6 de diciembre de 2019, 15:16:11
Deportes

MASTERS DE AUGUSTA


Jon Rahm brilla entre los grandes y Patrick Reed triunfa

EL IMPARCIAL

El jugador vasco finalizó en la cuarta posición en su segunda participación en este pomposo torneo.


Patrick Reed ha inscrito este domingo su nombre en la historia del golf. El jugador de 27 años, oriundo de Texas, reconquistó el Masters de Augusta para Estados Unidos y, de paso, ganó el primer grande de su carrera. La nueva chaqueta verde, que toma el relevo de Danny Willett (ganador en 2016) y de Sergio García (campeón en 2017), finalizó con una tarjeta de -15 que resultó inalcanzable para todos los rivales que le han ido saliendo al paso.

Es más, su excelente rendimiento a punto estuvo de llevarle a ser pionero en los anales del Augusta National, pues se quedó a dos golpes de ser el único jugador que se hubiera proclamado campeón del Masters habiendo bajado de los 70 golpes en los cuatro días de competición. Reed empezó con 69 impactos en jueves, alcanzó la fase final y alimentó su liderato con 66 golpes el viernes, redondeó su paso el sábado con 67 toques y clausuró su participación con 71 golpes.

La clasificación final dio testimonio del declive postrero de McIlroy, que acechó a Reed hasta la tercera jornada pero en el día en el que se decició el entorchado se desplomó. El podio sería completado por Rickie Fowler, que se quedó a un golpe (-14) y por Jordan Spieth, ganador 2015 (-13). Ambos podrían ser compañaeros del tejano en el equipo estadounidense que competirá por la Ryder Cup. En ese grupeto -Reed ya ganó el duelo intercontinental en 2016- tambiém podrían figurar Bubba Watson, ganador del Masters en 2012 y 2014 (-9), y de Dustin Johnson, número uno del mundo (-7).

Con Sergio García pasando el testigo, y la chaqueta, a Reed ha concluido una edición de Masters que arrancó con curiosidad sobre la actuación de Tiger Woods. Era el regreso al Augusta National del tres veces ganador de este afamado torneo y de 14 grandes. Pues bien, el icono estadounidense y de este deporte alcanzó a clasificarse para las rondas finales por un golpe tras dos años de ausencia -por lesiones-. Se despidió con un golpe sobre el par después de acceder a la ronda final con -3.

Pero los focos tambiémn apuntaron hacia el tercer mejor golfista del ráking mundial, el español Jon Rahm. El jugador de Barrika, de 23 años, acabaría en la cuarta posición y con la sensación de haber podido hacerlo mejor tras asombrar a todos con un golpe extraordinario en la jornada sabatina. El vasco firmó un -11 que prácticamente le certifica para el equipo europeo de la Ryder Cup. El capitán continental, Thomas Bjorn, aseguró que "Jon aporta un nuevo poderío y estará en la cumbre del golf durante muchos años. Es muy fuerte, determinado, no tiene miedo".

Sobre el desenlace de su segunda aparición en el Masters, explicó que "es triste jugar tan bien los últimos tres días y que un golpe acabe en el agua". En efecto, a pesar de haber empatado los mejores registros el viernres, un golpe en el hoyo 15 se quedó a centímetros de darle la oportunidad de sellar un eagle que le habría catapuldado. "Lo mejor es que no he sentido pánico, me he sentido cómodo, me ha encantado la presión", analizó.


El paso de Rahm por el Augusta National, que afianza su número 3 del ránking y le cataloga como asirante a tocar techo en alguno de los grandes que quedan en disputa en 2018 (US Open, British Open y PGA), es la cumbre de una delegación española que contó con el canario Rafa Cabrera Bello como su segundo espada. Acabó en el puesto 38 con +3, mejorando el resultado de 2017 (no pasó a las rondas finales). "He jugado los primeros 27 hoyos muy bien, pero al final no me encontraba bien físicamente", sintetizó sobre su bajón de este domingo, relativo a unas molestias en la espalda.

Sergio García, por su parte, decepcionó al quedar apeado a las primeras de cambio. Cayó al agua cinco veces seguidas en la primera jornada, con lo que quedó sentenciado con celeridad. El castellonense explicó al final del día que "es una pena y duele porque venía con ganas y buenas sensaciones, pero a lo mejor con demasiadas ganas y demasiadas expectativas". El caso es que Rahm pudo superar las cuatro caídas al agua que ha acumulado en las cuatro rondas para cerrar con un -11, pero el defensor del título entró en barrena antes de lo previsto. Y José María Olázabal, ganador de la chaqueta verde en 1994 y 1999, rozó el acceso al sábado aunque afirmó que "siempre es precioso volver aquí, tengo grandes recuerdos y el sitio es una maravilla".

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