8 de diciembre de 2019, 2:21:48
Gente y tendencias

ENTRE OTRAS ESTRELLAS


Miley Cyrus y Lady Gaga, vestidas por unas monjas de clausura de Huelva

EL IMPARCIAL

Se trata de la firma María Ke Fisherman.


Renuevan. Miley Cyrus y Lady Gaga son algunas de las estrellas internacionales que volverán a vestir la próxima temporada la ropa confeccionada por un grupo de monjas de clausura de Huelva que elaboran diseños de la firma María Ke Fisherman en su convento de la localidad de Cumbres Mayores. Víctor Alonso, socio junto a María Lemus de esta firma, ha confirmado que el próximo 18 de septiembre presentará su nueva colección en el Parque de Atracciones de Madrid.

De esta manera se otorga continuidad al trabajo de varios cursos en los que Rihanna o Katy Perry han llegado a pagar hasta 2.000 euros por tener uno de sus diseños exclusivos, cosido por estas religiosas. Y todo parte del seno del convento localizado en la sierra onubense en el que viven religiosas de las Madres Carmelitas Descalzas, pertenecientes a la comunidad de San Jerónimo, del Valle del Chumbao, en Andahuaylas (Perú).

Ya son varios los años en los que dicha comunidad envía monjas a monasterios de España y su colaboración con la firma de alta costura las ha colocado en los focos de la atención, si bien prosiguen con su vida en clausura. Tan solo una vecina del pueblo está autorizada a entrar y salir del recinto para traer y recoger el material.

María Lemus ha aclararado que "en el torno se les deja lo que necesiten para realizar los diseños" y ha descrito quelas monjas trabajan el ganchillo y el punto, elaborando trajes por partes o enteros. Además, ha explicado que la relación con la firma de moda se inició porque Lemus tiene familia en el pueblo, escuchó hablar de las monjas y su habilidad para la confección y pensó en esa forma de ayudarles en sus labores de caridad.

Lo cierto es que las prendas, íntegramente hechas a mano, se realizan con cinta técnica en lugar de con hilo, lo que permite que la ropa sea moldeada de muchas formas y que tenga una mayor versatilidad que el ganchillo tradicional. Sus precios oscilan entre los 400 y los 2.000 euros y las autoras de los diseños nunca los han visto en los cuerpos de las destinatarias, ya que en el convento no tiene conexión alguna con el exterior.

Esta actividad ha entregado popularidad y particularidad a un convento que fue inaugurado el 2 de febrero de 2014. Los 600.000 euros que costó su construcción fueron sufragados mediante aportaciones de los vecinos de Cumbres Mayores para acoger a las religiosas procedentes de una congregación peruana, lo que permitió levantar el edificio, de 1.500 metros cuadrados.

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