8 de diciembre de 2019, 0:00:02
Nacional

LA JUEZA LOS ACUSA DE PROMOVER EL ASEDIO A LA GUARDIA CIVIL


Los presidentes de ANC y Òmnium, encarcelados por sedición

EL IMPARCIAL

El 1-O, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart "animaron" a los participantes a "permanencer en los colegios y presentar resistencia". Auto de la jueza Carmen Lamela.


La jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela ha enviado a prisión provisional comunicada y sin fianza por sedición al presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sánchez, y al de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart.

Lamela ha adoptado esta decisión a petición de la Fiscalía, tras rechazar su solicitud de enviar a prisión por estos hechos al mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluis Trapero, a quien ha impuesto medidas cautelares leves.

Sánchez y Cuixart son los únicos de los cuatro investigados por sedición en relación a ese asedio que ingresan en prisión, tras haber quedado también en libertad la intendente de la policía autonómica.

En el auto de la Audiencia, la jueza Lamela consiera probado que los días 20 y 21 de septiembre las concentraciones ante la Consejería de Economía fueron "promovidas" por diferentes asociaciones "soberanistas". Dichas convocatorias hacían un llamamiento para la "protección" de sus gobernantes e instituciones. En algunas de ellas, dice la magistrada, eran para "parar" a la Guardia Civil, como así reza un mensaje de Whatsapp de Òmnium.

Durante el transcurso de la jornada, los encarcelados "se erigieron como interlocutores de la concentración". La finalidad de estas movilizaciones, añade, "era conseguir la celebración del referéndum y con ello la proclamación de una república catalana siendo conscientes de que desarrollaban una actuación al margen de las vías legales".

Lamela argumenta que las actividades descritas en el auto se enmarcan "dentro de una compleja estrategia" con la que los líderes de ANC y Òminum vienen "colaborando" en ejecución de la "hoja de ruta" por la independencia, como así manifestó la magistrada la semana pasada, cuando anunció que volvía a citarlos para declarar.

Así pues, la jueza considera que ambos se sirvieron de las redes sociales y grupos propios para la "movilización" de personas "en contra de las órdenes judiciales".

A través de Whatsapp, Sánchez y Cuixart convocaron a la población a mantener los lugares marcados como colegios electorales abiertos en los días previos al 1-O; día en el que hicieron llamadas a los participantes en el referéndum para "animarles a permanecer en los colegios y presentar resistencia".

Según la jueza, hay riesgo de "reiteración delictiva" y "alta probabilidad de que puedan proceder a ocultar, alterar o destruir fuentes de prueba".

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