12 de diciembre de 2019, 21:00:50
Editorial


Montoro frente a la Agencia Tributaria catalana



En su desafío al Estado de Derecho, la democracia y la Constitución, los secesionistas han ido avanzando paso tras paso en una huida hacia delante que no conduce a ningún sitio. La Generalitat pretende montar un simulacro de Cataluña como “nación” independiente, en la que no falte de nada y sea un país de Jauja. En este sentido, en la intensificada ofensiva que el nacionalismo radical está llevando a cabo con vistas al referéndum ilegal del 1 de octubre, Carles Puigdemont relanzó y cantó las bondades de la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC), asegurando que está “preparada” para asumir el resultado del referéndum. Con ese propósito, últimamente, han ido ampliando el fisco con muchos más empleados y oficinas para que gestione todos los impuestos.

Pero frente a las manipulaciones y las falsedades, el ministro de Hacienda respondió rápidamente a la Generalitat, poniendo las cosas en su sitio. Cristóbal Montoro ha señalado que “los deberes de presentar las declaraciones y de pagar las deudas tributarias solo se tienen por cumplidos si se realizan en la Administración Tributaria competente. Si se presentan ante otra Administración, las declaraciones se tendrán por no presentadas y las deudas por no pagadas”. Es decir, ante la interesada “amnesia” de la Generalitat, Montoro ha recordado que la ATC no puede sustituir en ningún caso a la Hacienda estatal.

Y no solo eso. El ministro de Hacienda ha advertido de que se impondrán sanciones, que no solo pueden llegar hasta el embargo, sino que pueden incluir responsabilidad penal, a quienes no cumplan la ley. La salida de Montoro a la palestra en las graves circunstancias en que nos encontramos ha sido más que oportuna. Su recordatorio y la posibilidad de aplicar esas sanciones es una medida concreta que desmonta la visión mentirosa que la Generalitat quiere vender de su Agencia Tributaria.
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