16 de octubre de 2019, 19:04:00
Sociedad

PERMANECEN ACTIVOS CUATRO FRENTES


Elevan a 62 los fallecidos en un incendio en el centro de Portugal

EL IMPARCIAL/Efe

España enviará dos aviones más en las próximas horas, en total cuatro para las labores de extinción.


El incendio se concentra en el término municipal de Pedrógão Grande, situado en el distrito de Leiria, una zona del centro del país, caracterizada por aldeas pequeñas y dispersas, y enormes llanuras por las que atraviesan varias carreteras nacionales. Las vías, rodeadas de vegetación -eucalipto y pino, principalmente-, han sido el epicentro de una tragedia "como no se recuerda" en el país, dijo el primer ministro portugués, António Costa.

El balance de fallecidos que, "muy probablemente" puede seguir incrementándose, alertó Costa, ha ido subiendo a pasos agigantados cuando de día y con el refuerzo de medios -son ya más de 700 efectivos los que combaten el fuego con apoyo aéreo de España y Francia- se ha podido llegar a zonas convertidas en un infierno durante la noche. Ha sido a la luz del sol cuando las autoridades han encontrado el centro de la tragedia en una carretera que une los municipios de Figueiró dos Vinhos y Castanheira de Pera, donde treinta personas murieron en sus vehículos. Había entre ellas "familias enteras", según ha dicho en una de sus declaraciones a la prensa el secretario de Estado de Administración Interna del Gobierno luso, João Gomes, que describe un "escenario horrible" en el que decenas de personas se vieron atrapadas en una carretera rodeada por las llamas. Otras 17 personas han perecido en los márgenes de las vías, en tanto que 10 más fallecieron en el "entorno rural" que rodea a estas carreteras. Entre los heridos, cuatro se encuentran en estado grave, y se tiene constancia de la destrucción de varias viviendas cercanas.

En Portugal, donde son frecuentes los incendios durante el verano, el suceso ha tenido un inmenso impacto entre la población, que no entiende cómo las llamas han podido alcanzar semejante envergadura.

El secretario de Estado de Administración Interna, João Gomes reconoció en las primeras horas que el fuego se propagó de una forma "que no tiene explicación", aunque la Policía Judicial ha descartado cualquier intencionalidad y ha apuntado al impacto de un rayo contra un árbol como la causa más probable del incendio. Los fuertes vientos que soplaron este sábado, unidos a temperaturas superiores a los 40 grados, fueron los causantes de la rápida propagación, algo que se ha repetido en las últimas horas y ha complicado las labores de extinción. El fuerte viento sirvió para crear lo que las autoridades califican de "tormenta de fuego".

Permanecen activos cuatro frentes, dos de ellos "de extrema violencia", según Gomes, que han puesto en alerta a varias aldeas vecinas, donde el Gobierno ha enviado a 400 efectivos de la seguridad social para atender las necesidades de la población. Además, ha ordenado el cierre de colegios, una medida que se une a la evacuación de más de un centenar de personas ante el "riesgo" que corren algunas poblaciones. Al mismo tiempo, se continúa el trabajo de búsqueda e identificación de posibles víctimas "aldea por aldea", algo complejo por el avance de las llamas y que podría llevar varias horas.

Todos los medios disponibles se han movilizado hacia Leiria, aseguró Costa, y otros se han reforzado, como por ejemplo los dos aviones adicionales que España enviará en las próximas horas, con los que Madrid desplazará en total cuatro aeronaves a estas labores, de 5.500 litros de capacidad de descarga procedentes de las bases de Torrejón en Madrid y de Matacán en Salamanca, los últimos llegarán de la base de Torrejón. El presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, ha ofrecido su total disposición a António Costa: "España estará siempre" con sus vecinos y "hermanos" portugueses y ayudará como ellos ayudan a este país "en momentos complejos".


El Gobierno portugués ha decretado tres días de luto nacional, a partir de este domingo, ante la que es además la tragedia con más fallecidos en un sólo incendio en casi un cuarto de siglo en el mundo.

El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, ha hecho un llamamiento a la unidad de todos los portugueses, a la solidaridad y a "proseguir el combate en curso" contra el devastador incendio. "Concentremos ahora nuestra voluntad en lo esencial, proseguir el combate en curso", dijo el presidente en un mensaje televisado dirigido a la nación. "Nuestro dolor en este momento no tiene medida, como no tiene medida nuestra solidaridad", añadió, tras transmitir su "ilimitada gratitud" e "incondicional apoyo" a los numerosos bomberos, efectivos de protección civil, policías y autoridades que trabajan para frenar el avance de las llamas y dar respuesta a las necesidades de los afectados.

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