30 de mayo de 2020, 17:46:55
Sociedad

A LAS PUERTAS DEL VERANO


"Lo perdí de vista solo un segundo"

Francisco Cózar

Diez menores mueren ahogados en lo que va de año. Por F. Cózar


Cuántas veces hemos oído el lamento “lo perdí de vista solo un segundo” tras saber que ha fallecido un pequeño en el agua. Todavía no ha empezado la temporada de piscinas y playa y ya han muerto ahogados 10 niños. Los datos son terribles. Hasta 140 personas entre menores y adultos han muerto por ahogamiento en espacios acuáticos españoles en los primeros cinco meses de este año.

En el caso de los niños, es conveniente, pues, extremar las precauciones y recordar aspectos como que más de la mitad de los ahogamientos infantiles se producen en piscinas privadas, que es un accidente rápido y silencioso y que un niño puede ahogarse en menos de 2 minutos y en tan solo 15 centímetros de agua.

Desde la Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS) se avisa: todas las muertes de niños por ahogamiento habrían sido “totalmente evitables” si los adultos hubieran extremado la vigilancia sobre ellos.

Es muy clara al respecto la coordinadora de la Comisión de Prevención y Seguridad de la Federación, Ana Domínguez: “El primer consejo es no perderle nunca de vista, bajo ningún concepto. No sólo cuando se está bañando sino cuando está jugando cerca del agua”.

El verano pasado verano fallecieron en España 19 menores de 17 años en espacios acuáticos. El 52% de las muertes sucedieron en piscinas privadas y un 15% en instalaciones públicas y en playas.

Los fallecimientos en ríos registraron un 5% de los ahogamientos y las muertes accidentales en espacios como viveros o bañeras tuvieron una incidencia del 10% sobre el total de fallecimientos de niños.

El principal motivo de estas muertes es, tristemente, la falta de supervisión por parte de un adulto o persona responsable.

No está, por tanto, de más recordar algunas recomendaciones básicas a la hora de afrontar el baño de los más pequeños:

1.- Lo más importante es que el niño nunca se bañe solo. Siempre tiene que haber una persona mayor con él.

2.- Hasta que sepa nadar perfectamente, siempre debe utilizar elementos reglamentarios para mantenerse a flote, como manguitos, burbujas, flotadores o chalecos salvavidas. Observar que tenga la certificación de la Unión Europea.

3.- Es recomendable ducharse y/o entrar despacio al agua. Hay que evitar el contraste de temperaturas.

4.- Si se va a tirar de cabeza al agua, que lo haga siempre lo más cerca posible del borde de la piscina, del río o del mar buscando, además, la parte más profunda y libre de objetos o rocas para que no se de un golpe en la cabeza y evitar lesiones.

5.- Deben tener cuidado con correr por los bordillos de las piscinas o las piedras o rocas del río y del mar: resbalan mucho y se pueden caer al agua. Si hay toboganes u otros elementos para jugar, precaución también porque son resbaladizos y también pueden irse al agua.

6.- Mucho cuidado en los juegos con flotadores o colchonetas, que se dan la vuelta y el niño no es capaz de recuperar la verticalidad. Causan “ahogamientos muy rápidos en unos pocos segundos”.

7.- Avisar al socorrista lo más rápido posible si vemos a un niño que respira con dificultad, se ha hecho daño o puede pasarle algo.

Lo mejor es que el niño aprenda a nadar lo antes posible. Así estará más seguro y disfrutará más del baño, pero la vigilancia de los adultos es fundamental en cualquier caso.
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