21 de septiembre de 2019, 0:23:25
Nacional

DESAFÍO SECESIONISTA


PDeCAT cierra filas en torno a Puigdemont y reclama "lealtad" a sus voces críticas

EL IMPARCIAL

El partido independentista ha celebrado una reunión en la que han tratado de unificar posturas en torno a la candidatura del expresident.


El Comité Nacional del PDeCAT ha desarrollado este virnes una cumbre en la que han analizado la situación política y, en concreto, la ruta para lograr la investidura en Cataluña cuando los plazos dejan cada vez menos margen de maniobra. En esa reunión han comparecido los miembros de la dirección, dirigentes territoriales y sectoriales y cargos electos de la formación independentista de la que es referente Carles Puigdemont.

En la charla, según se ha filtrado, se ha tratado el asunto de la división interna que ha generado en el propio partido el bloqueo institucional que vive la autonomía desde las últimas elecciones autonómicas. La posibilidad de asumir otro candidato que no sea el expresident es una hipótesis que cobra fuerza en las voces críticas, pero la conclusión de esta fecha es que el PDeCAT cierra filas en torno a Puigdemont. Acatarán lo que decida el político fugado.

Este fin de semana el grupo parlamentario de JxCat se reunirá en Berlín y de ahí podría salir el camino a seguir para una formación que está trabajando para encontrar el igualitarismo en los criterios de sus miembros. No obstante, los representantes congregados en el Comité Nacional han reclamado "lealtad" a los sectores críticos. A estas voces discordantes se les ha instado a encauzar sus ideas y propuestas según lo fijado en los estatutos y no airearlas extramuros.

Algunos piden la cesión del cargo de coordinarora de Marta Pascal


En este sector puesto en cuestión se encuentran Mercè Homs -presidenta de la federación de Barcelona del PDeCAT-, David Saldoni -presidente de la Asociación Catalana de Municipios- y el exdiputado Jordi Cuminal. Los tres participaron este jueves en una cena en Rubí (Barcelona) y todos ellos han criticado a la cúpula del partido por condicionar la formación del Govern al supeditarlo a la voluntad de Puigdemont. En conclusión, se ha acordado apagar el incendio intestino en un congreso que tendrá lugar este verano.

No en vano, los estatutos establecen que el congreso de PDeCAT debe celebrarse cada dos años para refrescar la línea ideológica, escoger la dirección o modificar los estatutos. Y es que sobre la mesa rebosan los puntos de desacuerdo. El punto más polémico es el que reflexiona sobre la necesidad de redimensionarse y coordinar aún más sus estructuras con Juntos por Cataluña, la coalición electoral ideada por Puigdemont de cara a los comicios del 21D.

Desde la dirección han reconocido que este verano toca asamblea ordinaria, ya que en julio de 2016 se celebró el congreso fundacional del partido. Será entonces cuando se discutan los puntos de vista ideológicos, nunca los cargos, ha esclarecido la fuente directiva. Pero todo pende del desenlace del intento de investidura, pues los plazos y las fechas para organizar el evento no están nada claras en el presente.

No le ha sentado nada bien a los gestores centrales del partido la reunión de los críticos en Rubí. Ferran Bel, responsable de Acción Política y Estrategia Municipal y mano derecha de Marta Pascal, ha sido el encargado de sacar a relucir la cena de las voces discordantes en el Comité Nacional del PDeCAT. Y les ha pedido "lealtad" y que hablen "de cara". En su intervención, el portavoz de la cúpula ha reseñado la voluntad de consenso para asumir cambios, pero ha recalcado la obligatoriedad de ceñirse a la Asamblea que en principio habrá este verano.

Lo que no quieren los gerentes de la formación es que se lleve el debate interno a los medios de comunicación ni que se celebren cumbres con tintes de confabulación. En torno a esta orden se han enrocado la mayoría de los presentes, siendo Montserrat Candini, miembro de la dirección ejecutiva, la más rotunda a la hora de lanzar reproches a los críticos. Tal ha sido la tensión que David Saldoni, Mercè Homs y Alexis Serra -presentes en el Comité Nacional y en la reunión crítica de Rubí han tenido que justificarse.

La cena de la discordia, han expresado, se trató de un intento por alimentar el debate sano en el seno del partido. Porque creen que debe haber "cambios" que faciliten el acercamiento orgánico de PDeCAT y JxCat y, en algunos casos, se piensa que Marta Pascal debería dar un "paso atrás" en la asamblea venidera. Su labor como coordinadora de la formación no ha generado quórum. Miquel Buch o Joan Ramon Casals, vinculados a la corriente crítica Moment Zero son los que están sobre la mesa como sustitutos. Pero la mayoría de los participantes en la cumbre creen que esas peticiones tienen que ver con "resquemores" de quienes quedaron relegados de los puestos de mando en el congreso de 2016.

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