20 de julio de 2019, 1:02:19
Deportes

BALONCESTO


NBA. Un colosal LeBron James decide que haya séptimo ante los Celtics

M. Jones

La estrella de Akron volvió a subir el listón de los registros históricos para salvar a su equipo de la eliminación.


Los Cleveland Cavaliers estaban contra las cuerdas en el partido de la pasada madrugada. No sólo estaban constreñidos a ganar si querían que su curso no finalizara a las puertas de las Finales de la NB, sino que a partir del quinto minuto se vieron obligados a competir sin su All Star Kevin Love. El ala-pívot, básico en estas finales de la Conferencia Este, sufrió un choque con Jayson Tatum que le sacó de circulación. La muleta del candidato a MVP, que promedia 15 puntos y 11 rebotes ante Boston, se marchó de la cancha por un golpe en la cabeza. Y será duda para el séptimo.

En esa tesitura, la supervivencia de los de Ohio pasaba por otra actuación imperial de LeBron James y por el paso hacia adelante necesario de sus secundarios, en ambas fases del juego. Pues bien, aconteció todo ello. Si bien los Celtics rendirían meior que en sus recientes derrotas a domicilio y acabaron el cuarto inicial en franquía, con una ventaja de cinco puntos, el escuadrón local ajustó lo debido y alzó la intensidad y la confianza, guiados por su leyenda.

El segundo periodo marcaría el desarrollo del combate. En esos minutos los pupilos de Tyronn Lue dispararon sus revoluciones en el achique y en la ofensiva, logrando un parcial irrebatible. Dejaron a los verdes en sólo 18 puntos mientras que su tribuna se fue satisfecha al descanso por los 34 puntos embocados por sus jugadores. El discutido entrenador de la franquicia sita en el Quicken Loans Arena se salió de su parámetro y dio la alternativa a nombres desaprovechados. Y le salió redonda la jugada.

Kyle Korver, Larry Nance jr (10 puntos y 7 rebotes), Tristan Thompson y J.R. Smith se empelaron a fondo en la labor de cierre, dejando a piezas como Tatum o Al Horford entrerrados en lo que a anotación se refiere -en los dos cuartos iniciales-. Sobre esos cimientos, hirieron a uno de los mejores sistemas defensivos gracias a la lucha por el rebote, el físico y la aportación de un George Hill disfrazado de amenaza (20 puntos) y del suplente consistente Jeff Green (14 puntos). Y, claro, también se beneficiaron de otro esfuerzo memorable del hombre que devolvió el sabor de la gloria deportiva a la ciudad de Cleveland, tras décadas de desierto.

King James combatió batalló contra los síntomas de cansancio dejados en el TD Garden y estalló con su mejor tarjeta en un partido eliminatorio en playoffs. Jugó la friolera de 46 minutos para amontonar 46 puntos, 11 rebotes y 9 asistencias y dos tapones. La enésima exhibición en esta post temporada y una conclusión de partido extraordinaria, llegando a anotar canastas de todos los tipos y, sobre todo, asumiendo el rol de gobernador de los momentos decisivos.

En el último cuarto, con los visitantes habiendo bajado la desventaja de los dobles dígitos hasta acercarse a cinco puntos, LeBron descerrajó dos triples consecutivos y otro par de penetraciones venenosas que zanjaron el 109-99 final. A pesar del marcaje rival, de potencia creciente, y de la lesión que le conllevó la caída de Larry Nance jr sobre su tobillo diestro. Tragó el dolor, cojeó durante un lapso y la mentalidad ganadora le empujó hacia otro hito. Una gesta más que echar al trritorio del MVP de estos playoffs. Si gana el anillo, este estándar de rendimiento (incrustado en ese vestuario) podrá mirar a la cara a Michael Jordan.

Brad Stevens, por su parte, tuvo en Terry Rozier (28 puntos) al ancla anotador que sostuvo a los suyos antes de que elevaran el diapasón en el tercer cuarto. Salieron bien al sexto partido, pero su bajón en el segundo cuarto les forzó a remontar. Y el pundonor rocoso de su dinámica de juego les mantendría en dinámica, con opciones de sentenciar el cruce a tres minutos del desenlace. No llegarían a la orilla, pero ofrecieron a sus contrincantes un aviso: estaban dispuestos y capacitados para abofetear la debacle a domicilio que están arrastrando.

Al final del día, no eludieron el 3-3 aunque volvieron a lucir solidaridad. Cinco jugadores acabaron en dobles dígitos, aunque les falló Al Horford (6 puntos, 9 rebotes y 4 asistencias, con un 2 de 8 tiros de campo y 2 de 4 desde la línea de personal). Tras Rozier asomaron Jaylen Brown (27 puntos) y los impíos Marcus Morris (10 puntos) y Marcus Smart (10 puntos y 8 asistencias). Baynes y Monroe también pincharon, hecho que complicaría el respingo. Aún así, las sensaciones no fueron malas. Y, al fin y al cabo, se jugarán el paso a las Finales en casa, donde viajan con un 10-0 en esta fase final. Stevens, autor de otra obra magna ante las lesiones de Kyrie Irving y Gordon Hayward, tiene hasta la noche del domingo para idear una fórmula que aplaque a este LeBron inhumano.

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