16 de septiembre de 2021, 13:59:45
Nacional

CASA REAL


El Rey Juan Carlos evoluciona favorablemente de su operación de rodilla

EL IMPARCIAL/Efe

Ha pasado a una habitación de planta tras permanecer 24 horas en observación en la Unidad de Cuidados Intensivos.


El Rey Juan Carlos evoluciona favorablemente de la operación de rodilla a la que fue sometido ayer y ha pasado a una habitación de planta del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja tras permanecer 24 horas en observación en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de este centro sanitario.

Fuentes hospitalarias han explicado que el anterior jefe del Estado abandonó la UCI a las once de la mañana para pasar a una habitación de la clínica, donde poco después ha recibido la visita de su hija mayor, la Infanta Elena.

El reemplazamiento de la prótesis artificial que Juan Carlos I tenía en la rodilla derecha se resolvió ayer exitosamente en una intervención que se prolongó durante 90 minutos y que, según un comunicado médico, se desarrolló "con total normalidad" y con un resultado "plenamente satisfactorio".

La Infanta Elena ha sido la primera en visitar a su padre. Llegó al Hospital Universitario Sanitas La Moraleja a las once y cuarto de la mañana. Más de una hora ha permanecido la hija mayor del paciente en este centro sanitario privado; a su salida, antes de acceder a su vehículo particular, ha explicado a los periodistas que su padre estaba "muy bien" y les ha confirmado que había podido acompañarle en su habitación y que estaba "fenomenal".

Posteriormente, el Rey ha recibido la visita de sus nietas -la Princesa Leonor y la Infanta Sofía- acompañadas de sus padres, don Felipe y doña Letizia, y de su abuela la Reina Sofía, lo que ha propiciado una imagen de conjunto de la Familia Real a las puertas del centro sanitario.

De nuevo, como ocurrió ayer por la tarde cuando los Reyes y doña Sofía visitaron a Juan Carlos I después de su decimoquinta operación quirúrgica, la Reina Letizia ha abierto la puerta trasera del automóvil para que pudieran salir, primero la Princesa Leonor y después la Reina Sofía.

Don Felipe se ha ocupado de abrir la otra puerta trasera para que a su vez pudiera salir la Infanta Leonor, que enseguida se ha dirigido, muy sonriente, como el resto de los protagonistas de la escena, al otro lado del vehículo, para dar la mano a su abuela.

Así, la Reina Sofía, a quien que la Princesa de Asturias había ofrecido la mano para ayudarla a salir del automóvil, ha cogido de la mano a sus dos nietas, ha dado unos pasos junto a ellas y han posado para fotógrafos y camarógrafos a las puertas del hospital, acompañados de Rey Felipe y la Reina Letizia, igualmente sonrientes.

Las sonrisas, los gestos y todos los movimientos de la Familia Real captados por las cámaras se producen justo una semana después de las polémicas imágenes de la salida de todos ellos, junto al Rey Juan Carlos, de la Catedral de Palma, tras asistir a la Misa de Resurrección.

En aquellas imágenes aparentemente se observaba un desencuentro cuando la Reina se cruzó para impedir una foto de sus hijas Leonor y Sofía con su abuela, un escenario muy distinto a lo que ha ocurrido esta mañana a las puertas del Hospital La Moraleja, donde todos han posado ordenadamente, amables y sonrientes, para la prensa.

Décimo quinta operación


La operación de este sábado es la decimoquinta a la que se somete Juan Carlos I a lo largo de su vida y la primera tras la de noviembre de 2013 en la que el cirujano Miguel Cabanela y su colaborador en la Clínica Mayo de Minnesota (EEUU) Robert Trousdale le implantaron una prótesis definitiva en la cadera izquierda.

La prótesis que lleva en la rodilla derecha le fue implantada el 3 de junio de 2011 por el traumatólogo Ángel Villamor en el Hospital San José de Madrid para resolver el deterioro provocado por la artrosis.

El 4 de septiembre de aquel año se sometió a una cirugía, en el mismo centro sanitario y sin hospitalización posterior, por la rotura del tendón de aquiles del pie izquierdo, ocurrida poco después de que dejara las muletas que utilizaba para recuperarse de su operación de rodilla.

El 14 de abril de 2012, el doctor Villamor le implantó una prótesis en la cadera derecha, afectada por la artrosis y fracturada en tres fragmentos como consecuencia de una caída durante su polémico viaje privado a Botsuana.

Dos semanas después, el mismo equipo médico tuvo que solventar en el quirófano una luxación al desajustarse aquella prótesis de cadera por un mal movimiento durante una audiencia concedida en la Zarzuela al ministro emiratí de Asuntos Exteriores.

En noviembre de ese mismo año, Villamor le implantó asimismo una prótesis en la cadera izquierda, desgastada por la artrosis, y tres meses después también tuvo que solucionar en ella un problema de luxación.

Además, ese implante acabó por provocarle una infección, de modo que el 24 de septiembre de 2013 volvió al quirófano, en esta ocasión en el Hospital Universitario Quirón de Madrid, donde Cabanela y Trousdale le sustituyeron la prótesis por una provisional tras limpiar el tejido infectado y, dos meses más tarde, le implantaron una nueva definitiva.

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