18 de noviembre de 2019, 2:15:38
Deportes

BALONCESTO


NBA. LeBron James explota para salvar a los Cavs y Harden, para guiar a los Rockets

M. Jones

Los vigentes subcampeones ganaron el séptimo partido ante Indiana.


"Hemos tenido que jugar al límite, pero al final conseguidos la victoria que necesitábamos para estar en las semifinales y eso es lo que cuenta", declaró LeBron James al concluir el séptimo y agónico partido de la serie que les enfrentó a los Pacers en la primera ronda de los playoffs de la Conferencia Este de la NBA. La estrella de Akron tuvo la condescendencia de usar la primera persona del plural, pero los cierto es que los Cleveland Cavaliers huyeron del sonrojo y ganaron a los de Indiana (105-101) gracias, básicamente, a él.

Como hiciera en el quinto partido, en el que clavó un triple sobre la bocina para poner a los suyos por delante en la eliminatoria, el astro legendario se echó al equipo a la espalda, recalcando que sólo una actuación soberbia por su parte iba a sacar del hoyo a su endeble vestuario. "No pienso en marcas, sólo en ayudar a mi equipo a salir ganador en cada partido", recalcó después de firmar una tarjeta de 45 puntos (16 de 25 tiros de campo, dos de tres triples y 11 de 15 desde la línea de personal), 8 rebotes y 7 asistencias. Cuando la responsabilidad pesaba, King James rescató a sus compañeros de arrastrar el peso de ser los sujetos pasivos de la campanada de la post temporada.

En el apartado de sus logros personales también figuran los cuatro robos que le colocaron como el mejor de todos los tiempos en ese parámetro en playoffs, superando al miembro del Salón de la Fama Scottie Pippen. El ex de los Bulls amontó 395 recuperaciones en 208 partidos, mientras que James llegó en la pasada madrugada a los 399, tras 15 cursos en activo (237 partidos). Asimismo, amplió su marca hasta un 13-0 sensaconal en las series de primera ronda, arribando a la quinta vez consecutiva en la que sale victorioso de un séptimo partido. Una actuación imperial que neutralizó el desempeño digno de un conjunto de Indiana que vuelve a hacer las maletas al cruzarse con LeBron.

Antes de concentrarse en su enfrentamiento venidero con los Raptors -mejor récord del Este en temporada regular-, los Cavs tuvieron que acompañar a su estrella, que sufrió calambres en el tercer cuarto. El primero de los secundarios fue Tristan Thompson, renacido para la causa. El pívot sorprendió a todos al salir de su letargo y acaparar 15 puntos y 10 rebotes. Kevin Love sumó canastas determinantes (aunque se quedara en 14 puntos y 6 rebotes) y la vuelta a la dinámica del lesionado George Hill añadió más oficio a un grupo de jugadores que estan lejos de funcionar como un equipo engrasado.

La competitividad de Victor Oladipo (30 puntos, 12 rebotes, 6 asistencias y 3 robos) y de Darren Collison (23 puntos) no valieron más que para sostener a su franquicia en inercia y ejecutar una remontada que les dejo a cuatro puntos de los locales en el último minuto. Entonces, LeBron selló una canasta venenosa (a 30 segundos). El triple postrero de Oladipo sólo maquilló el resultado y le valió el abrazo respetuoso del patrón de la liga. Lance Stephenson, el defensor pegajoso que ha sacado de quicio a King James, también tuvo que resignarse.

Y, después de que se clausurara la primera ronda en el Quicken Loans Arena, los Rockets abrieron sus semifinales ante los Jazz con una victoria solvente (110-96). James Harden ejecutó un rendimiento de MVP (41 puntos, 7 de 12 triples, 8 rebotes y 7 asistencias) para ajusticiar a un bloque de Utah que acusó el cansancio que les reportó superar a Thunder en la fase precedente y la baja nucelar de Ricky Rubio. Una de las mejores defensas del torneo no contó con la intensidad de otras vece y los tejanos lo amortizaron.

El vestuario de Mike D´Antoni degustó la compañía de Chris Paul, quien sumó 17 puntos y seis asistencias al descanso. Y es que fue en ese brete inicial en el que los del Toyota Center marcador territorio: se fueron al entretiempo con una brecha de 25 puntos (64-39). La inspiración del fluir atacante local no alcanzó a ser anestesiado por el equipo de Salt Lake City. Sin Rubio (14 puntos, 7,3 rebotes y 7 asistencias de pormedio ante Oklahoma) ni descanso, no localizarían respuestas en todo el envite.

Clint Capela (16 puntos, 12 rebotes y un tapón) gobernó sobre los interiores de un Quinn Snyder que dio por perdido el primer punto cuando quedaban dos minutos. Sus pupilos cometerían 18 pérdidas y padecieron en el ratio de rebotes -que les suele ser favorable-. Asimismo, no mermaron a unos Rockets que disfrutaron (45% en tiros de campo y 53% en triples, por el 50 y 32% de los Jazz) en la apertura de una ronda que debería resultarles más complicada que este brete inicial.

El novato estelar Donovan Mitchell -sensacional en sus cara a cara con Russel Westbrook- no pasó de los 21 puntos, los mismos que un Jae Croder venido a más. Y Rudy Gobert, su torre, no alcanzó a apuntarse más de 11 puntos y 9 rebotes. El mayor banquillo y resuello de los locales fue definitivo. Ricky declaró que "no creo que pueda estar para el segundo partido y luego ya veremos. Aunque tenga que forzar mi presencia en el campo, mi deseo es salir y ayudar al equipo". Le necesitarán. "Tendremos que jugar mejor defensa si queremos superar la eliminatoria y la diferencia que lograron en la primera parte fue imposible de remontar", resumió el carioca Neto.

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