19 de abril de 2019, 16:59:48
Sociedad

ENTREVISTA


Rouhiainen: "Conviviremos con robots, pero antes debemos planificar cómo"

Eduardo Villamil

El escritor finlandés Lasse Rouhiainen nos desvela algunas de las claves que están por venir en el campo de la Inteligencia Artificial.


Si tuviésemos que dibujar en una gráfica el progreso tecnológico y cultural de la humanidad desde que, medio millón de años atrás, el simio dio irremisiblemente paso al sapiens, el resultado sería una figura con forma de ele invertida. Si en los últimos 2.000 años hemos evolucionado más que en los 500.000 anteriores, sólo en la última década vamos camino de hacer lo mismo con los últimos 20 siglos.

En apenas 30 años el ser humano ha protagonizado dos revoluciones consecutivas que aún están vigentes: la Digital, fundada en los pilares de la informática e internet, y la Ciberfísica, en la que nos encontramos actualmente. Jamás en la breve historia del hombre éste ha tenido la oportunidad de trabajar con tecnologías tan avanzadas y diferentes al mismo tiempo: robótica, nanotecnología, computación cuántica, internet de las cosas, biotecnología... la lista es interminable. Separadas, cada una de estas nuevas disciplinas es de por sí revolucionaria. Combinadas supondrán un salto evolutivo sin precedentes en la historia de nuestra especie.

La Inteligencia Artificial es uno de los pilares del actual paradigma tecnológico, y lo será aún mucho más en el futuro. Hoy en día, el tráfico artificial de internet ya supera al humano. La IA está presente en prácticamente todas las áreas de la sociedad y recurrimos a ella constantemente. Gracias a ella podemos hacer la compra, saber qué tiempo hará o pedir un préstamo. En pocos años, trabajará por nosotros, nos transportará en coches autónomos y nos operará a corazón abierto.

En Inteligencia Artificial: 101 cosas que debes saber hoy sobre nuestro futuro (Alienta, 2018) el escritor finlandés Lasse Rouhiainen se suma a una extensa lista de autores que en los últimos años vienen anticipando lo que cabe esperar de esta disruptiva tecnología, que sentará las bases para un nuevo mundo en el que hombre y máquina estarán condenados a entenderse.


- Cuando se habla de IA, la pérdida de empleos es una de las cuestiones que más preocupa a los ciudadanos. Los partidarios afirman que, aunque se destruirán muchos puestos de trabajo, también se generarán muchos otros. Pero, ¿se crearán en la misma proporción que se destruirán?

Según algunos informes, no, porque la gente que pierde su empleo no estará cualificada para acceder a uno de esos hipotéticos nuevos puestos. Será necesaria mucha formación a través de microcursos. Ese es uno de los mayores desafíos que tenemos ante nosotros y si no hacemos algo tendremos una situación complicada dentro de tres o cuatro años, por ejemplo, con personas con trabajos repetitivos como los cajeros de supermercado, que serán incapaces de adaptarse a nuevos puestos basados en tecnologías como blockchain, IA o impresión 3D.

Otro problema es el asociado a la pérdida de identidad. Por ejemplo, si un taxista, que está acostumbrado a hablar con la gente, cambia a un trabajo de oficina, más impersonal, experimentaría un gran choque. Por este motivo necesitamos coaches que ayuden a la gente a reinventarse.

- Desde un punto de vista estrictamente económico da la sensación de que las mayores beneficiadas de esta cuarta revolución serán las gigantes tecnológicas, en detrimento del individuo...

Ahora mismo las grandes empresas tecnológicas no se toman la formación muy en serio porque tienen el negocio asegurado y van a ganar mucho dinero. No obstante, no debemos olvidar que el individuo cuenta con más recursos que nunca para buscar su camino. Un emprendedor, por ejemplo, tiene a su disposición muchas plataformas, aplicaciones o herramientas de las que se puede beneficiar: desde el traductor de Google, el e-commerce o los chatbots. En este último sentido, la Universidad de Murcia ha desarrollado un chatbot automatizado que permite a los alumnos enviar preguntas desde cualquier lugar, incluso desde la discoteca y obtener respuesta a sus dudas en tiempo real.

- Como finlandés conocerá de primera mano el experimento de la Renta Básica Universal, que se implantó en su país en 2017 y finalizará el próximo año. ¿Diría que es el camino a seguir?

Es complicado emitir un veredicto. El Gobierno lo califica de "éxito rotundo", mientras la oposición lo tacha de "fracaso absoluto". He leído testimonios de personas que aseguran que les ha cambiado la vida y gracias a ello han podido estudiar o descubrir nuevas cosas.

"La primera vez que escuché que los ciudadanos iban a recibir dinero a cambio de nada me sonó raro. Sin embargo, casi todas las pruebas que se han hecho han sido sorprendentemente positivas"

- ¿Cree que el ser humano es lo suficientemente responsable como para no dejarse caer en la modorra o el conformismo?

La primera vez que escuché que los ciudadanos iban a recibir dinero a cambio de nada me sonó raro. Sin embargo, casi todas las pruebas que se han hecho han sido sorprendentemente positivas. En Londres, por ejemplo se realizó una experiencia en la que se eligió a 12 personas sin hogar a los que se gratificó con 2.000 libras mensuales durante un año. Cuando finalizó el experimento, nadie seguía viviendo en la calle, muchos trabajaban o estudiaban y la mayoría había rehecho su vida. Este caso resulta interesante porque cuestiona la clásica idea de que si alguien recibe dinero por no hacer nada se quedará en su casa viendo Netflix (risas).

- ¿Lo ve extrapolable a otros lugares?

Creo que cada país debería testear las distintas modalidades de la RBU. Hay expertos que, por ejemplo, condicionan la percepción de un salario básico al hecho de que el sujeto se mantenga ocupado estudiando algo nuevo, que le ayude a encontrar un nuevo empleo. Desde luego, pienso que nuestro futuro no será muy halagüeño si no se implementa una versión de la RBU.

"Vamos a convivir con los robots. Lo que aún está por planificar es cómo hacerlo para que los beneficiarios seamos nosotros y no ellos"

- Otra de las piedras angulares de la nueva revolución serán los robots. En los últimos tiempos muchos nos hemos quedado sorprendidos con Atlas, de Boston Dynamics; ese robot capaz de moverse con sorprendente agilidad, saltar grandes distancias o efectuar hábiles piruetas ¿Qué aplicaciones iniciales podemos esperar de máquinas con esta?

Vamos a convivir con los robots. Lo que aún está por planificar es cómo hacerlo para que los beneficiarios seamos nosotros y no ellos. Debemos asignarles tareas para potenciar el crecimiento, la innovación o la creatividad, sin olvidar el impacto ético a largo plazo.

Por ejemplo, los Atlas pueden llevar a cabo labores peligrosas o repetitivas. Actualmente, compañías como Amazon o Alibaba ya utilizan robots en sus almacenes para acelerar la gestión y envío de pedidos a sus clientes. La parte negativa, sin embargo, es, de nuevo, la pérdida de empleos. Por ejemplo, en esta última campaña de Black Friday, se dice que Amazon ya no necesitó contratar personal extra debido a la efectividad de sus trabajadores robóticos.

- ¿Cómo podemos innovar y a la vez controlar el impacto social y ético de la robótica?

Pensando cuál es su función y testeando su impacto inicial. Otro ejemplo: en algunas escuelas chinas se está trabajando con visión artificial y reconocimiento facial. Esta herramienta resulta muy útil para los profesores porque les permite saber de qué forma aprende cada alumno, y, en base a eso, personalizar la experiencia para cada niño. Pero claro, muchos padres han protestado porque están grabando a sus hijos y no saben a dónde irán a parar todos esos datos.

- Muchas empresas robóticas han firmado contratos multimillonarios con Gobiernos para desarrollar prototipos militares de robots. ¿Sustituirá el soldado robot al humano?

Esa es la parte que más miedo me da. Después de que Google vendiera ciertas patentes al Gobierno estadounidense, muchos de sus trabajadores se manifestaron en contra. Esto obligó a la compañía a crear una conducta ética de IA. Esta es una forma reactiva de hacer las cosas. Primero haces algo mal y luego rectificas. Algo muy típico en las empresas norteamericanas. Debemos ser proactivos.

"Algunos expertos defienden la creación de un Consejo Digital Ético Internacional, un órgano multidisciplinar conformado por especialistas en nuevas tecnologías que se encargase de pensar la parte ética de la robótica"

- Ciertos juristas afirman que debería crearse una normativa internacional de Internet. ¿Cree que es necesaria una norma robótica de ámbito supranacional?

Sería genial. Algunos expertos defienden la creación de un Consejo Digital Ético Internacional, un órgano multidisciplinar conformado por especialistas en nuevas tecnologías que se encargase de pensar la parte ética de estas cosas. Lamentablemente la ONU, a quien debería corresponder esta iniciativa, no parece preocuparse en absoluto.

- ¿Qué papel juega la IA en las noticias falsas?

Se utiliza para diferentes cosas: puede rastrear la red en busca de las noticias más leídas sobre un tema. O también se le puede ordenar que, en base a esa selección, elabore una pieza que coja párrafos de cada noticia. Todo eso confunde mucho a los ciudadanos. Por eso resultan tan importantes las labores de educación, mediación y verificación de fuentes, que, por ejemplo debe realizar todo periodista.

"Mi intención es animar a todo el mundo a utilizar la IA en diferentes campos"

- Por este periódico han pasado distintos expertos en IA, como Evgeny Morozov o Pablo Rodríguez, y a ninguno de ellos parece preocuparle qué sucederá cuando consigamos desarrollar una superinteligencia artificial porque aún ven muy lejana esa eventualidad. No obstante, otros como Elon Musk, Sam Harris, o incluso Stephen Hawking en su libro póstumo, siguen alertando sobre esta carrera hacia la singularidad. ¿Cuál es su posición? ¿Hay motivos para estar alerta?

Me incluyo dentro del primer grupo. Mi intención es animar a todo el mundo a utilizar la IA en diferentes campos. He detectado que las personas jóvenes tienen miedo porque, debido a las películas de Hollywood, piensan que la súper inteligencia va a llegar muy rápido y se quedan en su casa como paralizados, asustados... lo que no nos ayuda.

- Muchos aseguran que el futuro de la especie humana pasa necesariamente por la convergencia con la IA. ¿Cree que las interfaces cerebro-ordenador son nuestra única salida para no quedarnos atrás?

Estoy totalmente en contra y creo que no deberíamos entrar ahí. Tenemos que ser más humanos, descubrir nuestra parte emocional, creativa... Me parece muy peligroso porque con que se haga una vez, muchos no querrán abandonar y vivirán con Wikipedia en su cerebro.

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