18 de octubre de 2019, 16:03:58
Editorial


Trump ante la amenaza de Corea del Norte



No es ni mucho menos la primera vez que Corea del Norte se ha lanzado a una campaña de amenazas y de provocaciones. Siempre ha hecho caso omiso de las advertencias y sanciones internacionales ante los ensayos nucleares que realiza y el régimen comunista de Pyongyang se vanagloria constantemente de su programa nuclear. Al tirano Kim Jong-un no le importa lo más mínimo que esas sanciones supongan una mayor miseria para la depauperada economía norcoreana. Kim Jong-un, que se hizo declarar líder supremo, tiene mucho de dictador de opereta, sino no fuera por lo siniestro de su régimen, en el que numerosos organismos y onegés que velan por los derechos humanos vienen denunciando su sistemática violación.

La pasada semana la ONU aprobó por unanimidad, incluso en este caso con la aquiescencia de China, nuevas y duras sanciones, lo que incrementó la ira de Kim Jong-un y le llevó a lanzar más intimidaciones. A esas bravatas, Trump respondió rápidamente y con gran agresividad proclamando que si Kim Jong-un seguía por ese camino se encontraría “con fuego y furia nunca antes vistos”. Pero el dirigente norcoreano no solo continuó sino que amenazó con atacar con misiles la isla de Guam, donde se ubican dos bases militares norteamericanas. A lo que el presidente de Estados Unidos dijo que si no había sido suficientemente explícito, dejaba claro que si Corea del Norte atacaba cualquier territorio de Estados Unidos o de sus aliados lo lamentaría mucho.

Es evidente que el régimen de Pyongyang, con su programa nuclear, es un peligro y ante sus continuos desafíos la comunidad internacional no puede en ningún momento dejar de actuar y, llegado el caso, hacerlo con contundencia. Pero no parece que la vía sea que un presidente de un país democrático serio entre al trapo de las provocaciones de un dictador y se establezca un rifirrafe de creciente retórica bélica que ya ha hecho mella en los mercados y está causando lógica inquietud en el mundo entero.
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es