17 de noviembre de 2019, 8:59:48
Sociedad

CAMBIO CLIMÁTICO


2017, al rojo vivo: ha sido el año más cálido y el segundo con menos lluvias

EL IMPARCIAL

De los diez años más cálidos en España desde 1965, siete han sido años del siglo XXI.


El año 2017 ha sido el más cálido de la historia de España, con la temperatura media anual más alta desde 1965 (16,2 grados centígrados), y ha sido además el segundo más seco desde que se tienen registros, con 474 litros por metro cuadrado de precipitación, un 27 por ciento por debajo de la media.

Según publica este miércoles la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en su página web, la temperatura de 2017 superó en 1,1 grados el valor medio anual entre 1981-2010 y en 0,2 grados el anterior más alto, registrado en los años 2011, 2014 y 2015.

El año comenzó con un mes de enero frío, seguido de un febrero cálido, una primavera extremadamente cálida, con una temperatura media 1,7 grados por encima de la media para la estación.

Fueron frecuentes los episodios de temperaturas superiores a las normales, tanto en la península como en los archipiélagos, y hasta tres importantes olas de calor se sucedieron.

La primera se registró entre los días 13 y 21 de junio y afectó principalmente al oeste, centro y noreste de la península; la segunda tuvo lugar entre el 12 y el 16 de julio, con las temperaturas más elevadas del verano -hasta 46,9 grados en Córdoba o 45,4 en Badajoz- y que afectó sobre todo al sur y centro de la península, y la tercera entre el 2 y el 6 de agosto, que afectó sobre todo al sur y este de la península y a Baleares.

Esta dinámica continuaría durante el otoño, que también sería muy cálido y con escasas precipitaciones, con una temperatura media 0,8 grados por encima de la media para la estación. El mes de diciembre tuvo en conjunto un carácter frío, con una temperatura media sobre España 0,4 grados inferior a la media para ese mes.

En cuanto a los valores mínimos, destacó la ola de frío de los días 18 al 20 de enero, por la irrupción de una masa de aire de origen continental que afectó a la península Ibérica y a Baleares, con las temperaturas más bajas del año (-13,8 grados en el Puerto de Navacerrada o -13,4 en Molina de Aragón).

Escasas lluvias

Pero 2017 también será recordado como uno de los años más secos de la historia de nuestro país. Durante el verano la sequía se instaló en la península. Las inexistentes lluvias, unidas a las extremas temperaturas, que en muchos casos superaron los 40 ºC, provocaron que el agua almacenada en los embalses descendiera de forma dramática, alcanzando en muchos puntos mínimos históricos. Tal es el caso del embalse de Barrios de Luna, en León, que llegó a rozar el vacío absoluto, con un porcentaje de agua por debajo del 4 por ciento. La peor parte se la llevó la cuenca del Segura, en donde, aun a día de hoy y pese a las lluvias, la capacidad apenas alcanza el 14 por ciento.

La escasez de precipitaciones en los trimestre de otoño y de primavera hicieron del año 2017 el segundo más seco de toda la serie histórica, por detrás del año 2005, y sólo se superaron ligeramente los valores normales en un área que abarca el norte del País Vasco y gran parte de Navarra, así como Mallorca y puntos de Alicante.

Por el contrario, fueron un 25 por ciento inferiores a dichos valores en gran parte de la mitad sur peninsular, extensas zonas de Castilla y León, Cataluña, mitad sur de Aragón, mitad norte de la Comunidad Valenciana, zonas al oeste y este de Galicia, Castilla-La Mancha, Madrid, Canarias e Ibiza.

Entre los episodios que dieron lugar a precipitaciones intensas, destaca el correspondiente a los días 18 al 22 de enero en Baleares, Comunidad Valenciana, Murcia, Almería, sur y noreste de Cataluña, sureste de Aragón y este de Castilla-La Mancha, en muchas zonas en forma de nieve.

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