5 de abril de 2020, 2:42:01
Deportes

EUROPA LEAGUE


El Arsenal-CSKA filtra al fútbol el duelo Occidente vs Rusia por el espía envenenado

M. Jones

Ambos equipos se miden en los cuartos de final de la antigua UEFA, en pleno enfrentamiento diplomático entre Reino Unido y el Ejecutivo de Putin.


"Parece que las relaciones diplomáticas entre Inglaterra y Rusia son un poco complicadas en este momento. Solo espero que no afecten ni a los partidos ni a los aficionados", manifestó el icónico entrenador del Arsenal Arsene Wenger en la previa del duelo que su equipo iba a disputar ante el CSKA de Moscú, correspondiente a los cuartos de final de la Europa League. Ambos capítulos de ida y vuelta, en Londres y en la capital rusa, se desarrollarán en medio de la resaca del envenenamiento del espía doble Serguéi Skripal que los británicos atribuyen a Vladimir Putin.

La tensión entre ambas naciones, que ha llegado a generar una crisis diplomática internacional y a emprender un boicot contra el Mundial de fútbol de 2018, que acogerá Rusia, parecería estar copando cada esquina imaginable. Y el balompié y la fortuna se han aliado para deparar un duelo directo entre equipos de los dos países. Pero los profesionales de ambas entidades futbolísticas han querido resaltar las fronteras entre el deporte y la política. Por el bien de todos.

El técnico visitante, Víctor Goncharenko, usó el micrófono del Emirates Stadium londinense para lanzar el siguiente mensaje: "Debemos dedicarnos al fútbol y los aficionados que vengan estarán pensando exclusivamente en apoyar al equipo. Técnicos y deportistas estamos totalmente al margen de la política". Ya tienen bastante los moscovitas con los disturbios que han fabricado sus ultras en las anteriores citas deportivas que les han hecho viajar por Europa.

Pero, es que la irónica jugada del destino remarcado una coincidencia particular: este Arsenal-CSKA que se vive en una tensión notable entre el Kremlin y la City acontece doce años después de que otro antiguo espía ruso fuera envenenado en territorio británico. Por aquel entonces, en el que los gunners tenían en plantilla a Cesc Fábregas, Henry o Van Persie y venían de perder la final de Champions ante el Barcelona -2006-, los mismo equipos jugaron un partido de fútbol en la resaca del ataque sufrido por Alexandr Litvinenko.

El antiguo espía del KGB y entonces consultor del MI6 fue envenenado, presuntamente, por Andréi Lugovói -diputado ruso- y Dmitri Kovtun. Ambos acudieron el 1 de noviembre de aquel año para ver cómo su equipo empata sin goles en el Emirates ante el sistema de Wenger, en un duelo perteneciente a la Champions League. Horas después, según se relata, de haber quedado con Litvinenko y haberle envenenado con polonio, una sustencia mucho menos tóxica que la usada contra Skripal.

El equipo de Moscú había ganado la UEFA de la temporada 2005-06 y evidenciaba a una de las mejores plantillas que se le recuerdan -con Carvalho y Vágner Love en punta y la versión más potente del portero Akinféev y los centrales Ignashévich y Berezutsky. El caso es que el estadio del Arsenal tuvo que ser inspeccionado al darse a conocer la presencia de los dos presuntos autores del atentado contra Litvinenko. Miles de aficionados acabarían el día acudiendo a los servicios médicos al creer que habían estado expuestos a radiación en el Emirates Stadium.


Una década más tarde, y con la lacra de la violencia estrictamente deportiva como estela, las autoridades del CSKA han querido asegurar que los 500 aficionados de su equipo que han viajado a Londres no tomarán represalia alguna por la maniobra emprendida por Theresa May contra Rusia 2018. Vitali Mutkó, viceprimer ministro ruso, expuso este jueves su confianza en que no se desatarían "provocaciones" por parte de Gran Bretaña en el marco de este brete futbolístico. "Espero que no lleguemos a eso", zanjó antes de recordar que la única final inglesa de la Liga de Campeones se celebró en territorio ruso. Fue en 2008. "Recibimos al Chelsea y al Manchester United. Fue un gran partido. 40.000 aficionados y ninguna infracción. Sin visado vinieron y se marcharon", resumió el mandatario y cólito de Putin.

La cancillería rusa, asimismo, ha recomendado a sus aficionados que sea precabidos durante su estancia en Londres y se les ha instado a que respeten las leyes británicas y eviten conflictos. Para favorecer ese intento por separar las escaramuzas políticas de lo deportivo. Al fin y al cabo, este es el año de su Mundial. "Nuestros hinchas no deben esperar muestras de rusofobia ni los ingleses un comportamiento agresivo por parte de los seguidores rusos. El caso Skripal ya huele. El fútbol no tiene nada que ver con esto", proclamó Mijaíl Degtiárev, jefe del comité de Deportes de la Duma.

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