18 de junio de 2019, 19:38:22
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BALONCESTO


NBA. Klay Thompson y Steph Curry rompen dos récords de triples en cinco días

EL IMPARCIAL

Además, Derrick Rose ofreció una actuación que recordó a su ser antes de las lesiones.


Los Golden State Warriors son ya el mejor equipo de la NBA en cuanto al número de victorias y derrotas sufridas. Los californianos, defensores del título, han tomado ritmo de vuelo y lo ha hecho impulsados en el galope ofensivo que les caracteriza. Además, han añadido a las fenomenales actuaciones que ha amontonado Steph Curry y Kevin Durant en este inicio de curso a la explosión anotadora protagonizada por Klay Thompson en Chicago. Con todo ello, y a la espera de la recuperación total de DeMarcus Cousins, los de San Francisco se han escapado como los máximos favoritos para accederes a las Finales.

Y es que al tiempo que su estilo combinativo y triplista entraba en ebullución los Houston Rockets se han despeñado hasta un 1-5 que complica a los tejanos sobremanera la pelea por lograr la ventaja de cancha. Es tal la diferencia de ejecución de ambos escuadrones que la franquicia de Oakland ha sumado dos récords invividuales relativos al lanzamiento de tres puntos en los últimos cinco días. Con Curry, que está compitiendo a velocidad de MVP, y Thompson como protagonistas.

La vorágine triunfal arrancó con la conquista del Staples Center que llevó a cabo Durant. El sensacional despliegue del arsenal del alero, pretendido por los Knicks en el pasado verano y de cara a la venidera agencia libre, sólo supondría la excelencia telonera del asombro estadístico. Porque al día siguiente Curry inscribió su nombre en los anales de la liga estadounidense de baloncesto al embocar al menos cinco triples en los siete primeros partidos del calendario.

Ante los Nets, en Brooklyn, firmaría la siguiente tarjeta: 35 puntos en 36 minutos de juego, con 11 de 26 tiros de campo -incluidos 7 de 15 triples-, seis rebotes y tres asistencias. El base rompió las plusmarca que poseía el alero George McCloud (1995-96). El 114-120 con el que los californianos vencieron en su segundo peldaño del viaje por la Conferencia Este estaría alimentado por los 34 puntos, ocho rebotes y seis asistencias de Durant. En esa noche Klay sólo aportó 1 de 5 intentos desde el triple.

Thompson, que había acumulado sólo cinco triples embocados en todos los partidos disputados (en 36 intentos), sufrió una de sus características metamorfosis y rompió a meter sus tiros con un acierto inusitado para sus réditos en este 2018 y, de paso, para lo contenido en toda la historia de la NBA. El escolta abofeteó su pobre inercia desde que acabó el verano y se fue hasta los 52 puntos, con récord total de 14 triples anotados en un sólo de partido. De hecho, en tres cuartos. Porque el último se lo pasó en el banquillo ante la paliza a la que sometieron a los Bulls (124-149).

Klay acabó con 18 de 29 intentos en tiros de campo, de los que 14 de 24 fueron triples. Y salió ovacionado por una tribuna asombrada. Había batido la plusmarca que fue fijada por su compañero Curry, cuando anotó 13 triples ante los Pelicans -7 de noviembre de 2016-. Y precisamente ante el conjunto de Nueva Orleans tomó el relevo de Thompson el propio base. Stephen, dos veces MVP -primero unánime que ha conocido la liga nortamericana- finalizó la pasada madrugada con 37 puntos y 9 asistencias. Ganaron por 131-121 el bloque de Anthony Davis y Nikola Mirotic (26 tantos y 12 rebotes) para sumar cinco victorias seguidas y un total de 8-1.

Por otro lado, la noche dejó uno de los momentos especiales del curso. Y sólo estamos empezando noviembre. Se vivió en la cancha de los Timberwolves. Allí, los locales ganaron 128-125 a los Jazz. Pero esa no resultaría la noticia. Lo reseñable fue el regreso a la virtud de Derrick Rose. El base, maltratado hasta el extremo por las lesiones a lo largo de su carrera, gozó de más minutos por las ausencias de titulares y consiguió jugar 41 minutos, lo que ya constituía una victoria dentro de su maltrecho devenir.

Lo que no estaba en el, guión, ni siquiera de su técnico -Tom Thiboudeau, el que le lanzó al MVP en Chicago, hace seis años-. Rose firmó 50 tantos, la mejor anotación en su carrera, y fue el jugador decisivo para sumar un trijnfo más al 4-4 de los de Minnesota. Metió 19 de 31 tiros de campo, incluidos 4 de 7 triples, y consiguió cuatro rebotes y seis asistencias. Asimismo, anotó a falta de 13,8 segundos los dos tiros libres que sentencaron el envite.

Tras cuatro veranos empleados enteramente en la recuperación de lesiones graves, Derrick ha pasado los últimos meses sano y se está notando. Después de tocar esta cima, rompió a llorar y compartió con todos la sensación dulce de la catarsis que tantos años ha buscado. Este momento ya no se lo quitará nadie, pues las estrellas de la liga se volcaron en felicitaciones y muestras de admiración por el renacimiento evidenciado.

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