19 de septiembre de 2021, 7:24:52
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Villar sale de la oscuridad: "Sabemos quiénes son los autores del golpe de Estado en la RFEF"

M. Jones

El mandatario del balompié español durante los últimos lustros ha ofreido su versión sobre su caída.


Ángel María Villar es todavía presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF) a pesar de haber sido suspendido durante un año por su presunta implicación en la "Operación Soule". Lo es porque nunca se ha planteado dimitir a pesar de los cargos de los que se le acusan. Tras pagar una fianza de 300.000 euros salió de prisión después de once días encarcelado por presunta apropiación indebida y/o estafa, administración desleal y corrupción entre particulares. Su mano derecha, Juan Padrón y su hijo Gorka también están empantandos y bajo la sospecha de la Audiencia Nacional, que prosige sus pesquisas.

A pesar de todo ello, el mandatario vasco se ha mostrado fuerte y tenaz en su postura: es víctima de una confabulación que le ha querido ver caer desde hace muchos años. Esta postura es la que ha dado altavoz un diario español en una entrevista en la que promete batalla. "El que me conoce sabe que voy a luchar hasta el último momento. Voy a recurrir todas las decisiones judiciales. Y si tengo que ir a Estrasburgo o a cualquier tribunal internacional, lo voy a hacer. Porque se están vulnerando ciertos derechos que cualquier ciudadano en España debería tener; no se puede permitir", avanza.

Preguntado por su hipótesis del golpe a su legitmidad como presidente de la RFEF, Villar ha argumentado que lo vivido se trata de "un golpe de Estado en la Federación, preparado y desarrollado meticulosamente". "Ya sabemos quiénes son los autores. Como no me han podido ganar en las urnas, siempre que había elecciones me preparaban una querella. Esta vez han preparado todo: tres denuncias criminales y la denuncia a la Fiscalía Anticorrupción", ha declarado.

"Y después me han enjuiciado y condenado ya ciertos medios de comunicación. Me han tirado al barro, me han aplicado la pena del telediario y han hecho comentarios terribles sin fundamento. Me han maltratado, a mí y a mi familia, con mentiras burdas y sin demostrar nada", ha denunciado antes de admitir que se arrepiente de no haber dejado en inicio de 2017 el cargo en el que rige desde 1988. Eso sí, expone que si los tribunales le "dicen que tiene que volver" al trono de la federación "lo hará encantado, con ilusión y con ganas de hacer lo mejor posible para llevar el fútbol a buen puerto".

Entró Villar, a continuación, en la crítica al desarrollo del proceso que le ha conducido a la prisión de Soto del Real. "Yo tengo que decir que en un sumario secreto se ha filtrado todo. Se ha publicado el auto de prisión provisional antes de que yo me hubiese enterado, se difunden datos del Ministerio de Justicia y hasta se publican los vídeos de las declaraciones en el Juzgado. No puede ser", ha señalado para sentenciar que, "con todo el respeto del mundo, los Juzgados dicen que prevalece el derecho a la información sobre el derecho al secreto de un procedimiento cuya instrucción es secreta. O sea, que siempre se comete un delito de revelación de secretos y siempre queda impune. Yo pienso que no estamos bien".

Tras describir cómo las autoridades registraron su casa y el despacho que tiene en la sede de la RFEF, y cómo pasó horas en las dependencias de la Guarcia Civil de Las Rozas (Madrid) antes de declarar ante el juez y se encarcelado, uno de los dirigentes que más años llevan en el cargo de cualquier institución española desgranó su queja contra algunos de los que fueron sus compañeros y directivos. Aquellos que le pidieron que dimitiera tras abandonar el presidio.

"La verdad es que después de todo lo que había pasado en los días precedentes, en aquel momento sólo quería un poco de afecto, cariño de mis compañeros. Deseaba que me preguntaran cómo estaba, qué salud tenía o en qué situación me encontraba. Pero me negaron ese mínimo de humanidad. No vinieron y mandaron a una persona en nombre de todos para comunicarme que tenía que dimitir. Me marché después de tres horas de espera, llorando, apesadumbrado", relató.

Y pasó a defender a Juan Padrón, sobre el que pesan acusaciones y una fianza similar a la suya. El vicepresidente, según su visión, "fue encarcelado y allí casi se muere". "Ha tenido también un linchamiento mediático e institucional. Ha sido un gran vicepresidente, siempre ha estado dispuesto a servir al fútbol español, igual que los demás investigados y no ha cometido ningún ilícito penal", hizo hincapié para recordar que "le han demandado muchas veces y siempre ha salido".

Parecería que este es el primer episodio del regreso de un Villar dispuesto a tirar de la manta y contaminar con el fantasma de corrupción que le persigue a algunos de los dirigentes que anhelan ocupar el cargo de presidente de la Real Federación Española de Fútbol. Este es el caso de Javier Tebas, presidente de LaLiga o de Luis Rubiales, antiguo presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles y que ha presentado una moción de censura contra Larrea. El Consejo Superior de Deportes tampoco saldría bien parado de una cornada del veterano mandatario del fútbol nacional.

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