21 de junio de 2021, 9:26:26
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RUSIA 2018


Mundial 2018. Inglaterra lanza un boicot por el caso del ex espía ruso y Putin responde

M. Jones

Nigún representante de la realeza ni el Ejecutivo británico irña al torneo futbolístico ruso.


"Ningún mandatario ni ningún representante de la familia real británica asistirá a la Copa del Mundo de Rusia (14 de junio-15 de julio) de este próximo verano", declaró Theresa May este miércoles ante el Parlamento británico. Es uno de los extremos que toca la reacción del Reino Unido contra Rusia por el envenenamiento del exespía Sergei Skripal y su hija, un episodio que incluyó, según las pesquisas, la actuación de un agente nervioso de fabricación rusa. Todo ello en territorio británico.

El boicot al Mundial 2018, explicitado por la primera ministra de Gran Bretaña, rompe la tradición y la inercia que había llevado a los príncipes Guillermo -presidente honorario de la Federación Inglesa de Fútbol (FA)- y Enrique a los últimos campeonatos balompédicos internacionales que conllevaran la participación de las selecciones de Inglaterra, Gales, Escocia o Irlanda del Norte.

Este anuncio ha coincidido con la suspensión de "todos los contactos bilaterales de alto nivel entre el Reino Unido y la Federación Rusa". La medida de ruptura diplomática contempla, además, la no renovación de la invitación a Sergei Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores de Rusia. Y también se ha activado la expulsión de 23 diplomáticos rusos de Gran Bretaña por, según ha dicho May, la reacción del Kremlin ante el incidente. Moscú ha reaccionado "con un completo desprecio" ante la "gravedad" acontecido el 4 de abril.

Skripal, de 66 años, y su hija Yulia, de 33, permanecen en estado crítico tras ser envenenados en un restaurante de Salisbury (Inglaterra). Vladimir Putin y su equipo no han dado ninguna explicación al respecto y Theresa May y, sobre todo, Boris Johnson -ministro de Asuntos Exteriores británico- han incidido en el planteamiento de que Inglaterra no participe en el Mundial de 2018. "Creo que será difícil ver cómo puede mantenerse la representación del Reino Unido en la Copa del Mundo", expuso el ex alcalde de Londres en el Parlamento. La mandataria conservadora, que ha reconocido que los diplomáticos expulsados son "agentes de los servicios secretos encubiertos", tiene clara su postura frente a la apatía del Gobierno ruso. Y sabe que el fútbol es una represalia de mucho peso.

La FA, por su parte, ha emitido un comunicado en el que ha aclarado que seguirá trabajando"codo con codo junto al Gobierno británico y a las autoridades pertinentes" de cara al Mundial. El problema que se les podría venir encima, amén del de la violencia de los hooligans oriundos, es el sentimiento antibritánico que podría aflorar tras la ruptura de relaciones entre ambas naciones. "Nuestra prioridad para todos los partidos de Inglaterra es asegurar la seguridad de los aficionados, jugadores y cuerpo técnico. Como se suele hacer, seguiremos los consejos del Ministerio de Asuntos Exteriores". Eso sí, el que fuera presidente de la federación de fútbol, Greg Dyke, ha aportado hielo al asunto: "Dudo muchísimo que boicoteemos la Copa del Mundo y no creo que el Gobierno vaya a pedirlo. De hecho, creo que la FA se negaría si se les pide que lo hagan".

Y, claro, Putin no podía dejar pasar su oportunidad de respuesta. Lo ha hecho a través de Alexéi Sorokin, director general del comité Rusia 2018. En rueda de prensa dedicada a los medios locales, el portavoz ruso precisó que la ausencia dee mandatarios británicos en el campeonato internacional "no puede ser causa de ningún cambio en la celebración del torneo". "Seguimos planteándonos organizar el Mundial al más alto nivel", incidió.


"Es decisión de cada aficionado ir o no ir al Mundial, pero es una pena que no todo el mundo sea fiel al principio de que el fútbol está al margen de la política", criticó Sorokin, que se alineó con la versión publicada por Nikita Simonián, vicepresidente de la Unión de Fútbol de Rusia y embajador del Mundial. Este dirigente apuntó, directamente, que el envenenamiento de Skripal "no es tan importante". "Es su problema. Lo importante es si viene la selección inglesa y ella quiere venir. El Mundial se celebra cada cuatro años", zanjó.

"¿Cómo podemos ir al Mundial de Putin ahora?", titula el Daily Mail. Y, en medio de todo este embrollo se encuentra la FIFA. El organismo ha asimilado con tensión el contexto, ya que la supresión del reclamo inglés derivaría en un grotesco chorro de consecuencias económicas. Y se ha filtrado que desde el Reino Unido están presionando a sus aliados para que dejen a Putin en soledad, con Gianni Infantino, en el partido inaugural, que se celebrará el 14 de junio en el Luzhniki. Según el relato oficial, Trump apoyaría el boicot, si bien Estados Unidos no se clasificó para la cita.

"O bien fue una acción directa del Rusia contra nuestro país, o bien (el Kremlin) ha perdido el control de este agente nervioso de efectos catastróficos y ha permitido que llegue a manos de otros. En todo caso, Rusia está detrás", ha declarado May, redundando en la confrontación que está dispuesta a desatar contra Putin. En el ámbito futbolístico, de momento, la gran preocupación británica de cara al Mundial es la lesión del goleador inglés Harry Kane, que lesión en los ligamentos laterales del tobillo derecho. El jugador del Tottenham es una pieza imprescindible de la delegación de los Pros.

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