22 de octubre de 2019, 12:57:39
Deportes

GRUPO H


La valentía y el talento de Colombia deshacen a Polonia | 0-3

Diego García

Quintero gobernó un duelo que permite a los cafeteros depender de sí mismos para llegar a octavos. Por Diego García


La derrota en el partido de este domingo significaba la eliminación prematura del Mundial y, por tanto, la debacle total y absoluta. Bajo ese rango de presión competirían Colombia y Polonia, la selecciones favoritas en el Grupo H que debutaron con derrota y que habían quedado abocadas a este complicado contexto tras el empate previo entre japoneses y senegaleses. Los europeos resultaron uno de los mejores en la fase clasificatoria para la cita rusa, mientras que los cafeteros llegaban a este torneo con la sensación de quemar el último cartucho de un proyecto que rozó la gloria en Brasil 2014. Y sus caminos se encontraban en este punto de inflexión abrasivo.

José Néstor Pékerman decidió partir con Juan Quintero como pareja creativa de James Rodríguez, dentro de un esquema en el que entraba Yerry Mina y que buscaba una mayor posesión. Pretendía llevar la iniciativa el entrenador argentino para evitar sustos y domar la pretensión de conducir el devenir al plano físico que ideó el seleccionador polaco Adam Nawalka -que también introdujo múltiples modificaciones y que tampoco pudo alinear al central referencial Kamil Glik-. Así, quedaba en suspenso si las variantes tácticas y nominales surtirían el efecto deseado por ambos cuerpos técnicos.

Y el enfrentamiento arrancó en un pentagrama disparado. El ritmo, frenético, parecería no contemplar el peligro que supondría conceder un tanto y resultaron los centroeuropeos los que navegaron con más oficio en ese guión. Avisarían amontonando centros laterales que Mina taponó en el primer intento y Ospina atrapó en el estreno aéreo de Robert Lewandowski -minuto 5-. Lo energético de la ejecución negó a los amarillos la pausa y precisión en la combinación, dibujando un posicionamiento táctico agresivo que contaminó de tensión a los americanos. Únicamente una concatenación de paredes hilvanada por James soltó a sus compañeros -minuto 10-.

Con tres zagueros como último filtro, los polacos activaron su tendencia a la verticalidad tras robo, con Zielinski como lanzador principal de las transiciones. Y presionaban muy arriba para torpedear el estilo de pase ajeno. Tardaron Barrios, Aguilar, Arias y Mojica en empastar la exigencia anatómica y de concentración, mas cuando lo lograron James y Quintero hubieron de bajar mucho para dar fluidez a las asociaciones cafeteras, dejando a Falcao y a Cuadrado casi como islotes. La necesidad y el desempeño de Polonia desembocó en una perspectiva más horizontal y controladora de los colombianos. El duelo de estilos estaba servido en un mantel asfixiante.

Tras un lapso de anestesia patrocinadapor Pékerman, Zielinski refrescó lo efervescente de su libreto con un chut desviado -minuto 19-. La creatividad de Quintero entre líneas empezaba a brotar, esquivando la argucia polaca que dejaba libre el centro lateral hacia el centro del área defendida por tres torres y por Szczesny. El jugador del River trazaba pasillos profundos y horizontales que obligaron a los europeos a recordar su amenaza a la contra. Si no, su encierro intensivo se prolongaría de manera arriesgada. En consecuencia, al borde de la media hora intentaron quemar minutaje con posesiones largas e intrascendentes los pupilos de Nawalka.

Había crecido la seguridad colombiana en su estilo, con Mojica asumiendo todo el carril zurdo de su ataque y con Arias fijo en la medular, guardando la espalda de Cuadrado ante una posible pérdida. Y se extinguieron las presiones a cancha completa. El centrocampismo global daba testimonio de las precauciones que acabaron imponiendose en ambas trincheras. Sobrevendría en el 31 la lesión de Abel Aguilar. Entraría como recambio, clave, Uribe. El seleccionador latinoamericano daba una vuelta de tuerca a su sistema, pues inyectaba más capacidad ofensiva, sacrificando el equilibrio para batallar contra la fortuna -segundo impevisto negativo en dos jornadas-.

El derechazo de Cuadrado, impaciente, inauguró una aproximación al descanso en la que los polacos optaron por protegerse, con y sin la redonda. Y el extremo de la Juventus regatearía a dos rivales sobre la línea de fondo y frozaría a Szczesny a estirarse, en la primera llegada nítida del viraje amarillo -minuto 37-. James Rodríguez no había localizado su rango de influencia hasta entonces. Pero en el 40 conectó con Cuadrado para esbozar un centro sedoso que Yerry Mina tradujo en el merecido 1-0. El talento dio la razón al estratega argentino, cuyo plan funcionó a la perfección ante un apocado contrincante. La senda hacia vestuarios asistiría a la cara más resplandeciente de la vertiente combinativa del equipo en ventaja.

El lateral del PSV Rybus no se incorporaría con peligro hasta el minuto 45, sin éxito. Un retrato del paso especulativo dado por los rocosos representantes del Viejo Continente. Se alzó un dilema para Nawalka: contemporizar porque le valdría el empate y mantener su concepción de jugar un partido largo o atacar con vehemencia al cierre oponente. Eligió la primera lectura y en los diez minutos iniciales de la reanudación se toparía con el latigazo lejano de Quintero, el remate a las nubes de Falcao y el zurdazo repelido por la zaga de James. El timón continuaría siendo guiado por la calidad técnica del centro del campo cafetero.

Lewandowski seguía falto de alimento, sin compañía en el cuerpeo perdedor con un Yerry Mina imperial. Por ello, el regateador Grosicki entró por Kownacki en el 57 y el delantero del Bayern abrió fuego al pescar un pelotazo con un control soberbio que cumlinó en un chut angulado que tapó Ospina -minuto 60-. A falta de media hora para la conclusión adelantarían líneas, al galope de ese susto propinado a la comodidad americana. Comenzaba una contrarreloj agónica que Colombia quiso neutralizar ahondando en la pericia en el cuidado coral del cuero. Pero el cansancio le jugaba en contra y Zielinski, Goralski y Grosicki ganaron peso. Con Barrios como único mediocentro defensivo, Polonia recluía al achique a los americanos poco a poco.

Sin embargo, cuando arreciaban los centros laterales, Quintero imaginó una asistencia venenosa, que rompió a toda la retaguardia polaca, para que Falcao sentenciara el duelo -minuto 71-. El delantero del Mónaco encumbró el rayo gestado por el mediapunta de River con un remate que se coló por la cepa del segundo poste de Szczesny. Su derechazo, con el exterior, redondeó su sensacional esfuerzo como faro y desahogo. Y Nawalka, tarde, quemó las naves sustituyendo a Bereszynski y a Pazdan por Teodorczyk y Glik.

Pékerman premió a Quintero con el descanso merecido -ovación incluida- y colocó el músulo de Lerma para cerrar el valioso triunfo desde el cemento en el ecuador del terreno. Y lo que aconteció fue otra asistencia maravillosa. En el 76 James cruzó un balón perfecto, al espacio, para el despegue de Cuadrado. El juventino recorrió medio campo para solucionar el mano a mano contra en arquero con sencillez. Los tres puntos quedaban repartidos con toda justicia: se premió a aquel que jugó para ganar sin complejos.

La segunda ovación que vio el Kazan Arena germinó por el recambio de Bacca por el vaciado Falcao. Y la inocua recta postrera no facilitaría la enmienda a un 3-0 que protegió la intervención oportuna de Ospina ante el remate de Krychowiak y la última migaja de Lewandowski. Uribe rozaría el cuarto tanto con un taconazo que Bednarek sacó bajo palos al tiempo que la dureza europea tocó techo toda vez que su delegación comprendió que quedaba fuera de Rusia 2018, después de haber sido cabeza de serie en el sorteo y de arribar desde la octava plaza del ránking FIFA. A pesar de esta apoteosis, los colombianos se tendrán que ganar a Senegal en la tercera jornada patra facturar a la fase eliminatoria.

- Ficha técnica:

0 - Polonia: Szczesny; Piszczek, Bednarek, Pazdan (Glik, m.80); Bereszynski (Teodorczyk, m.72), Goralski, Krychowiak, Rybus; Zielinski; Kownacki (Grosicki, m.57) y Lewandowski.

Seleccionador: Adam Nawalka.

3 - Colombia: Ospina; Arias, Mina, Davinson Sánchez, Mojica; Barrios, Aguilar (Uribe, m.32); Cuadrado, James, Quintero (Lerman, m.72); y Falcao (Bacca, m.78).

Seleccionador: José Néstor Pékerman.

Goles: 0-1, m.40: Mina. 0-2, m.70: Falcao. 0-3, m.75: Cuadrado.

Árbitro: César Arturo Ramos (MÉX). Amonestó a Bednarek (m.61) y a Goralski (m.84), de Polonia.

Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada del Grupo H de la Copa del Mundo de Rusia 2018, disputado en el estadio Kazán Arena (Kazán), ante 42.873 espectadores. Polonia queda eliminada del Mundial.

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