25 de septiembre de 2021, 7:44:36
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La "gran compasión" de Donald Trump hacia las mujeres

EL IMPARCIAL

El equipo del magnate trata de sacarle de encima la imagen de machista en plena campaña contra el acoso laboral y sexual.


Donald Trump usó Twitter este sábado para defender la inocencia de uno de los dos empleados de la Casa Blanca que han tenido que renunciar esta semana tras ser acusados de maltrato a mujeres. El primero en abandonar su cargo fue Rob Porter, secretario de personal y señalado por sus dos exesposas de maltrato física y psicológico hace años -los medios del país norteamericano difundieron una foto de una de ellas con el ojo morado-; y el segundo es David Sorensen, redactor de recursos de la entidad gubernamental y acusado por su exmujer de maltratarla física emocionalmente durante sus dos años y medio de matrimonio.

Precisamente el presidente ha compartido públicamente su apoyo a este último. "La vida de la gente está siendo destrozada y destruida por simples acusaciones", proclamó antes de cuestionar la presunción de inocencia en un entorno en el que se está desarrollando una fuerte campaña contra el acoso y el maltrato de tipo sexual y laboral en Estados Unidos.

Tras efectuar esa manifestación una lluvia de críticas arreció sobre el mandatario, ante las que Trump se negó a concretar quién era su defendido. El problema es que el propio Donald ha sido acusado al menos por 16 mujeres de propasarse con ellas en el pasado, hecho que, junto a algunas declaraciones salidas de tono, le han granjeado una fama de machista y misógino que le juega en contra dentro de la lógica presente de los vientos.

Por ello ha saltado a la palestra para maquillar el brete su asesora, Kellyanne Conway. Lo ha hecho en una entrevista concedida con la cadena ABC en la que ha señalado que el presidente "es un hombre que muestra una gran compasión y compresión por las mujeres en muchos temas diferentes". "Francamente no podría trabajar allí si ese no fuera el caso, podría estar en docenas de otros lugares por mucho más dinero", ha subrayado.

Conway argumentó que "el presidente cree que hay que mirar a todos los lados, lo ha dicho en el pasado también en incidentes relacionados con él. Y desacreditó a las mujeres que han acusado a Trump de propasarse con ellas asegurando que "ya han tenido suficiente tiempo en antena en televisión". El caso es que la senadora demócrata por Nueva York, Kirsten Gillibrand declaró que si el magnate pretende que se guarde el debido proceso en cada caso, entonces el Congreso debería comenzar a celebrar audiencias para estudiar las acusaciones de mujeres contra él.

Este es uno de los últimos capítulo de Trump en su batalla contra lo políticamente correcto. No en vano, la Casa Blanca siempre se ha mostrado contrario al movimiento "Me Too" (Yo también), nacido tras la caída de hombres tan poderosos como el productor de Hollywood, Harvey Weinstein y que ha azuzado el debate sonre la relación entre el poder y los abusos sexuales en EE.UU. Pudiera parecer que ese polémico tuit, maquillado por su asesora, vendría a ser la respuesa del presidente a la influencia de ese movimiento, que ha influido en la baja de dos miembros del equipo de trabajo de la Casa Blanca.

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