19 de octubre de 2019, 4:20:05
Deportes

COPA DEL REY - SEMINFINAL (IDA): BARCELONA 1 VALENCIA 0


Messi derriba el muro del Valencia pero Mestalla decidirá | 1-0

Diego García

El Barcelona se fue al descanso sin tiros a portería y con un 80% de posesión. Por Diego García


La Copa del Rey 2018 vivió el primer capítulo de su eliminatoria estelar este jueves, en el Camp Nou. Se medían el Barcelona y el Valencia, primero y tercer clasificado de LaLiga. Ambos escuadrones se plantaron en este peldaño del campeonato después de sufrir en la fase anterior y con la ambición de sumar este entorchado a una temporada que ha superado las expectativas que se dibujaron en verano. Los blaugrana interpretaban el acceso a la final como un broche de oro para el glorioso horizonte doméstico y continental que visualizan, mientras que los levantinos se aferraban a su candidatura como la única ventana que les permitiera engrandecer su palmarés en este ilusionante curso.

Ernesto Valverde apostó por desplegar a su once de gala con dos variantes: Cillessen entraba en la portería por Stegen y Aleix Vidal suplía a Paulinho o Coutinho en el perfil diestro. Por lo demás, Piqué, Umtiti, Jordi Alba y Sergi Roberto conformaban la retaguardia, Iniesta y Rakitic flanqueaban a Busquets y el gol era jurisdicción de Messi y Luis Suárez. Y Marcelino, por su parte, dibujó un 4-4-2 sin Zaza pero con cuatro piezas ofensivas veloces -Rodrigo, Vietto, Pereira y Carlos Soler-. Parejo y Coquelin sostendrían a un bloque pensado para aguardar y contragolpear.

Y el duelo de estilos se reproduciría con claridad desde el inicio. Los locales ejecutarían un monólogo con el cuero y los visitantes se replegarían, confiando en la consistencia de su red de ayudas y en pescar una transición que amortizara el valor doble de los goles visitantes. Así se quemaría el primer cuarto de hora. El esférico era azulgrana, en una combinación horizontal y lenta de los catalanes que sólo rompió un slalom y chut arriba de Messi -minuto 3-. El Valencia jugó a no exponerse, pues el ritmo congelado y el 0-0 les bastaba. Y tardaron en estirarse 12 minutos. Se trató de una incorporación de Soler con centro desviado.

Presionaba con ardor un Barça que buscó la fluidez juntando, posicionalmente, a Messi e Iniesta. Pero el guardameta Jaume no sufriría inquietud alguna. El cúmulo de robos adelantados que cosechó el conjunto catalán no se traducía en maniobras que desembocaran en remate. Los antiaéreos valencianos -Coquelin, Gabriel y Vezo- y la nube de peones en su propia frontal funcionaron gracias a la concentración hiperbólica evidenciada. Marcelino retaba a la paciencia y creatividad barcelonesas y Valverde hacía lo propio con la capacidad de agonía en el achique che. Y sin lanzamientos entre palos se consumiría la primera mitad.

La vigilancia de Busquets, Piqué y Umtiti neutralizó el desahogo que empezaba a urgirle al repliegue intensivo oponente. Con Parejo taponado, las flechas levantinas no podían conectar dos pases, por lo que la circulación no profunda de los locales arrinconaría al Valencia con el decantar de la inercia. La falta de pericia con el balón de Vietto -señalado en esta suerte- y Rodrigo cercenó las opciones de ganar horizonte a su equipo. Aún así, el sacrificado catenaccio visitante dio frutos y ganaron el descanso sin padecer incertidumbre en su denodada labor especulativa. Un centro-chut de Iniesta que no cazó Suárez sobre la línea de gol -minuto 39- representó toda la producción de un favorito que aglutinó más del 80% de la posesión.

El intercambio de agresiones entre Suárez y Gabriel -sin castigo- y la salida de tono de Montoya, con chut desviado postrero, dieron carpetazo a un primer acto de triunfo valencianista. El clínic defensivo ofrecido amarró a un gigante sin posibilidad de abrir pasillos por el centro ni de ganar superioridades por banda. La argucia del doble lateral -Sergi Roberto-Aleix- se estrelló contra el sudor comprometido de Pereira y Gayá. Messi e Iniesta, los elementos desequilibrantes, no supieron influir en el juego, rodeados, siempre, de tres contrincantes.

Por tanto, quedaba por comprobar cómo se distribuiría el peso del cansancio y de la presión por alcanzar el resultado. Una patada a destiempo de Roberto sacó de circulación a Pereira, sustituido por Maksimovic en el entretiempo. Y la reanudación refrescaría la relación de fuerzas pero no de propuestas, con otro chut de Messi fuera de tino en el tercer minuto del periodo -esa vez recibió un pase de Rakitic antes de entrar en ignición individual-. Marcelino introdujo un matiz diverso: su conjunto querría más pelota y jugar en cancha rival. Había subido líneas y Parejo inauguró los lanzamientos a puerta de su vestuario en el minuto 52.

Dos desbordes venenosos y consecutivos de Maksimovic y de Carlos Soler pusieron en alerta a un Valverde que sentó a Vidal y dio la alternativa a Coutinho -minuto 58-. La batalla por la posesión se equilibrió cuando el Barça renunció a presionar y el paisaje mutó. Las transiciones visitantes se habían tornado en asiduas ante la falta de cambio de ritmo local. Pero, cuando se preparaba Paulinho en la banda y más placidez gozaba el Valencia, el emblemático triángulo Iniesta-Messi-Alba gestó el primer tanto. La Pulga recibió en el interior del área, hipnotizó a cuatro rivales y sacó un centro delicioso desde la línea de fondo. Luis Suárez cabecería a la red el chispazo sensacional del argentino -minuto 66-.

Paulinho entraría por Rakitic al tiempo que los levantinos contemporizaban, costándoles mantenerse en equilibrio en la recepción del golpe. Un chut de Coquelin que se fue por encima del larguero daría pie al descanso de Iniesta -entró Alcacer- y al latigazo de Coutinho, con más espacios, que repelió Jaume -minuto 74-. Dudaban los visitantes si alzar sus líneas de forma definitiva en busca de las tablas y arriesgar o proseguir con el plan y que Mestalla decidiera. En el entretanto, la perla Ferrán Torres sentó a Carlos Soler y Messi rozó el segundo, a balón parado y en otra exhibición de templanza en el área ajena.

El desenlace se abriría con un chut de Alcácer que Jaume desvió, sosteniendo el declive físico de sus compañeros -minuto 80- y con el cambio de Santi Mina por Rodrigo. Y el bloque en desventaja se limitaría a escoger las circunstancias en las que lanzar ráfagas de presión y de posesión. Nada más. El cálculo de riesgos fue preponderante en el banquillo valenciano. Messi todavía tendría hambre para penalizar un error en la salida de pelota levantina y chutar fuera desde la frontal -minuto 86-, y para probarlo en otro lanzamiento de falta centrado. El 10 lo intentaría -minuto 92- pero Jaume daría carpetazo a un duelo soberbio en cuanto a competitividad.

Ficha técnica:

1. Barcelona: Cillessen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Alba; Rakitic (Paulinho, min.67), Busquets, Iniesta (Alcácer, min.75; Aleix Vidal (Coutinho, min.57), Messi y Suárez.

0. Valencia: Jaume Doménech; Montoya, Vezo, Paulista, Gayà; Soler (Ferran Torres, min.75), Coquelin, Andreas Pereira (Maksimosic, min.46); Vietto y Rodrigo (Santi Mina, min.81).

Gol: 1-0, min.67: Luis Suárez.

Árbitro: José María Sánchez Martínez (comité murciano). Mostró cartulina amarilla a Sergi Roberto (min.35), Andreas Pereira (min.39), Vietto (min.50) y Soler (min.52).

Incidencias: partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey, disputado en el Camp Nou ante 50.959 espectadores, según datos facilitados por el FC Barcelona.

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