8 de marzo de 2021, 22:36:36
Mundo

INVESTIDURA


Conte alaba al populismo y pasa la primera fase de la investidura: el Senado de Italia le apoya

EL IMPARCIAL

Un total de 171 senadores les dieron su confianza, mientras que 117 votaron en contra y 25 se abstuvieron.


El nuevo Gobierno italiano, presidido por Giuseppe Conte y compartido por el antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S) y la ultraderechista Liga Norte, ha gozado este martes de un espaldarazo a su proyecto de investidura. Lo ha hecho al contar con la confianza del Senado transalpino, que le ha brindado al apoyo de 171 senadores, mientras que 117 votaron en contra y 25 se abstuvieron. Este es el primer paso de la formación de gobierno que este miércoles deberá ser secundada por la Cámara de los Diputados.

Conte y sus 18 ministros vienen de haber jurado sus cargos ante el presidente de la República italiana, Sergio Mattarella, pero tiene que pasar por esos dos filtros para que comience una investidura polémica a todas luces. En la Cámara Alta gozaron de mayoría absoluta, correspondiendo con la mayoría en las dos cámaras que poseen el M5S y la Liga. Es por ello que todos los analistas aseguran que a partir del jueves el particular Ejecutivo comenzará a impuslar las medidas prometidas.

El líder de ese equipo gubernamental expuso en esta jornada a los senadores y grupos parlamentarios el plan que tiene pensado desplegar durante su mandato. Un guión de actuación que ha colocado en primer plano el asunto migratorio: se concentrará en el control de los flujos migratorios que llegan a Europa a través de la vía italiana como una prioridad. "Lucharemos contra el negocio de la inmigración que ha crecido de manera excesiva bajo el manto de una falsa solidaridad", prometió.

Además, tildó de "fracaso" la gestión al respecto que ha ejecutado la Unión Europea y criticó "los cierres egoístas de los Estados". Y, ya en su derecho de répicla, exigió a la UE que sea capaz de orquestar una respuesta conjunta al problema, porque los países miembros han "dejado solos" a los italianos durante mucho tiempo, ha denunciado. "Nosotros combatiremos a los traficantes y el negocio de la criminalidad, pero queremos que el tema sea afrontado con respeto de la dignidad de tantos que sufren, pero a nivel europeo, porque (...) nos han dejado solos", ha rubricado.

Este guiño, de corte populista, sacia las ansias de la ultraderechista Liga, liderada por Matteo Salvini. No obstante, este político será vicepresidente y ministro del Interior del Ejecutivo y ha prometido en la pasada semana que endurecerá las leyes de control, acelerando los procesos de explusión de inmigrantes ilegales. En resumen, tratará de hacer presión en Europa, de la mano del primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, para que se cambien las normativas continentales en materia migratoria.

Pero Conte ha intentado en su comparecencia calmar la intranquilidad que se ha generado con su proclamación como primer ministro de Italia de corte euroescéptico. "La salida del euro no estña en debate. No es un tema que esté en el programa político, no es un objetivo que nos proponemos en este Gobierno", apuntó, aunque a continuación arguyó que "otra cosa es argumentar si es legítimo o no para un país renegociar las políticas económicas".


Si idea de la UE, ha manifestado, es que Italia, como uno de los países fundadores, tiene que "hacerla más fuerte y justa". Por este motivo, prosiguió, apuesta por profundizar en "la unión económica y monetaria", con el fin de que el organismo "esté orientado a proteger las necesidades de los ciudadanos para equilibrar los principios de responsabilidad y de solidaridad". Y resolvió que su país promoverá "una apertura a Rusia" y "la revisión del sistema de sanciones, sobre todo las que afectan a la sociedad civil". Este último punto se sostiene en la consideración de que Estados Unidos es un "socio privilegiado".

Por último, abrazó el populismo de nuevo al reclamar el protagonismo en sus políticas de las ayudas a las personas desempleadas, por medio de un subsidio llamado renta de ciudadanía. También acompañará esa estrategia con la aplicación de un impuesto único, la abolición de los sueldos vitalicios de los políticos y, sobre todo, la batalla contra la corrupción endémica. "Mi Gobierno es una temporada nueva, una señal de transparencia y claridad con los electores y un viento nuevo que sopla en el país", proclamó para despedirse haciendo hinapié en el "ocaso" de "los sistemas ideológicos perfectamente identificables". Este miércoles, a produzca a partir de las 17.45 horas, la Cámara baja votará su investidura.

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