21 de marzo de 2019, 2:40:55
Nacional

"ES UN ACTO DE PLEITESÍA Y VASALLAJE", DEFIENDE LA ALCALDESA


El Gobierno cree que el "desplante mezquino" de Colau amenaza el Mobile

EL IMPARCIAL/Efe

Barcelona "se juega mucho estos días" y todos los cargos institucionales catalanes y del Ejecutivo "deberían estar unidos y trabajando juntos".


El Gobierno "deplora" la actitud de "determinados cargos institucionales" que han anunciado que no participarán en el recibimiento oficial al Rey para la inauguración del Mobile World Congress (MWC) y ha advertido de que "con su actitud ponen en riesgo que Barcelona pueda seguir albergando un evento global de tanta importancia".

Los "desplantes institucionales" anunciados por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el presidente del Parlament, Roger Torrent, entre otros, "además de injustos y mezquinos", son prueba de una "actitud irresponsable y mezquina" que perjudica a Barcelona. La presencia del Rey en la ciudad condal "simboliza el apoyo de la Corona y del conjunto de España" al Congreso Mundial de Móviles, "y por extensión, al desarrollo y pujanza de la economía catalana", ha apuntado el Gobierno.

"Barcelona se juega mucho estos días. Todo los ojos estarán puestos desde mañana en el Mobile World Congress de cuyo éxito dependerá la permanencia en Barcelona de la mayor feria de tecnología móvil del mundo, algo en lo que debiéramos estar todos unidos y trabajando juntos", ha insistido.

En la edición del MWC de 2017 visitaron la feria 108.000 personas de 208 países; participaron más de 2.300 empresas expositoras. El impacto económico del año pasado se ha cifrado en 465 millones de euros generando más de 13.000 empleos durante los días de la feria, así como las jornadas previas, según recuerdan desde la Moncloa.

"El MWC deja un importante impacto tecnológico y de generación de nuevos proyectos de negocio en Barcelona, Cataluña y en todo España que debemos apoyar e impulsar desde todas las instituciones", concluye el Ejecutivo.

Por su parte, Colau ha defendido su plante al Rey y ha ido más lejos al rechazar rendirle un "vasallaje impropio de una democracia del siglo XXI", puesto que "no es un cargo electo democráticamente sino hereditario". En un escrito en las redes sociales, la alcaldesa de Barcelona se ha reafirmado con mayor dureza: "En una democracia avanzada cualquier cargo público, el Rey también, ha de poder ser criticado y cuestionado. Más si no es un cargo electo democráticamente sino hereditario. Por todo ello, hoy y mañana coincidiré cordialmente con el Rey pero no participaré en el besamanos que, como el propio nombre indica, es un acto de pleitesía y vasallaje impropio de una democracia del siglo XXI".

A su juicio, el Rey "no ha tenido un mínimo gesto de empatía hacia la gente que sufrió esas cargas e hizo un discurso durísimo avalando la línea represiva, en lugar de intentar apaciguar el conflicto y aportar serenidad, que era lo que en principio se esperaría de un jefe de Estado".

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, acompañará esta noche al Rey Felipe VI en la cena de bienvenida y mañana en la inauguración.

A la cena asisten también el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal; el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo; la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el director general de la entidad organizadora del congreso (GSMA), Mats Granryd.

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