15 de noviembre de 2019, 16:45:15
Deportes

LA FINAL SE DISPUTA EN EL ESTADIO DE LUZHNIKI


La juventud de Francia y la ilusión de Croacia se juegan el Mundial en Moscú

EL IMPARCIAL

Mbappè, Griezmann, Modric y Rakitic compiten por el MVP del torneo en la final.


El estadio Luzhniki, emblemático del Mundial de Rusia 2018, proclamará este domingo a los nuevos dominadores del balompió internacional. Los nuevos reyes saldrán de un ajedrez inesperado entre Francia y Croacia, dos bloques que arrancaron el campeonato lejos del grupo de grandes favoritos y que le otorgaron un soplo de aire fresco a este deporte, toda vez que los grandes nombres quedaron sepultados por el cambio del estilo dominante.

Lionel Messi, Cristiano Ronaldo y Neymar arribaban como los grandes protagonistas. Los que tenían todos los focos y la confianza del público para gritar que su jerarquía estaba vigente. Con ellos, Brasil y Alemania se destacaron como principales aspirantes a alzar el trofeo. Pero ni esas candidaturas individuales ni las colectivas sobrevivieron a un torneo dramático y abierto a todo tipo de sorpresas si la competitividad flojeaba. La táctica y el físico mandarían, con momentos para la historia.

En consecuencia, esta cita mundialista relevará, con simbolismo, al propietario del trono: los germanos que marcaron una gesta en 2014 y fueron expulsados en la primera fase rusa. Y los cariocas, que se dispararon en la clasificación americana tras la llegada al banquillo de 'Tite'. Más compactos y con mayor talento que en el Mundial del que fueron anfitriones, los brasileños veían de cerca el horizonte de emular al equipo con el que Pele triunfó en suelo europeo. Pero no saldría bien la jugada y Bélgica -paradigma del cambio de orden- les supuso la frontera inabarcable.

Los únicos que han mostrado la capacidad camaleónica suficiente han resultado Croacia y Francia. Los primeros van al galope de la ilusión de estrenar su palmarés y los segundos, de ampliarlo. Los entrenados por Didier Deschamps mostraron una paleta más plomiza que los de Zlatko Dalic, con más defensa y verticalidad. Los balcánicos, por su parte, se aferraron a su juego combinativo a su convicción (tragaron tres prórrogas y dos tandas de penalti).

Las dos naciones cuentan con generaciones doradas que les sirven como espejo. Curiosamente, ambas se dieron cita en las semifinales del Mundial de 1998. El escuadrón comandado entonces por Zinedine Zidane se impuso a la amalgama de técnica croata (Davor Suker, Zvonimir Boban, Robert Prosinecki, Robert Jarni, Slaven Bilic e Igor Stimac) con un imprevisto doblete de Liliam Thuram. Es decir, si la motivación fuera poca, encima hay cuentas pendientes.

El caso es que en el verde se darán cita cuatro de los nombres que pueden salir con el MVP del torneo. Se trata de los delanteros Antoine Griezmann y Kylian Mbappe, y de los mediocampistas Luka Modric e Ivan Rakitic. El colchonero -campeón de la Europa League-, la perla del PSG y el madridista -ganador de la Champions League- también podrían asaltar las quinielas al Balón de Oro y al The Best de la FIFA de salir triunfales de Moscú.

Para degustar la excelencia más sabrosa a la que puede aspirar un futbolista, croatas y franceses habrán de leer y vencer el duelo táctico. Y, asimismo, sobreponerse a las secuelas que dejaron las semis. En este apartado los balcánicos no saben cómo llegará el protagónico Perisic -que no entrenó este sábado-, pero tienen al duelo ante los británcos como libreto a seguir. Porque Rakitic compitió con las secuelas de 39 grados de fiebre y Mandzukic definió el billete a la final al borde del colapso. Tienen certificada su competitividad y la flexibilidad agónica. Se saben capaces.

Los galos, desde su trinchera, han jugado un partido menos (si se suman todos los minutos disputados por los dos equipos en estas semanas) y han cimentado a una de las mejores defensas del evento (con Pavard, Varane, Umtiti y Lucas Hernández), con una medular equilibrada en grado sumo (gracias a los musculosos Kante, Pogba y Matuidi). La jurisdicción del gol volverá a ser cosa del talento de Griezmann y Mbappè, con Giroud como facilitador y desahogo. Su contragolpe y el juego aéreo examinarán a la posesión croata. O, más bien, se escudriñarán mutuamente. El peso del centro del campo dictará sentencia. Si es zona de paso y no de elaboración, los azules sonreirán. Y viceversa. El planeta estará mirando.

Alineaciones probables


Francia: Lloris; Pavard, Varane, Umtiti, Lucas Hernandez; Kante, Pogba, Matuidi; Griezmann, Mbappe y Giroud.

Croacia: Subasic; Vrsaljko, Lovren, Vida, Strinic o Pivaric; Brozovic, Modric, Rakitic; Rebic, Perisic o Kramaric y Mandzukic.

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