17 de noviembre de 2019, 21:35:01
Deportes

JUEGOS OLÍMPICOS


Pekín 2008. Lydia Valentín recibe su medalla de plata 10 años después

EL IMPARCIAL

La haltera española sigue cosechando medallas en diferido por culpa del dopaje.


El 15 de agosto de 2008 Lydia Valentín fue la segunda mejor deportista en la final de halterofilia. Sin embargo, aquel día no fue condecorada con la consiguiente medalla de plata porque hubo tres levantadoras que quedaron por delante de ella en la clasificación. Pero compitieron con su rendimiento condicionado por el dopaje. Así, la gloria que debió disfrutar entonces, que nadie puede devolverle, pues el podio y el instante son irreproducibles, ha sido restaurada este martes.

Y es que en este 16 de enero de 2018, diez años después, Valentín ha recibido la plata que se le debía. Lo ha hecho en el marco de una ceremonia solemne organizada por el Comité Olímpico Español en el que el concepto de "justicia deportiva" ha flotado en el ambiente. De esta manera ha sido consagrada como subcampeona olímpica de los JJ.OO. de Pekín en la categoría de -75 kilos. Marisol Casado, miembro del COI, fue la encargada de hacer la entrega de la presea, en presencia de Íñigo Méndez de Vigo -ministro de Educación, Cultura y Deportes, Alejandro Blanco -presidente del COE-, Constantino Iglesias -presidente de la Federación Española de Halterofilia- o del secretario de Estado para el Deporte, José Ramón Lete.

"La medalla llega con un poco de retraso, pero llega", proclamó el presidente del COE, que, además, explicó a la leonesa que "tú no compites, solo ganas". "Naciste para ganar", ha aseverado Blanco antes de decirle a la deportista que "te has convertido en la embajadora del deporte limpio, de la España sin complejos. Nadie puede pararte". Y finalizó su alocución instándola a prepararse para los Juegos Olímpicos de Tokio venideros.

El ministro, por su parte, ha definido lo acontecido en esta jornada como un "acto de resarcimiento ante lo que todo el mundo sabía que era una injusticia". "Has llegado y hoy te lo reconocemos. Se nota que te quieren, que hay afecto. Eres un ejemplo de cómo la mujer va consiguiendo el puesto que le corresponde, también en los deportes", arguyó antes de concluir resaltando que "para potenciar el deporte femenino se necesita que haya campeonas".

Pero Valentín ha querido ser fiel y coherente con su criterio en este pomposo día. Después del tortuoso proceso llevado a cabo por el COI, la federación internacional y el TAD, en el que Cao Lei, (oro), Nadezhda Evstyukhina (bronce) e Iryna Kulesha (cuarta) fueron descalificadas, la plata de aquella prueba se ha unido al oro mundial de 2017 (en las modalidades de arrancada, dos tiempos y total) y al bronce de Río 2014, a la espera de que le sea entregado también el oro de Londres 2012.

La haltera ha manifestado, emocionada, que "confío en el trabajo que se está haciendo. Me quedo con la medalla, que es lo importante. Es feo hablar de euros en este momento tan especial. Confío en que me lo van a entregar todo porque ya he tenido realmente un castigo muy fuerte por no tenerlo in situ". Se refiere Lydia a los 48.000 € que le corresponden como premio monetario que iba logado a la medalla y que no les ha apercibido.

"(La medalla) Tiene que tenerlo todo. Confío en mi país, confío en el presidente del COE, en el secretario de Estado para el Deporte, en el ministro. Sé que me tienen especial cariño, al igual que yo a ellos", indició. Y dejó clara su postura con respecto al dolor que le ha causado esto de ser medallista olímpica a posteriori: "Yo puedo dormir tranquila cada noche sabiendo el trabajo que he hecho. Al final lo más importante es el honor, saber que lo has hecho bien". "Yo no considero que sean deportistas. Si alteras unas normas, esto deja de ser deporte y ellas dejan de ser deportistas. Esas personas que han jugado de forma no legal deberían devolverlo todo. ¿Incluso más? Bueno, ya tienen la conciencia bastante dañada, seguramente", zanjó.

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