13 de julio de 2020, 7:07:09
Deportes

ATLETISMO


Sudáfrica clama: Semenya debe bajar su testosterona o competir como hombre

EL IMPARCIAL

La deportista ha quedado en esa tesitura según la normativa internacional de atletismo.


El pasado jueves, la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) recalcó la firmeza que le ha caracterizado con respecto a la aplicación de la normativa vigente que rige el atletismo mundial. El organismo declaró que las atletas con una elevada producción endógena de testosterona deberán que reducir sus niveles por debajo de los 5 nanomoles por litro -durante, al menos, cico meses seguidos-. Si no lo consiguen, no podrán competir en pruebas femeninas y sus marcas no serán tenidas en consideración. Esa es la frontera señalada en su nueva norma para las "atletas con disfunciones en su desarrollo sexual".

La modificación ha situado el umbral de tolerancia a la mitad de los 10 nanomoles por litro permitidos hasta ahora. Según la IAAF, una mayor proporción "aumenta un 4,4 % la masa muscular, entre un 12 y un 26 % la fuerza y un 7,8 % la hemoglobina". A partir del 1 de noviembre, y paras las disciplinas quevan de los 400 metros a la milla, la modificación legal entrará en vigor y aquellas altetas que no puedan aplicarse bajo ese paraguar normativo serán apartadas o deberán competir como hombres.

Las corredoras que antes de noviembre no hayan rebajado los niveles altos de testosterona (se recomieda el uso de anticonceptivos), "no serán vetadas", pero solo podrán competir como mujeres "en otras distancias o en cualquier prueba no internacional" o "como hombres, sin restricción de nivel o disciplina", expone el organismo. Para tratar de mitigar la polvareda generada, desde la IAAF afirman que no cuestiona "la identidad sexual o de genero de las atletas con disfunciones en su desarrollo sexual". Sólo quiere "asegurar una competencia justa".

Los controles aleatorios serán llevados a cabo de forma confidencial y el tratamiento de los datos extraidos recibirá el mismo trato. La sanción alcanzaría los seis meses para las atletas que rebasen la marca exigida de testosterona y no se ha especificado qué penalización se dirigira a aquella persona que rompa la confidencialidad de los análisis. "Cualquiera que la rompa, que acose o que estigmatice a las atletas o atente contra su dignidad o su privacidad será sometido a una sanción disciplinaria", se ha señalado.

El presidente de la IAAF, Sebastian Coe, ha esclarecido que "esta revisión de las reglas no obedece a un asunto de trampas. Ninguna atleta con diferencias en su desarrollo sexual ha hecho trampas". "Se trata de igualar el campo de juego para asegurar que el éxito viene determinado por el talento, la dedicación y el esfuerzo, y no por otros factores", afirma la federación en un comunicado en el que recalca que los casos recibirán un trato médico y nunca se verá a este cambio "como una caza de brujas basada solo en la apariencia física".

Esta última aclaración tiene que ver, directamente, con el caso de la sudafricana Caster Semenya. La atleta, que arrasó en los Mundiales de Berlóin (2009) tras lograr una marca de 1:55.45 en los 800 metros, fue inhabilitada por el organismo si no reducía sus niveles de testosterona por debajo de los 10 nanomoles por litro de sangre. Ese es el episodio paradigmático que ha desembocado en esta modificación en el reglamento. Pero, como no puede ser de otro modo, desde Sudáfrica han bramado por lo que consideran otro capítulo en la persecución de la que ha podido ser una de sus atletas de rango histórico.

Al tiempo que desde la IAAF han puntualizado que se creará la figura del 'defensor de la atleta' y que los niveles de testosteno anómalos -proporción superior a cinco- sólo pueden ser consecuencia de un tumor o una disfunción en el desarrollo sexual, el Parlamento sudafricano ha proclamado que la medida es "injusta, sexista, deshumanizadora". Según el órgano del país africano, se trata de una normativa que atenta contra los derechos humanos de las deportistas afectadas.

"Es un esfuerzo descarado para eliminarla (a Semenya)", reza el comunicado que han emitido de forma conjunta la Asamblea Nacional y el Consejo de las Provincias sudafricanos. "También amenaza a una generación entera de chicas jóvenes de entornos rurales y desventajados que fueron inspiradas por ella (Semenya) para romper el techo de cristal en sus carreras", arguye. En opición de las dos Cámaras, son "regulaciones intencionadas de tipo apartheid" si "su talento y duro trabajo se convierte en una amenaza para sus contrapartes del resto del mundo".

El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, ya ha anunciado que se reunirá en breve con una deportista que es un icono de superación en su país. En su currículo, patrocinado por una multinacional estadounidense como Nike, deslumbran cuatro oros. Ha sido la dominadora de los 800 metros en los JJ.OO. (2016), en los Mundiales de atletismo (Berlín 2009) y en los Juegos de la Commonwealth (2018). En esta última competición también se ha hecho con el oro en los 1.500 metros (2018) y alcanzó la plata en los 800 metros de los Juegos Olímpicos de Londres (2012) y el bronce en los Mundiales de Londres 2017 (en los 1.500 metros). Por todo ello, este asunto ha alcanzado una dimensión enorme.

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