14 de octubre de 2019, 12:24:12
Mundo

KIM JONG-UN Y MOON JAE-IN


Los líderes coreanos escenifican una reconciliación histórica

EL IMPARCIAL

Hablaron sobre la desnuclearización y establecimiento de la paz en la península.


Parecía impensable que el encuentro entre las dos Coreas llegara a producirse en algún momento. Tras años marcados por las amenazas y las tensiones, Kim Jong-un pisó territorio surcoreano y celebró junto al mandatario de este país, Moon Jae-in, una cumbre histórica. Desde 1953, cuando se logró el armisticio entre las dos Coreas, ningún líder norcoreano había pisado suelo del Sur.

La reunión se celebró en Panmunjom, la Zona Desmilitarizada que separa a sus dos países, el único punto fronterizo en el que soldados de los dos países se ven las caras. Con un gesto afable y cariñoso, Moon y Kim se saludaron sonriendo, se dieron la mano y posaron para las cámaras tanto en suelo surcoreano como en territorio norcoreano, pues de forma espontánea Moon también pasó al otro lado de la línea divisoria por un momento.

Este acercamiento entre las dos Coreas abre la esperanza a la paz para acabar con su división. De hecho, Kim escribió este mensaje en el libro de honor al comenzar una cumbre: "Una nueva Historia empieza desde ahora. En el momento en que empieza una era de paz".

La sesión duró 100 minutos y, según dijo el portavoz presidencial surcoreano, Yoon Young-chan, "hablaron sobre la desnuclearización y establecimiento de la paz en la península y sobre mejora de las relaciones" entre los dos países, que técnicamente siguen en guerra.

Moon y Kim fueron andando hasta el Pabellón de la Paz y durante el camino, como retransmitieron las televisiones, hablaron constantemente. "Deberíamos reunirnos todas las veces que podamos", le dijo el presidente norcoreano a su homólogo sonriendo y ya sentados en la mesa.

"Ha sido una decisión muy valiente por su parte el venir hasta aquí", dijo Moon, quien también se preguntó cuándo podría devolver él esta visita a Kim y viajar al Norte, según las palabras recogidas por la cadena surcoreana KBS y la oficina presidencial de Seúl. "Quizás ahora es un buen momento para que vengas", respondió Kim, y acto seguido le llevó de la mano al lado norteño de la demarcación en un gesto que no estaba previsto en la milimétrica planificación del encuentro y al que Moon accedió con naturalidad.

"Una nueva era"


La cercanía que quisieron escenificar ambos líderes contrasta con el período de tensión máxima que se vivía hace solo unos meses en la península coreana, y que Norte y Sur quieren dejar atrás de forma definitiva con la declaración conjunta firmada al término de la cumbre.

"No habrá más guerra en la península. Con esta declaración abrimos una nueva era", dijo el presidente surcoreano en un discurso junto a Kim Jong-un al término de la reunión, en la primera ocasión en la que mandatarios de las dos Coreas comparecen juntos y realizan una intervención al término de una cumbre intercoreana.

Kim, por su parte, destacó que "el mundo les observa" y afirmó que lo acordado hoy permitirá "evitar que se repitan los errores del pasado", además de destacar que Norte y Sur "son un mismo pueblo" y "no deben volver a enfrentarse" sino "avanzar juntos hacia la unificación".

Toda la atención está puesta ahora en esta declaración conjunta y en si incluirá algún tipo de compromiso o alusión al desmantelamiento del programa nuclear norcoreano, después de que el régimen haya mostrado su voluntad de hablar sobre el posible abandono de sus armas atómicas. El único precedente en este sentido data de 1992, cuando los dos países firmaron una declaración comprometiéndose a mantener una península libre de armas nucleares, acuerdo que no se implementó por desavenencias sobre cómo verificar su cumplimiento y malogrado por el posterior desarrollo del programa de armas de Pyongyang.

EEUU desea que ambos líderes "logren un progreso"

El Gobierno de Estados Unidos deseó que el presidente ambos líderes coreanos "logren un progreso" para la península con estas conversaciones. "Esperamos que las conversaciones logren un progreso hacia un futuro de paz y prosperidad para toda la península de Corea", dijo la Casa Blanca en un comunicado.

Estados Unidos, que deseó "lo mejor" al pueblo coreano, también agradeció a Seúl "la estrecha coordinación" en este proceso de aproximación con Pyongyang.

Asimismo, mostró su interés en "continuar los debates sólidos de preparación" de la histórica reunión prevista para mediados de mayo entre Kim Jong-un y el presidente estadounidense, Donald Trump.
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