20 de noviembre de 2019, 7:53:34
Mundo

ESTADOS UNIDOS


Trump se pronuncia sobre la reunión entre Kim Jon-un y China

EL IMPARCIAL

El magnate se muestra ansioso por encontrarse con el líder de Corea del Norte.


Donald Trump quedó fuera este martes de la geoestrategia con respecto a la región asiática. El presidente de Estados Unidos no fue informado de la reunión que mantuvieron, durante días, Kim Jong-un y el presidente chino Xi Jinping. Se trataba del primer viaje al extranjero que realiza el líder de Corea del Norte desde que tomara el poder de su país en 2011, y ni más ni menos que para charlar con el socio íntimo, la siempre resbaladiza China.

Pero la Casa Blanca ha reaccionado con la máxima celeridad posible y Xi Jinping ha llamado al magnate americano un día después de que se publicara la existencia de la secreta reunión que llevó a Kim y a su esposa por las calles de Pekín. Sarah Huckabee Sanders, portavoz del equipo presidencial, ha declarado en su rueda de prensa diaria lo siguiente: "Obviamente, esta reunión tiene una importancia global. Queremos asegurarnos de que se produce (la de Trump con el norcoreano) lo antes que podamos, pero también queremos asegurarnos de que se hace de la forma adecuada, y estamos trabajando hacia ese objetivo".

"Somos cautelosamente optimistas, pero creemos que las cosas se mueven en la dirección adecuada y que la reunión de ayer (entre Kim y Xi) fue una buena indicación de que la campaña de máxima presión ha estado funcionando", recalcó Sanders, quien trasmitió que el Ejecutivo de Estados Unidos valora positivamente el viaje de Kim a China. "Seguiremos avanzando en este proceso con la esperanza de que haya una reunión más adelante", expuso, sin dar una fecha concreta.

El propio Trump tuiteó al salir al foco público la histórica cumbre entre China y Corea del Norte que "ahora hay una buena oportunidad de que Kim Jong-un hará lo correcto para su pueblo y para la humanidad. ¡Espero nuestra reunión!". Xi Jinping, que mandó un mensaje la pasada madrugada al presidente de Estados Unidos -no ha trascendido el contenido de dicha comunicación-, trasladó a Donald que la reunión con Kim fue "muy bien".

El dirigente estadounidense, por su parte, entró en Twitter para subrayar que aunque espera con impaciencia su propia reunión con el dirigente del hermético régimen norcoreano, "las sanciones y presión máxima deben mantenerse a toda costa". Pero, como la portavoz de la Casa Blanca, tampoco ha dado pistas sobre la fecha en la que se celebrará un encuentro. Sólo se sabe que Trump "aceptó la oferta" de reunirse con Kim y que el alto funcionario surcoreano, Chung Eui-yong, susurró que la cita tendría lugar a finales de mayo de 2018.

Xi Jinping, por su parte, clasuró la pomposa recepción a su socio norcoreano explicando que su interlocutor le mostró la firme intención de su país por aportar a la desnuclearización de la península coreana. De hecho, Kim Jon-un constató que "nuestra posición constante es estar comprometidos con la desnuclearización de la península". "La cuestión de la desnuclearización de la península coreana puede resolverse si Corea del Sur y Estados Unidos responden a nuestros esfuerzos con buena voluntad y crean una atmósfera de paz y estabilidad a la vez que toman medidas progresivas y sincronizadas para la consecución de la paz", zanjó.

Este "paso histórico" que ha dado Corea del Norte, según Estados Unidos, ha arribado en un día en el que Trump ha vuelto al ataque con el asunto de los inmigrantes. Esta vez The Washington Post ha publicado la intención del Gobierno del magnate de penalizar a los inmigrantes que se acojan a diferentes prestaciones sociales a la hora de acceder a un estatus legal en el país. Este parámetro podría desembocar en el cambio radical del parámetro que rige el reparto de prestaciones sociales.

La hipótesis plasmada en un borrador considera a los migrantes como "una carga pública" cuando las prestaciones a las que se acogen son en efectivo. Los foráneos que se acojan a algún subsidio -segundo médico o deducción fiscal- verán cómo esas solicitudes podrían mermar sus opciones de obtener la documentación relativa a visados migratorios, residencia legal y, también, visas temporales de trabajo. En este sentido, esta medida afectaría a los beneficiarios del programa Acción Diferida (DACA), el programa implementado por Obama en 2012 y que fue cancelado en septiembre de 2017 cuando amparaba a 690.000 personas.

El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es