12 de noviembre de 2019, 6:58:23
Deportes

NATACIÓN


Missy Franklin, leyenda en ciernes, desnuda el drama que la retira a los 23 años

EL IMPARCIAL

Fue la primera deportista estadounidense en colgarse cuatro oros en unos Juegos Olímpicos con 17 años.


Missy Franklin es cinco veces medallista de oro olímpica y dos veces nadadora del año FINA World. Además, se convirtió en la estrella de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, cita en la que pasó a la historia de la natación estadounidense al ser la primera mujer que, con 17 años, cosechaba cuatro medallas de oro en una sola edición de los Juegos Olímpicos en cualquier deporte. Era el despegue de una trayectoria deportiva que parecería no tener parangón. Únicamente se esperaba contemplar por encima de ella a Michael Phelps.

Pero este miércoles, cuando cumple 23 años, ha anunciado que se retira. Lo ha hecho en una carta pública emitida en sus redes sociales y en la cadena televisiva de Estados Unidos ESPN. En ella, Franlkin argumenta la imposibilidad de seguir peleando por regresar a la élite tras ser perseguida, casi desde su salto al estrellato, por una lesión crónica en sus hombros. La publicación de la decisión, tan dolorosa como el malestar físico, ha llegado justo después de que la FINA galardonara a la húngara Katinka Hosszu y el sudafricano Chad Le Clos como los mejores nadadores del mundo del año 2018.

La ganadora de seis medallas de oro en los Mundiales de Barcelona, en 2013, justo después de los Juegos Olímpicos de Londres, vio frenado su palmarés dorado individual en esa cita catalana. Quién lo diría en aquella época de horizonte legendario. Hoy ha decidido dar el paso y generar un punto de inflexión vital que necesitaba desde que en 2016 el dolor se volviera crónico e insoportable. Antes, en 2015, rechazó hacerse profesional y eligió pasar por la universidad para ganar el campeonato de la NCAA 2015. En Río 2016 sólo pudo conseguir una medalla de oro, la quinta de su carrera, en la competición de relevos 4x200 metros libres. No se clasificaría en el evento brasileño para ninguna de las dos finales individuales a las que aspiraba.

"Es con lágrimas en mis ojos y el corazón lleno como empiezo esta carta. Es difícil saber por dónde empezar, pero me siento segura en cómo acabará y eso es todo lo que puedo pedir", comienza antes de desgranar lo siguiente: "La natación fue mi primer amor. Estar en el agua me dio sensación de libertad, de juego y disfrute. Era donde podía ser completamente yo misma, sin limitaciones ni restricciones. Era allí dónde encontré a mis mejores amigos, a mis primeros mentores y a mi primer sabor de competición. Era trabajar muy duro, cada día, y amar cada minuto. Era aprender cómo gestionar, liderar y tener valores deportivos. Era completar objetivos y realizarte en cada momento".

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This was perhaps the hardest letter I’ve ever had to write. There are so many words to say and I thank you all for letting me share them with you, and for your continued support. Today, I announce my retirement from competitive swimming. A link to my letter to you all is in my bio. “This is by no means the end. Rather, I choose to look at this as a new beginning. Swimming has been, and always will be, a big part of my life and I absolutely plan to stay involved in what I believe is the best sport in the world, just in a different way. I hope to continue to inspire others to be their best, both in and out of the pool, and I’m truly excited about this next chapter and how my relationship with the sport will continue to change and grow.” Thank you❤️

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"La gente siempre me pregunta cuándo supe que era buena. Siempre contesto que realmente no lo se, porque siempre estaba preocupada en divertirme. Sólo era una niña pequeña que pasada el tiempo con mis compañeros y amigos más cercanos en los entrenamientos, todo mientras tenía una gran sonrisa entre cada serie. De todas formas, si tuviera que elegir un momento, sería cuando competí con 13 años en las pruebas clasificatorias olímpicas de 2008 (los llamados 'Trials'). Nunca olvidaré mirar alrededor de la piscina y ver muy de cerca a cada nadadora que admiraba. Y nunca olvidaré darme cuenta de nadar en la misma piscina que ellas y luchar por lo mismos sueños. Supe que quería volver a los 'Trials' en cuatro años y ser una de las nadadoras a las que admiraran las niñas de 13 años", confesó.

La excepcional nadadora añade que "los primeros 18 años de mi carrera fueron tan perfectos como se pudiera imaginar. La ecuación no pudo tener más sentido: trabajo duro, actitud positiva, demostrar cada día y dar lo máximo, y te vas haciendo más rápida. Así funcionó para mi. Trabajé más duro, entrené más duro y nadé más rápido, año tras año. Después de los JJ.OO. de 2012, decidí seguir siendo amateur y nadar en la universidad, y es una de las mejores decisiones que he tomado". "Nadar en la Universidad de California Berkeley fue uno de mis mayores honores y privilegios como persona y deportista. Los equipos en los que pude participar en 2014 y 2015 me enseñaron más que lo que pueda decir", puntalizó sobre su regate al profesionalismo.

En torno a este punto y el paso a la siguiente etapa comparte esta reflexión: "En 2015 decidí ir a casa y entrenar en Colorado con Todd Schmitz y las Colorado Stars. Y trabajar mi peso con Loen Landow. He sido muy abierta a la hora de explicar por lo que tuve que pasar para preparar los JJ.OO. de 2016 y hablé abiertamente de los problemas que se presentaban, incluyendo el dolor de hombro que me seguía cada vez que intentaba entrenar o competir. También depresión, ansiedad e insomnio. Ese fue el año en el que también empecé a acetpar del todo que algo iba mal en mi cuerpo y no estaba trabajando en el modo adecuado".

"En el evento Mesa Pro Series de abril de 2016 fui sacada por el intenso dolor de una lesión de hombro que sufrí durante el calentamiento. Nunca había experimentado ese tipo de dolor y empezé a desenmarañar el asunto. Los JJ.OO. eran sólo cuatro meses más tarde y se esperaba que fuera el mejor momento de mi carrera deportiva. Después del éxito en mis primeros JJ.OO. en Londres, las expectativas en mi segunda aparición olímpica solo crecían. Entrené a través de todo ello -el dolor físico y emocional- e hice todo lo que pude haber hecho para mantener mi cabeza en orden. Mirando hacia atrás, sobrevivir a esos ocho días en Río fue el mejor objetivo cumplido de mi carrera (aunque no luciera, ni mucho menos). Fui capaz de permanecer fiel a lo que era, tanto en la decepción y frustración como cuando había ganado y sido la mejor del mundo", desnudó en el texto.

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For #internationalwomensday I am going to show strength by showing you one of my weakest and proudest moments. I took this picture as I was sitting alone in the Olympic Village in Rio, watching on tv as our final 800 Women's freestyle relay won gold. I was overwhelmed with disbelief at winning my fifth gold medal and also in disappointment, because that was not at all how I had expected to win it. But in that moment, I CHOSE to have strength. I CHOSE to be the woman I knew I could be. So I celebrated the five other incredible women who helped me achieve this goal, cried (an embarrassing amount) out of pure pride, joy, and love, when I saw them on the medal stand. Being a strong woman looks and feels different to every person. Be your version of strength every day of your life💛 I encourage all of you beautiful women to not only share your strongest moments, but how you were strong in your weakest moments. Those are the moments where we inspire others the most.

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Tras el fiasco de su última cita olímpica tocaba hacer balanbce. "Después de los JJ.OO., supe que finalmente tenía que atender el dolor que había estado ignorando con cada gramo de mi energía. En enero y febrero de 2017 me operé de mis hombros izquierdo y derecho. Debería haber sido una recuperación rápida, pero cuando volví a la piscina en abril comprendí, por el nivel de dolor que sentía, que necesitaba más tiempo. Me tomé libre el verano y acabé reconectando con el hombre con el que me casaré el próximo año. No puedo ni empezar a explicar cómo funciona el tiempo de Dios, pero es precioso, perfecto y mágico", relató.

"Volví a entrenar con Dave Durden y el equipo de chicos de Berkeley. Seguía teniendo terapia dos o tres veces a la semana y frecuentemente tuve que ajustar entrenamientos para compensar el dolor de hombro que experimentaba. Estaba empezando a estar realmente frustrada. ¿No debían haber ayudado las cirugías? ¿No se deberían haber ido los dolores? ¿No debería significar un nuevo encamoramiento con el deporte?", se peguntaba, para a continuación resaltar que "tomé la decisión en diciembre: necesitaba colocarme a mi misma en un nuevo y diferente entorno. Tan duro como iba a ser dejar a la gente que quería en el Norte de California, también sabía que necesitaba intentar algo distinto. Hice las maletas y en dos semanas estaba viviendo en Atenas, Georgia (Estados Unidos), y entrenando con Jack Bauerle en la Universidad de Georgia", narra.

Hasta que vislumbró la dura realidad. "Jack y el equipo me recibieron de la forma más amable y empecé un tipo de entrenamiento totalmente distinto al que estaba acostumbrada. Estaba lista para empezar mi regreso, para probar que todo el mundo estaba equivocado, para mostrar que era una luchadora y volver mejor de lo que había sido. Y realmente creí que podía hacerlo. Y me rodeé de la mejor gente, también. Desafortunadamente, fue el mismo momento en el que el dolor de mi hombro se hizo el peor que nunca había experimentado. Y seguía yendo a terapia física muchas veces a la semana y mis entrenadores hacían todo para ayudarme, simplemente, para llegar a entrenar", manifiesta en su carta.

"Cada momento en el que no estaba entrenando estaba recuperándome con hielo y descanso. Me preparaba para el siguiente entreno, pero nada estaba funcionando. Recurrí a tres inyecciones diferentes de cortisona, una de ellas justo antes de los Campeonatos Nacionales del pasado verano. Y también tuve una inyección ultrasónica en el tendón del bíceps al final de septiembre. Técnicamente hablando, mi diagnóstico es una tendinitis severa en el manguito rotador y el tendón del bíceps. Después del fracaso de mis dos últimos chutes sólo me quedaba una opción: otra operación. Cuando escuché la palabra 'cirugía' inmediatamente me rompí porque ya sabía la repuesta: no", admitió.

Franklin, con 22 años, se abocaba al abismo del dilema de su vida. "He tenido demasiado dolor, durante demasiado tiempo como para ir a otra cirugía con una larga rehabilitación y sin garantías de que ayude. Rezé, rezé y rezé. Hablé con las personas en las que más confío. Mi prometido me miró y me dijo lo siguiente: 'Te apoyaré totalmente, no importa lo que elijas. Pero lo que importa más, mas que nada, es que puedas sostener a nuestros hijos en tus brazos un día sin sufrir un dolor terrible'", expuso.

"Empecé a darme cuenta de que el gran sueño de mi vida, más que la medalla olímpica, siempre había sido ser madre. La natación había sido una parte importante de mi vida desde que recuerdo, pero no era toda mi vida. Seguía teniendo sueños, metas, aspiraciones e intenciones de planear cómo vivir cada día de mi vida. Nunca seré capaz de expresar mi agradecimiento a la natación, por los lugares a los que me ha llevado, las lecciones que me ha enseñado y, lo más importante, la gente que ha traído a mi vida", desarrolló antes de agradecer a todo su entorno la comprensión durante el proceso de lucha y aceptación.

Finalmente, la excepcional promesa de la natación estadounidense proclama que "este no es el final bajo ningún concepto". "Más bien, elijo que sea un nuevo comienzo. La natación ha sido, y siempre será, una parte importante de mi vida y planeo, absolutamente, estar relacionada con lo que creo que es el mejor deporte del mundo, solo que de una manera distinta. Espero continuar inspirando a otros para ser sus mejores versiones, dentro y fuera de la piscina, y estoy realmente excitada por este nuevo capítulo y cómo mi relación con el deporte continuará cambiando y creciendo", avanzó.

Y se despidió sintetizando su mentalidad en el presente, con las cicatrices internas de verse obligada a dar un volanzado. "Me ha llevado mucho tiempo decir las palabras 'me retiro'. Mucho, mucho tiempo. Pero estoy preparada. Estoy lista para no sentir dolor cada día. Estoy lista para ser una esposa y, algún día, una madre. Estoy lista para seguir creciendo cada día para ser la mejor persona y modelo de comportamiento que pueda ser. Estoy preparada para el resto de mi vida. Muchas gracias. Missy", concluyó, ante la ovación de la comunidad internacional de natación y el respeto del deporte estadounidense. Se va una de sus estrellas.

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