23 de abril de 2019, 11:58:19
Mundo

MÁS DE 620.000 ROHINYÁS HAN HUIDO HACIA BANGLADESH


Francisco anima a los birmanos a "respetar a todos los grupos étnicos"

EL IMPARCIAL/Efe

En alusión a la brutal persecución que sufren los musulmanes rohinyás, que no son considerados ciudadanos.


El Papa Francisco ha animado a las autoridades Birmanas a respetar a todos los grupos étnicos, sin excluir a nadie, como base para la paz. Según el sumo pontífice las religiones no pueden ser fuente de división.

Ante el presidente birmano, Htin Kyaw, y la Premio Nobel de la Paz y jefa de facto del Gobierno, Aung San Suu Kyi, con quienes mantuvo momentos antes un encuentro privado, Francisco declaró que "el futuro de Myanmar debe ser la paz, una paz basada en el respeto de la dignidad y de los derechos de cada miembro de la sociedad, en el respeto por cada grupo étnico y su identidad".

Un discurso claro y conciso en el que el santo padre instoó a las autoridades, Ejército y Gobierno, a que respeten a todas las minorías, aunque sin citar expresamente como le han aconsejado desde la Iglesia católica local a los musulmanes rohinyás, que no son reconocidos como birmanos y son brutalmente perseguidos en el país, lo que ha causado un éxodo de 620.000 de ellos hacia Bangladesh.

Francisco continuó su mensaje pidiendo "respeto por el estado de Derecho y un orden democrático que permita a cada individuo y a cada grupo -sin excluir a nadie- ofrecer su contribución legítima al bien común".

En su alocución en italiano en el Centro de Convenciones en la nueva capital birmana, Francisco ha asegurado que "en la gran tarea de reconciliación e integración nacional, las comunidades religiosas de Myanmar tienen un papel privilegiado que desempeñar".

En opinión del Papa, "las diferencias religiosas no deben ser una fuente de división y desconfianza, sino más bien un impulso para la unidad, el perdón, la tolerancia y una sabia construcción de la nación". Bergoglio ha señalado que las religiones "pueden contribuir también a erradicar las causas del conflicto, a construir puentes de diálogo, a buscar la justicia y ser una voz profética en favor de los que sufren".

El Papa ha recordado que este viaje se celebra pocos meses después de haber firmado (en mayo) las relaciones bilaterales y deseó que "esta decisión como una señal del compromiso de la nación para continuar buscando el diálogo y la cooperación constructiva". También ha rememorado los "conflictos civiles y las hostilidades que durante demasiado tiempo han creado profundas divisiones" en el país. Divisiones para las que debe trabajarse desde la "restauración la paz y la curación de estas heridas".

El pontífice, que ayer se reunió con el Jefe del Ejercito birmano, ha aplaudido los esfuerzos del Gobierno para afrontar "este desafío", como la celebración de la Conferencia de Paz de Panglong, que reúne a representantes de los diversos grupos, pero advirtió de que "la reconciliación nacional sólo puede avanzar a través del compromiso con la justicia y el respeto de los derechos humanos".

Francisco aprovechó su discurso ante Suu Kyi para pedir a la pequeña comunidad católica, de cerca 650.000 fieles, que no dejen de "perseverar en su fe y a seguir anunciando su mensaje de reconciliación y fraternidad a través de obras de caridad y humanitarias, que beneficien a toda la sociedad en su conjunto"

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