21 de noviembre de 2019, 11:59:47
Mundo

PETRÓLEO


La OEA arrincona a Venezuela pero Maduro saca pecho

EL IMPARCIAL

El gobernante acusa a Estados Unidos de estar detrás del intento de expulsión del organismo.


El tiempo de Venezuela como miembro de la Organización de Estados Americanos es muy limitado. Sobre todo, después de que este lunes los 14 miembros del Grupo de Lima -Argentina, Brasil, Canadá, Chile, México y Perú- y Estados Unidos hayan impulsado una resolución por la que se pretende activar el proceso que desembocará en la suspensión de Caracas como partícipe de ese organismo. Así ha sido el primer día de la cumbre política más importante de la OEA, la Asamblea General, que tendrá lugar hasta este martes en Washington.

Nicolás Maduro no ha tardado en responder y disfrazar esa presión y rechazo internacionales a su gestión al frente del país caribeño como una gesta chavista. "Ese día vamos a hacer una fiesta nacional, cuando Venezuela salga de la OEA vamos a hacer una fiesta de pueblo, vamos a declarar día festivo para todo el país", proclamó ante las autoridades del gobernante Partido Socialista Unido (PSUV) en Caracas. Y expuso que ésta es "la última Asamblea General en la que participa un canciller venezolano, porque nosotros denunciamos a la OEA y nos vamos de la OEA, del ministerio de colonias".

"Nos vamos de la OEA, ratificado, ya van 13 meses de los 24 que tenemos que esperar para que se haga efectivo", cercenó el mandatario ante la perspectiva de que la mencionada resolución acabe aglutinando el apoyo de 24 de los 34 Estados miembro. Asimismo, Maduro ordenó a Jorge Arreaza, emisario venezolano en la cumbre del organismo, que responda a todos los agravios" de EE.UU. y de otros países para defender la "dignidad del pueblo venezolano, así tenga que hablar mil veces".

"La OEA es la cosa más aburrida" del mundo y "donde más se pierde el tiempo" por estar "secuestrado por el imperialismo norteamericano", ha zanjado el líder bolivariano, que ha calificado a dicho organismo de inútil. Y acusó a Trump de desarrollar durante esta semana una "campaña criminal, macabra, de chantaje y amenaza a todos los gobiernos de América y el Caribe" para promover la suspensión de Venezuela de la OEA. "Les ha amenazado con quitarle las ayudas económicas, las posibilidades financieras y a algunos países los ha amenazado con quitarle los flujos de turismo, los flujos comerciales, apretar a los migrantes que están de esos países en Estados Unidos", subrayó.

La realidad es que la suspensión ya cuenta con el apoyo de 18 miembros, la frontera que permite activar dicho proceso. A pesar de las palabras de Arreaza (llamó a esa iniciativa "desesperada" y "ridiculez"), el texto ha salido adelante con un párrafo que llama a suspender la pertenencia de Venezuela por las condiciones en las que se realizaron las elecciones presidenciales del pasado 20 de mayo. Fuentes diplomáticas han aclarado que los 14 miembros del Grupo de Lima y EE.UU. han conseguido la suma de Jamaica, Bahamas y Barbados.

Mike Pompeo, secretario de Estado del Gobierno de Trump, exigió durante su alocución en la Asamblea General la imposición de sanciones a Caracas, amén de llamar a suspender a Venezuela para "respaldar sus palabras con acciones" y enviar un "mensaje" sobre democracia al Gobierno venezolano. Y Roberto Ampuero, el ministro de Relaciones de Exteriores de Chile, se destacó en su crítica a Maduro arguyendo que "si se logra aprobar la resolución se abriría una nueva etapa con medidas que podrían ser de carácter diplomático y medidas económico financieras"

En efecto, si la resolución es aprobada se podría imponer un parámetro de legitimidad y legalidad de América sobre el mandato de Maduro en el país caribeño, teniendo en el horizonte de actuación la implementación de modificaciones en el plano diplomático -restricción de visados o imposición de sanciones-. El caso es que Venezuela ya solicitó salir de la OEA en abril de 2017, si bien esta petición no tendrá efecto hasta 2019. Lo que parece estar en juego es el simbolismo.

Los chavistas quieren vender que se van porque así lo han decidido -denunciando el control estadounidense del organismo-, mientras que el bloque que aboga por su supresión entiende que impulsa un mensaje democrático importante y puede generar una corriente de arrastre que confluya en cambios internos en Venezuela. "Nos retiramos. Nos vamos. Esas pretensiones, que si expulsión o suspensión, por favor... Nosotros ya nos fuimos", recalcó Arreaza, quien llamó a Pompeo "el dueño del circo".

Este miércoles, en el final de la Asamblea se debatirá la resolución final sobre el asunto venezolano. Pero también está sobre la mesa la declaración "de apoyo al pueblo nicaragüense" que ha promovido Estados Unidos y Nicaragua ante el cariz dramático que está asumiendo la ola de manifestaciones violentas que azotan al país desde el pasado 18 de abril. Cuenta ya con decenas de muertos y cientos de heridos.

El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es