14 de diciembre de 2019, 10:10:26
Nacional

EL PSC DISTRIBUYE UN ARGUMENTARIO A SUS CARGOS MUNICIPALES


Muchos ayuntamientos rechazan colaborar en el referéndum

Luis Vera

La disparidad de criterio sobre qué hacer el 1 de octubre en Cataluña es evidente: ni siquiera hay unanimidad en el seno de los partidos.


En plena carrera hacia esa meta, que el Gobierno de Mariano Rajoy asegura que no tendrá lugar, la disparidad de criterio sobre qué hacer y cómo actuar ante el desafío soberanista queda patente. No hay unanimidad entre partidos, pero tampoco en el seno de las formaciones.

Tanto es así que el PSC ha distribuido entre sus cargos municipales un argumentario con instrucciones y motivos para no colaborar con el Ejecutivo catalán. Un texto que también les insta a que “protejan” a los funcionarios que trabajan en los Ayuntamientos “para que no se les exija que colaboren con ninguna iniciativa que no tenga cobertura legal”.

La dirección socialista catalana se muestra tajante: “No participaremos en un referéndum de estas características ni prestaremos nuestro apoyo político o colaboración institucional a los que pretendan organizarlo”, recoge en un documento titulado Referéndum... ¿Qué referéndum?

“Si el Govern de Cataluña pide la colaboración de otras administraciones, exigiremos que lo haga de forma oficial y por escrito debidamente firmado por el responsable que corresponda”, explica el PSC, que recuerda asimismo que “la mayoría parlamentaria independentista no representa la mayoría de votos de la ciudadanía”.

Solo unas horas después de que se conociera dicho argumentario, la semana pasada, el alcalde de Tarrasa (Barcelona) se desmarcaba de su propio partido: “¡Yo no soy nadie para prohibir el derecho a voto!”, plasmaba en Twitter Jordi Ballart, que anteriormente había denunciado “las presiones a las que estamos sometidos los alcaldes, que no tenemos ninguna información sobre las intenciones de la Generalitat”.

De opinión similar es otra socialista, la primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Gerona: Silvia Paneque asegura que no pondrá “palos en las ruedas” para impedir la colaboración municipal el 1 de octubre, un aviso que ha provocado que la popular Concepció Veray le haya pedido su rectificación para que “no permita” una votación “ilegal”.

Mientras tanto, esta misma semana, Lérida, también gobernada por el PSC, se convertía en la primera capital catalana que se opone formalmente a la consulta: el Ayuntamiento ha dicho “no” al referéndum y rechaza ceder locales para votar. Solo unas horas después, el PSC denunciaba un ataque en su sede leridana, cuya fachada principal amanecía con mensajes como “Haremos el referéndum” o “PSOE=GAL”.

Este viernes, y ante el revuelo desatado, tomaba la palabra Miquel Iceta, que criticaba el “intento de culpar a otros de un fracaso anunciado” ante una hipotética consulta el 1 de octubre. El líder de los socialistas catalanes rechaza “saltarse las leyes” y defiende actuar siempre “en el marco de la legalidad”, por lo que, es tajante, “este referéndum no se hará”.

Lejos de argumentarios, pero abierta y frontalmente contrario al referéndum unilateral anunciado por la Generalidad, el PP de Cataluña ha anunciado que presentará en todos los municipios donde tiene representación una moción para rechazar la consulta y asegurar que no “darán apoyo, ni proporcionarán medios ni personal municipal” para una consulta “ilegal”.

Con esta iniciativa, que los populares catalanes hacen extensiva a todos los municipios de Cataluña, los populares buscan que “los Consistorios se posicionen sobre el referéndum”. Según Xavier García Albiol, el objetivo es conseguir el “bloqueo” del referéndum en los Ayuntamientos del área metropolitana y las capitales de provincia, que “representan el 80% de la población catalana y es precisamente allá donde los independentistas no tienen fuerza”.

Más sorprendente es el rechazo al referéndum por parte de una senadora de En Común Podemos por Tarragona: Celia Cánovas ha enviado un burofax a la dirección morada en el que exige la convocatoria de una Asamblea Ciudadana.

Entre unos y otros, Carles Puigdemont sigue a lo suyo y este viernes ha lanzado un nuevo aviso: “Todas las amenazas del Estado, la presión judicial y la intoxicación mediática no frenarán la voluntad de este Govern de poner las urnas el día 1 de octubre para hacer un referéndum efectivo y vinculante”, ha advertido en un artículo publicado en ElPuntAvui, en el que ha añadido que “a partir del día 2 de octubre, el Govern empezará a implementar los resultados”.

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