9 de diciembre de 2019, 13:01:07
Sociedad


La agricultura del futuro gracias a la predicción de los satélites

EL IMPARCIAL


Satélites como los de las misiones Sentinel de Copernicus o SMOS de la ESA, por ejemplo, así como el futuro Fluorescence Explorer (FLEX), proporcionan numerosa información sobre las condiciones de crecimiento y el estado de los cultivos que puede emplearse para mejorar la eficiencia agrícola. Pero los datos satelitales no son más que el punto de partida: para que los agricultores realmente puedan aprovecharlos, se tienen que convertir en aplicaciones fáciles de usar.

Como explica Ger Nieuwpoort, director de la Oficina Espacial de los Países Bajos (NSO): “La observación de la Tierra presenta un potencial de explotación muy superior al aprovechamiento actual. Por ejemplo, hay un vacío entre las organizaciones que desarrollan satélites extremadamente sofisticados y las personas que reciben las subvenciones en el campo”. “Resulta irónico que, en el mundo de la agricultura, ese vacío entre los datos brutos y los posibles usuarios finales sea un área ‘sin explotar’”.

A pesar de su pequeño tamaño, los Países Bajos es uno de los mayores exportadores mundiales de productos agrícolas y alimenticios, y un país que adopta técnicas cada vez más sofisticadas para que el negocio siga siendo eficiente y sostenible.

Un taller organizado recientemente por la NSO atrajo a representantes de la comunidad agrícola, consultores, científicos y empresas que convierten datos en productos de utilidad. Maurice Borgeaud, responsable del Departamento de Ciencia de Observación de la Tierra, Aplicaciones y Clima de la ESA, señala que este taller “atrajo a una gran variedad de actores, lo que evidencia que los datos de observación de la Tierra no solo se usan para la ciencia o para desarrollar aplicaciones, sino también en los mercados descendentes comerciales, por lo que su papel para la economía y las empresas es cada vez mayor”.

Las misiones Sentinel están revolucionando la forma en que los datos satelitales se utilizan con fines prácticos, como la agricultura. Sus observaciones no solo son precias y sistemáticas, además son gratuitas y, aún más importante, seguirán siéndolo en el futuro. Contar con esta continuidad es clave para los modelos de negocio, las inversiones y la planificación de cara al futuro. Susanne Mecklenburg, de la ESA, añade: “Los satélites de exploración de la Tierra, como SMOS y FLEX, son importantes porque se han construido específicamente para la ciencia, demostrando que se pueden desarrollar nuevas tecnologías espaciales con fines más ‘operacionales’”.

Vistas las ventajas evidentes que la observación de la Tierra puede aportar a sectores como la agricultura, cada vez es mayor el número de empresas de ‘valor añadido’ que se están especializando en convertir datos satelitales en productos comerciales que los agricultores pueden utilizar. Richard de Jeu, de la empresa holandesa de valor añadido VanderSat, lo explica así: “Las mediciones de humedad del suelo como las que obtenemos de SMOS son imprescindibles para evaluar la disponibilidad del agua”. “Las empresas de valor añadido pueden emplear estas mediciones para ofrecer asesoramiento a los agricultores sobre irrigación, advirtiéndoles de sequías o escasez de agua, y ayudándoles a mejorar sus predicciones de rendimiento de las cosechas. La continua provisión de estos datos es esencial tanto para las empresas como para los agricultores”.

Tamme van der Wal, de la empresa AeroVision BV y coorganizador del taller, añade que los satélites “están convirtiéndose en parte de un sistema de vigilancia integrado del que pueden beneficiarse agricultores, bancos y administraciones”.

La ESA también está llevando a cabo considerables esfuerzos para garantizar que los datos satelitales se exploten en todo su potencial mediante una serie de Plataformas de Explotación Temática. El objetivo es poner al alcance de los no expertos la información, las herramientas y los recursos que necesitan y, algo fundamental, todo ello a través de un único punto de acceso.

Sin duda, los satélites son cada vez más importantes en nuestra vida diaria. Y gracias a un sector creciente en el mundo de la empresa y a los esfuerzos de las agencias espaciales y la UE, la era espacial está aportando cada vez más beneficios a una de las profesiones más antiguas: la agricultura.
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