13 de diciembre de 2019, 18:20:45
Deportes

16:15 | BEIN LALIGA


Clásico. Barcelona y Real Madrid aprenden a pelearse sin Messi ni Ronaldo

Diego García

El duelo más importante del balompié español se detonará con el proyecto de Julen Lopetegui en la cuerda floja. Por Diego García


"Antes de Cristiano y de Messi ya existía el 'Clásico'. Ya había grandes jugadores, había cochinillos volando, había tensión...El 'Clásico' es siempre el 'Clásico'", ha proclamado Ernesto Valverde en la conferencia de prensa previa al Barcelona-Real Madrid que volverá a poner frente al televisor a más de 600 millones de personas en todo el planeta. Pero la realidad es que si bien la rivalidad y las cuentas pendientes prevalecen, el rendimiento de los colosos no es el mismo sin los astros del siglo XXI. Sobre todo da testimonio de ello la trinchera capitalina.

El vigente campeón de Europa y el líder de LaLiga se examinarán en el Camp Nou este domingo para empezar a conocerse sin los nombres que tantos puntos y goles les han entregado en la pasada década. Lo harán midiendo irregularidades. La de los visitantes resulta más pronunciada, después de cinco fechas consecutivas sin ganar y avistando la cima liguera desde la séptima plaza. Mas, los locales no pueden presumir de parangón alguno con el industrial e inmaculado ejercicio del curso 2017-18, ya encaja más como su oponente. Y ese es el parámetro que les separó hasta lo abismal en la temporada precedente. En el presente son el estado de forma de jugadores clave y la puntería los elementos que marcan la brecha de cuatro puntos entre ambos.

El Txingurri buscará un espaldarazo y Julen Lopetegui una catarsis que le saque del precipicio al que se ha asomado. El Barça no jugará con las urgencias merengues, pero deberá cohesionar sus líneas, aprovechando la baja del lesionado Messi, si no quiere que los pronósticos que le entregan el total favoritismo se rompan. Y el preparador vasco habrá de elegir entre el control equilibrado (4-4-2) y la verticalidad (4-3-3). Los catalanes han encajado ya 11 goles -más que Espanyol, Alavés, Atlético, Valladolid y Madrid, todos los miembros del Top-10-, al tiempo que los madridistas sólo han embocado 13 dianas. Una relación estadística que muestra más dudas que certezas en los dos conjuntos.

Lo cierto es que Barça y Madrid manejan plantillas, esquemas y variantes asimilables. La fresca victoria ante el Inter demostró al técnico local la validez de la posibilidad de superpoblar la medular -con Arthur, Busquets, Rakitic, Rafinha y Coutinho-, al igual que el triunfo ante la Roma hizo resplandecer la circulación en superioridad numérica en el terreno de juego que construyeron los de Concha Espina -con Asensio, Modric, Kroos, Asensio e Isco-. Y estos dos gigantes viajan con placidez, asimismo, al galope del vuelo del contragolpe. La morfología de sus jugadores les permite regalar o reclamar la iniciativa, según los intereses. Aunque el estratega visitante tienda más a corejar la redonda por encima de cualquier otro camino.

En esa mezcla de modelos, intercambiables según las necesidades, emergen como líneas nucelares de la trama la concentración, el compromiso de todos los peones en la labor defensiva -ya sea presionando o efectuando coberturas en estatico-, la intensidad, la solidaridad de esfuerzos y el rigor táctico. Si alguno de estos puntos son obviados se pagará caro, como les ha ocurrido a unos y otros en estos tres meses de travesía. Sin ese abono la calidad tendrá dificultades para desnudarse trascendental.

Será más arriesgado para Lopetegui ordenar una subida de líneas de principio, pues sus jugadores no están evidenciando capacidad fluida de recuperación del balón. Pero jugará el vasco con la orgullosa intención de reivindicarse de un grueso de futbolistas que ha alzado tres de las últimas cuatro Copas de Europa. Ese extra de motivación debería propulsar en el cumplimiento obsesivo de cada atribución a un once en el que Marcelo, Varane, Ramos, Kroos, Casemiro, Modric, Benzema y Bale apuntan a titulares. La baja de Carvajal abre la puerta a Nacho y Odriozola, en tanto que la búsqueda de más control metería a Isco en detrimento de Asensio y Lucas Vázquez.

Los defensores del título, en cambio, saben que Luis Suárez será su punta, Busquets, Rakitic y Coutinho participarán en la creación y Piqué, Lenglet, Jordi Alba y Sergi Roberto competirán en el fondo. La participación de Arthur, Rafinha, Dembélé o Arturo Vidal hará virar el planteamiento, pero la mejoría en la elaboración coral ante el Inter susurra una repetición del libreto de cinco obreros en el centro del campo -más derroche físico y toque-. Alba volverá a ejercer de puñal, como Marcelo, y Ter Stegen buscará una calificación superior a la de Courtois para ser considerado como el mejor guardameta del planeta. De una vez por todas. Por tanto, el dilema de la ausencia del 10 -"hay mecanismos interiorizados que hay que cambiar", declaró Valverde- apunta a la protección antes que a la ambición en el lado culè.

Los anales de esta confrontación icónica afianzan lo imprevisible de al esencia de esta cima del fútbol: Madrid y Barça han sacado más puntos como visitantes que como locales en los 'Clasicos' de la última década. Así, esta edición inaugural del uso del VAR dilucidará si pesa más la urgencia -con Lopetegui dando un volantazo hacia el repliegue y contraataque- o la sed de dejar al enemigo íntimo casi en la lona a finales de octubre. Todo ello sin Messi y Ronaldo, participantes en las 32 ediciones anteriores (desde la 2009/10 han sido la cara de este partido) y anotadores de 20 y 18 dianas, respectivamente. El testigo está esperando que alguien lo asuma. El mundo estará mirando.

- Alineaciones probables

FC Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Lenglet, Alba; Busquets, Rakitic, Arthur; Rafinha, Luis Suaréz, Coutinho.

Real Madrid: Courtois; Nacho, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric, Isco; Bale, Benzema.

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