15 de octubre de 2019, 1:19:42
Deportes

FÓRMULA 1


GP de Mónaco. Ricciardo triunfa y Alonso se retira por vez primera en 2018

EL IMPARCIAL

Vettel consiguió ganarle la partida a Hamilton, pero fue para ser segundo.


"Llevo dos años esperando. Al fin he encontrado esa redención. Hemos tenido problemas, mucho con lo que lidiar. Tenía falta de potencia, pensaba que mi carrera se había terminado y he llegado al final solo con seis marchas", declaró Daniel Ricciardo después de haber ganado el Gran Premio de Mónaco y tras confirmar que las buenas sensaciones mostradas por Red Bull durante el fin de semana eran reales y se podían refutar en carrera.

Desbordado por las emociones, lloroso, el australiano se dirigió al jefe del equipo austríaco, y Christian Horner le dijo que "esto es una revancha por lo de 2016". El directivo se refirió con ese comentario a un fallo estratégico de su escudería que privó al piloto de Perth gozar de la gloria en el Principado. Este domingo la historia iba a ser diferente y a premiar el trabajo y la paciencia de todo un grupo de trabajo al qye ha puesto la guinda Ricciardo.

Eso sí, no resultó una jornada plácida para el aussie. Partía desde la merecida 'pole' (batió el récord del circuito) y tuvo que gestionar esa plaza óptima con Sebastian Vettel y Lewis Hamilton pegados a su estela desde la salida. El caso es que el triunfador de este 27 de mayo se coronó en Montecarlo y bebió champán de su bota después de haber hecho frente a los problemas del motor Renault que se destaparon ya en el primer tercio de la prueba.

Esta circunstancia le constriñó a ejecutar un quiúrgico cuidado y protección de su unidad de potencia, generando el compás pausado global que le aconsejaban desde el box con el fin de no quemar su monoplaza. A su favor jugó el trazado. Un curveo callejero que uniforma el adelantamiento casi como una temeridad reservada para los más virtuosos. Vettel se le lanzaría con agresividad hasta el acuador del evento sin lograr encontrar ningún hueco. El cierre del australiano resultó impenetrable.

Hamilton decidió, con paso de los giros, implementar una estrategia diseñada en la manutención del liderato del Mundial. Se limitó el británico a viajar en el tercer puesto, un escaño que le conllevaba el minimizar los daños con respecto a Ferrari. Y su hoja de ruta le dio resultados, ya que la distribución de los peldaños del podio no variaría, con Ricciardo como gobernador de los entrenamientos, la clasificación y de la carrera. Los gallos se conformaron con ser segundones y pasar página.

La salida era clave y el australiano la salvó sin dificultades y con jerarquía. Aún así, la limpieza de ese tramo inaugural se reompería en el segundo sector, donde Brendon Hartley (Toro Rosso) recibió un golpe y se activó la primera bandera amarilla. Al tiempo, el compañero desafortunado en Red Bull, Max Verstappen, desarrollaba una remontada soberbia desde el fondo de la parrilla al que fue relegado por el incidente protagonizado el sábado.

El neerlandés adelantó seis puesto en 10 vueltas. Y en el giro 12 se destapó la espita de la estrategia. Hamilton fue el primero en entrar en boxes para montar gomas hiperblandas, cayendo del tercer a sexto puesto, por detrás de Ocon y Fernando Alonso. Responderían Ricciardo, Vettel y Raikkonen disparando el ritmo y el alemán parararía en la vuelta decimosexta, montando también ultrablandos. Mercedes movió ficha pero Ferrari contestó a tiempo.

Daniel Ricciardo, Kimi Raikkonen y Valtteri Bottas harían lo propio una vuelta más tarde, con la intención de no tener que volver a parar. Y la maniobra devolvió al australiano a la primera plaza, con Vettel y Hamilton como su escolta. Y Verstappen ya estaba rozando los puntos al viajar en la duodécima plaza. Mientras tanto, Fernando Alonso paró en la 19 para montar superblanco. El ovetense volvería a la pista décimo y Carlos Sainz regresó decimotercero. Pero el madrileño ganaría dos puestos con las paradas, con el neerlandés en la décima posición cuando atravesaban el giro número 23. Red Bulll estaba pastoreando la trama. Todo lo contrario que un Force India. La lenta parada que sufrió Sergio 'Checo' Pérez le dejó decimoquinto.

En el giro 28º Ricciardo reportaba pérdida de potencia en su motor y desde el garaje se le aconsejaba conservar el motor, con Vettel relamiéndose. Pero en esa altura los ultrablandos causaron estragos en tres de los cuatro primeros, que rodaban más lentos que lois pilotos que luchaban por los puntos. Una curiosa circunstancia que favoreció al ganador del día. Sainz ganaría una posición más con la parada de su compañero Hülkenberg y en el giro 48 Verstappen volvió a parar y salió justo por detrás del madrileño. Pero Renault obligó al español a dejar pasar a su compañero, que tenía más ritmo. Y quedó Sainz en un mano a mano con el Red Bull que retrató la diferencia entre ambas escuderías.

Finalmente, Fernando Alonso tuvo que retirarse en la vuelta 53. El asturiano estrenó su relación de abandonos después de arrastras problemas de potencia. McLaren le respondió que no podían hacer nada por su monoplaza, poniendo fin a una racha que le había llevado a puntuar en todas las carreras de este curso. Las dificultades en la caja de cambios le remataron. Y cuando todo apuntaba a un desenlace templado, Charles Leclerc (Sauber) chocó con Brendon Hartley, generando un safety car virtual a seis vueltas de la bandera a cuadros. A cuatro giros de la conclusión Ricciardo aceleró y dio carpetazo a otra muesca en su gtan currículo. Verstappen remontó once puestos y Sainz cerró la zona de puntos.

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