21 de abril de 2019, 16:13:47
Sociedad

VATICANO


Francisco: "La buena política está al servicio de la paz"

EL IMPARCIAL

Discurso del pontífice en la tradicional Misa de Año Nuevo.


Como en tantas otras ocasiones, el papa Francisco usó una de sus alocuciones más seguidas para ofrecer su diagnóstico político del panorama actual y teórico. El pontífica diagnosticó, este martes y en la primera misa del año, que el mundo está "cada vez más desunido", salpicado por muchas personas que padecen la soledad. Por ello, llamó a afrontar el futuro con una visión "materna" por la igualdad y la concordia. Lo hizo desde la basílica de San Pedro, en la misa por el Año Nuevo, evento en el que la Iglesia conmemora la Solemnidad de María Santísima Madre de Dios.

Por este punto, Francisco reivindicó el papel de las madres. "Necesitamos aprender de las madres que el heroísmo está en darse, la fortaleza en ser misericordiosos y la sabiduría en la mansedumbre. Las madres toman de la mano a los hijos y los introducen en la vida con amor, pero éstos, a menudo, van por su propia cuenta, pierden el rumbo, se creen fuertes y se extravían, se creen libres y se vuelven esclavos", analizó desde un engalanado altar papal, a cuyos pies se había situado una imagen del Niño Jesús durante la Navidad.

"Cuántos, olvidando el afecto materno, viven enfadados e indiferentes a todo. Cuántos, lamentablemente, reaccionan a todo y a todos, con veneno y maldad. En ocasiones, mostrarse malvados parece incluso signo de fortaleza. Pero es solo debilidad", proclamó antes de exponer que, a su entender, se ha de promulgar por todos lados una "mirada materna" en un mundo en el que, afeó, "hay mucha dispersión y soledad a nuestro alrededor", a pesar de que actualmente es más fácil comunicarse.

Borgoglio prosiguió señalando que "el mundo está totalmente conectado, pero parece cada vez más desunido. Necesitamos confiarnos a la Madre". Sumarse al "heroísmo de darse" al prójimo al que aludió previamente, recalcó, se significa como necsario porque "un mundo que mira al futuro sin mirada materna es miope". "Podrá aumentar los beneficios pero ya no sabrá ver a los hombres como hijos. Tendrá ganancias, pero no serán para todos. Viviremos en la misma casa, pero no como hermanos. La familia humana se fundamenta en las madres", esclareció.

"Un mundo en el que la ternura materna ha sido relegada a un mero sentimiento podrá ser rico de cosas, pero no de futuro", analizó un pontífice que aplicaría ese prisma para referirse a la Iglesia Católica. Señaló que ese ente debía aplicarse tal punto de vista pues, de lo contrario, "corre el riesgo de parecer a un hermoso museo del pasado". Y, como coronación de ese argumento ciertamente disruptivo, defendió que "la unidad cuenta más que la diversidad".

Francisco, sabedor de que esta misa de Año Nuevo coincidió con la 52 Jornada Mundial por la Paz, que este año tiene por lema "la buena política está al servicio de la paz",vino a reflexionar sobre el texto dedicado a ese evento hace semanas. En ese escrito advertía contra el auge de los nacionalismos y de una política que culpa "a los inmigrantes de todos los males. "Vivimos en estos tiempos en un clima de desconfianza que echa sus raíces en el miedo al otro o al extraño, en la ansiedad de perder beneficios personales", diagnosticaba el argentino.

"Esto se manifiesta también a nivel político, a través de actitudes de clausura o nacionalismos que ponen en cuestión la fraternidad que tanto necesita nuestro mundo globalizado", subrayó para, a continuación, abandonar la basílica mientras se entonaban villancicos como "Noche de paz". Acudiría después Bergoglio al Palacio Apostólico, lugar en el que presidió el rezo del Ángelus, acompañado por los miles de fieles que le esperaban y aclamaban en la Plaza de San Pedro.

En su mensaje también apuntaría a la obligatoriedad de colaborar por el bien de la humanidad y la concordia. "No creamos que la política está reservada solo a los gobernantes, pues todos somos responsables de la vida de la ciudad, del bien común". "La política es buena en la medida en que cada uno hace su parte al servicio de la paz", comentó para despedirse instando a los fieles a ser "artesanos de paz" y esto, refirió, "empieza en casa, en la familia, cada día del año nuevo".

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