13 de noviembre de 2019, 18:47:47
Deportes

RUSIA 2018


La precocidad de Mbappè no tiene límites: nuevo récord batido

EL IMPARCIAL

Es el jugador más joven en marcar para Francia en un Mundial.


Kylian Mbappé ha estrenado su bagaje goleador en Rusia 2018 este jueves. Ha tardado una jornada y 30 minutos en ver puerta en el que es su debut mundialista. La perla salida del Mónaco y llevada al estrellato precoz por el PSG superó a Gallese y a Perú al pescar un rechace propiciado por el intento previo de Giroud. Para dar a su selección tres puntos que les colocan ya en la fase eliminatoria y que han sognificado la eliminación de los andinos a las primeras de cambio.

El excelente extremo, que en esta fecha ha formado como pareja de mediapuntas con Antonine Griezmann, asumió el protagonismo de la escueta faceta ofensiva de su seleccionado. Lo hizo con síntomas de distinción técnica y con la alegría rebelde del joven que se sabe en condiciones de comerse el mundo. Había tirado regates delicados, esbozado taconazos y regalado controles soberbios ante Australia, aunque sin encontrar las mallas.

Esta vez reprodujo esa visión tan colorida de este deporte con el añadido de haber asestado la diana determinante que propulsa a uno de los candidatos del título. Este gol, asimismo, le colocó en los anales del balompié galo. Con 19 años y seis meses se convirtió en el jugadror francés más joven en anotar en la fase final de un Mundial de fútbol. Nadie lo ha logrado en la historia. La marca la tenía David Trezeguet, que había marcado un gol a Arabia Saudí en el Mundial de 1998 con 20 años y 246 días.

En la ocasión número 17 en la que se ha enfundado la camiseta de francesa, Mbappé ha sumado el quinto gol internacional que reza su currículo. Sin duda, el más pomposo. "Siempre he dicho que marcar en un Mundial era un sueño para todo futbolista. Se ha hecho realidad y espero que pueda lograr otros goles", destacó en la zona mixta un jugador que ha asumido esta gesta con la naturalidad que le acompaña en las citas más o menos revelantes que enfrenta.

"Si el equipo lo necesita hay que saber sacrificarse en todo momento. Cuando estaba muy arriba, sabía que tenía que bajar para ayudar al equipo", resumió sobre el mayor compromiso en labores defensivas que le había venido reclamando el seleccionador Didier Deschamps. El que fuera mediocentro de la Francia campeona del Mundial 1998 supedita el talento al colectivo, y Mbappè ha mostrado su obediencia ejecutando un esfuerzo de presión notable.

Ya en octavos de final, se espera que Francia mejore sus pobres prestaciones dadas hasta el momento. Porque su fútbol se ha limitado a la defensa y a una relación muy limitada de contragolpes. Este hecho ha provocado que Griezmann haya pasado prácticamernte inadvertido, recayendo más el peso de las transiciones en la velocidad y el desborde de un Mbappé al que no parece pesarle lo más mínimo una responsabilidad tan potente.

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