7 de diciembre de 2019, 11:17:34
Mundo

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Un teniente general corrige el triunfalismo de Trump sobre Daesh

EL IMPARCIAL

Los días del grupo terrorista "están contados", dice el presidente de EEUU.


Horas después de la liberación de Mosul, la capital del autoproclamado Califato que Daesh estableció en 2014, el presidente de Estados Unidos ha mostrado, con un tono entusiasmado, el balance de situación que ha efecgtuado su Gobierno. En un comunicado leído por la portavoz adjunta de la Casa Blanca, Sarah Sanders, Donald Trump felicitaba al Irak por sacar a esa ciudad de las garras del terrorismo yihadista.

Según el texto, el mandatario felicitó al primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, a las fuerzas de seguridad y al pueblo de Irak por su "victoria sobre los terroristas", que son "enemigos de todos los pueblos civilizados". Asimismo, el dirigente norteamericano destacó el "enorme progreso" en la pugna contra Daesh. Una lucha que ha progresado "más en los últimos seis meses" que en los años anteriores.

Según el presidente de Estados Unidos, la liberación de Mosul es un claro síntoma de que los días de Daesh en Irak y Siria "están contados". Pero un alto mando que forma parte de la cúpula directiva militar que se ocupa de hacer frente al grupo yihadista ha tomado los focos para frenar la euforia, encuadrada en la retórica polícia, empleada por su Jefe de Estado.

El teniente general Stephen Townsend, que es comandante de la misión militar estadounidense contra Daesh y fue el encargado de comunicar oficialmente la liberación de Mosul, llamó a la cautela tras felicitar al primer ministro iraquí por su "histórica victoria contra un enemigo brutal y malvado". "No se equivoquen, esta victoria por sí sola no elimina al Daesh y hay todavía una dura lucha por delante. Pero la pérdida de una de sus capitales gemelas y una joya de su llamado califato es un golpe decisivo", precisó Townsend, el encargado de coordinar las fuerzas de la coalición militar internacional que lucha contra los terroristas.

La otra "joya" a la que hace referencia es Al Raqa, en el noreste de Irak, que es objetivo de la ofensiva aliada liderada por los kurdos pero está todavóa en curso. En su texto, el teniente general confirmó que "tienen Mosul firmemente bajo su control", aunque "aún hay áreas del casco antiguo que deben ser limpiadas de explosivos y de posibles combatientes de Daesh escondidos".

Por último, también se pronunció el secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson. En su caso calificó el evento como un "hito crucial en la lucha global contra Daesh", y expresó sus condolencias por las "muchas vidas perdidas en la operación". "Durante su brutal ocupación de Mosul, Daesh aterrorizó y asesinó brutalmente a miles de civiles, usó mezquitas, escuelas y hospitales como instalaciones para construir bombas y posiciones de combate, y recientemente, previendo su derrota, destruyó la histórica mezquita de al-Nuri y el minarete de al-Hadba", arguyó.

La operación para arrebatar Mosul y la provincia de Nínive a los yihadistas arrancó en octubre de 2016 y ha durado nueve meses. La cifra de víctimas en la tropa iraquí y aliada no ha trascendido, pero la ONU calcula que la crisis consiguiente a los enfrentamientos ha desbordado las previsiones humanitarias. Según su diagnóstico serían más de 900.000 personas las desplazadas y casi dos millones de ciudadanos habría recibido ayuda de emergencia.

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