22 de abril de 2019, 14:03:18
Nacional

CATALUÑA


Carles Puigdemont insiste en investir a Jordi Sánchez

EL IMPARCIAL

Vuelve a postularse como candidato, mientras Turull renuncia a la Presidencia.


El expresidente de la Generalidad Carles Puigdemont ha pedido al Gobierno central hacer posible la investidura de Jordi Sánchez como presidente de la Generalidad. En una carta remitida desde la cárcel, el líder de JxCat hace esta petición atendiendo, dice el escrito, a las "medidas" planteadas por el Comité de Derechos Humanos de la ONU en defensa de sus "derechos políticos".

Minutos más tarde de esta misiva ha llegado otra del exconsejero Jordi Turull para el presidente del Parlament, Roger Torrent, renunciando a ser candidato a la Presidencia. La última ha sido la de Sánchez, también preso, que se ha dirigido al grupo parlamentario para proponer su investidura como "una decisión justa jurídicamente y necesaria políticamente".

Desde la cárcel de Neumünster, Puigdemont defiende su apoyo a Sánchez y advierte de que las resoluciones que dicta el Comité de Derechos Humanos no son "menores ni triviales sino de gran trascendencia". Así, destaca que ésta es una "oportunidad sin precedentes" que se deba aprovechar "jurídica y políticamente en la defensa de nuestra causa a nivel internacional".

Por ello, Puigdemont formula un encargo a su grupo parlamentario: "Hay que exigir al Estado español el cumplimiento de las medidas de las Naciones Unidas y preservar los derechos del diputado Jordi Sànchez como candidato a la presidencia de la Generalitat".

Si no sale adelante, critica, el Estado "demostrará una vez más que es capaz de cualquier cosa para alterar el normal funcionamiento de la democracia en Cataluña".

Por su parte, Sánchez ha aceptado volver a ser aspirante a la presidencia de la Generalidad como ha propuesto el expresident al mismo tiempo que Turull anunciaba su renuncia a Torrent.

En su carta, Sánchez ha expuesto los mismos argumentos que Puigdemont y ha señalado que, tras la admisión a trámite de su demanda por parte del Comité de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, "es evidente que el Estado español no tiene otra opción" que respetarla. No hacerlo, avisa, sería "un escándalo jurídico mayúsculo" y evidenciaría que "el Estado español no es una democracia consolidada, que los derechos políticos de los adversarios políticos del Gobierno español son vulnerados".

Por otro lado, Turull dice desde la prisión de Estremera (Madrid) que su renuncia es "de manera provisional", después de que solo se pudiera celebrar la primera votación de su investidura, que fue fallida, el día antes de su reingreso en prisión, por orden del juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena.

El gesto de Turull permite ahora proceder a la investidura de Sànchez, en lo que sería, según describe el exconsejero, "un acto de justicia".

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