2 de junio de 2020, 3:55:52
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Kevin Durant denuncia odio y Dzeko confiesa su infancia en plena guerra de los Balcanes

M. Jones

El jugador bosnio de la Roma ha compartido su sufrimiento en una carta pública.


En la NBA ha habido cuatro estrellas que han alzado su voz claramente contra Donald Trump y contra sus políticas de división racial. Se trata de los entrenadores Gregg Popovich y Steve Kerr y de los jugadores LeBron James y Kevin Durant. Los técnicos usaron los micrófonos para, de manera reiterada, criticar al titular de la Casa Blanca a lo largo del pasado curso, llegando al insulto. 'King' James y 'Durantula' eligieron la celebración del All Star para publicar una conversación en la que atacaban frontalmente al magnate. Y el de Ohio también descalificó con un adjetivo adverso al presidente de los Estados Unidos.

Durant, MVP de las Finales y ganador de dos anillos desde que cambió Oklahoma por San Francisco, ha ido apagando su voz en cuanto al prisma político y activista al tiempo que sus Warriors se acercaban al objetivo. Pero el anotador despiadado ha vuelto a lanzar una queja al planeta que concierne varios frentes. Lo ha hecho en la emisora 95,7 The Game para proclamar que no le concedieron la nominación a Mejor Defensor del Año porque sufre una campaña de odio.

"Sabes que no me van a dar nada. Tendría que estar claramente mejor posicionado que el resto para que al menos me consideraran. Se trata de puro odio hacia mí y, por supuesto, de ningún tipo de apreciación por mis habilidades reales para el baloncesto. Pero, lo pillo. Entiendo que lo que tenemos en aquí en los Warriors asusta a todo el mundo. En lo que respecta a mí, me siento orgulloso por mi crecimiento en esta faceta (la defensiva)", esputó.

"Simplemente quería ser capaz de defender a todo el mundo. Siento que he crecido mucho defensivamente durante el último año", expuso Durant en declaraciones que han sido amplificadas por el eco de la NBC Sports Bay Area. Razón no le falta en lo relacionado con su evolución defensiva, lo que no está tan claro es si el doble MVP de las Finales y MVP de la temporada 2014 merece más consideración que Rudy Gobert y Draymond Green -los vigentes mejores defensores de estos dos últimos años-. En cualquier caso, que una parte de la población (y de los profesionales de la NBA) no le perdona su fuga de los Thunder para conformar un 'Super Equipo' en Oakland es tan real como la animadversión levantada al posicionarse públicamente contra Trump.

Dzeko: "Durante la guerra, había momentos en los que las sirenas se disparaban y teníamos que escondernos"


Esta semana ha gozado, amén de ese grito de un jugador referencia del baloncesto planetario, del testimonio desgarrado de un futbolista que conforma la élite del balompié internacional. Se trata de Edin Dzeko, el espigado ariete bosnio que pasó de los 70 goles en su estancia en el Manchester City y que resulta un pilar decisivo en la Roma que eliminó al Barcelona en la pasada Liga de Campeones y que trata de plantar cara a la Juventus en la Serie A.

El estiloso y dotado técnicamente rematador se ha abierto en la publicación estadounidense The Players Tribune. Lo ha hecho, como manda ese sitio web, por medio de una carta pública escrita de su puño y letra y directamente hacia los aficionados. En ella desnuda una parte desconocida de su biografía. La más dramática. Esa que el coloca como uno de los centenares de futbolistas profesionales atravesados por el conflicto bélico que asoló a su región e los 90.

"Nací en Sarajevo en los años ochenta. Durante la guerra, hubo momentos en los que tuve que dejar de jugar partidos de fútbol en las calles porque las sirenas se disparaban y teníamos que escondernos. Siendo un niño no eres consciente del peligro. A los seis años, sabía lo que estaba sucediendo pero no lo pensaba. Los padres cargan con la responsabilidad y la educación. Sin mis padres, mi vida no sería posible. Mi padre me llevaba a entrenar a un instituto en Željezničar porque el campo estaba destruido", expone.

Prosigue esta parte de la misiva relatando que "cuando el país estaba siendo reconstruido, era imposible pensar en algo más. Sólo recuerdo haberme alegrado de poder jugar fútbol real por primera vez sin sirenas, ni peligro ni nada. Sí tenía un sueño, era para jugar para el equipo senior de Željezničar, principalmente para enorgullecer a mi padre. Pero nunca esperaba llegar a jugar en Alemania, Inglaterra y especialmente en Italia, que era el nivel top".

"Me gustaría llevar a Bosnia a otro torneo internacional. Estaba tan orgulloso de devolverle un poco de felicidad a mi país en 2014. Imagínense, la primera vez que Bosnia llegó a un Mundial debutamos en Maracaná contra Argentina. Todo cambió tras ello. Ahora vuelvo a Sarajevo, y cada vez más, los niños hablan de jugadores bosnios, especialmente chicos como Miralem Pjanić, y eso me hace muy feliz", describió en un texto que pasa por el agónico título de Premier League ganado gracias a la irrupción de Agüero o su relación con Francesco Totti.

Por último, narra con sus palabras la histórica remontada al Barcelona de Messi: "Fue uno de esos duelos en los que puedes mostrar el partido a los niños y decirles: 'Miren este juego y verán que nunca pueden darse por vencidos'. Tras perder allí 4-1 es normal que pienses 'estoy muerto'. Pero afortunadamente marcamos el primer gol temprano. El estadio nos dio energía. Luego De Rossi anotó un penalti. El portero incluso lo tocó, pero golpeó con tanta fuerza que entró. Tienes esa sensación en tu sangre. Piensas: ¿Tal vez? ¿Podemos?".

"Estábamos corriendo, jugando como animales, dando todo lo que teníamos. Es como el 2012 (año de su título liguero, remontada mediante, en Inglaterra), gritamos: ¡Vamos! ¡Venga! ¡Vamos! Luego, al final, en el minuto 82, Manolas marca el tercer gol. Increíble. Podríamos haber anotado cinco o seis goles fácilmente. Es extraño decir eso cuando estás jugando contra el Barcelona, pero no fue un milagro. Realmente no tuvieron muchas oportunidades. Fue un máster de fútbol por nuestra parte. Tácticamente estuvimos perfectos", concluyó.

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