26 de agosto de 2019, 4:32:04
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Al-Attiyah y Price se coronan campeones del Dakar en las arenas de Perú

EL IMPARCIAL

El piloto catarí obtuvo su tercer título en coches mientras que el australiano se alzó con su segundo campeonato.


Este jueves se clausuró una de las ediciones del rally Dakar más explosivas que se recuerdan. Con un 70% de su recorrido sobre arena y menos etapas que de costumbre, por la negativa de varios países a acoger el evento -quedanbdo sólo Perú como organizador-, los pilotos se vieron forzados a exprimirse para sobrevivir a esta prueba de paciencia y pericia de la que saldrían ganadores, tras la última jornada, Nasser Al-Attiyah y Toby Price, en coches y motos respectivamente.

El catarí alcanzó el prestigioso trofeo por tercera vez en su pomposa trayectoria deportiva. Lo hizo al rematar la gestión de la ventaja que había ido cimentando a lo largo de los días, cerrando Joan 'Nani' Roma (Mini) y el francés Sébastien Loeb el podio de una clasificación general mermada por los infortunios y las retiradas ocligadas que salpicaron esta edición de 2019 para el recuerdo por la exigencia mental que entrañaba. Ya estaba anunciado el particular perfil de este año, pero los trazados y el paso de los días lo subrayarían.

Al-Attiyah entregaría el primer Dakar al constructor nipón Toyota. Venció a todos en el día en que Carlos Sainz se dio el gusto de ganar la última etapa con su Mini, toda vez que quedó fuera de la pelea por la general casi a las primeras de cambio, cuando por una avería cedió en torno a tres horas y media. Tras quedar en la estacada, el madrileño trató de ayudar a su compañero Peterhansel, pero no fue suficiente. Finalmente, Roma salvaría el honor nacional en la foto final.

"Nunca es una carrera fácil. Si fuese fácil, me quedaría en casa. Ha sido muy dura, aunque la hayamos liderado desde el tercer día. Es un sueño volver a esta carrera y ganarla por tercera vez para mí y por primera vez para Toyota. Estoy seguro que en Japón estarán orgullosos", proclamó el catarí, satisfecho en su tercera coronación en el rally más afamado del planeta. "Habrá una gran celebración", admitió antes de confesar que su teléfono lleva colapsado desde anoche. El catarí amplió su cosecha tras las gestas formadas en 2011 (Volkswagen) y 2015 (Mini).

A diferencia de Al-Attiyah, ganador plácido en coches y sin haber sufrido un percance serio -excepción dentro de la competencia-, en motos sufrió de lo lindo el australiano Toby Price (KTM) para doblegar al chileno Pablo Quintanilla (Husqvarna) en un mano a mano que se extendió hasta la jornada postrera. Este jueves el aussie, ganador del título en 2016, cantó victoria parcial -al imponerse a Matthias Walkner (KTM) y a Quintanilla-, y global.

El dolor en la muñeca derecha, casi perenne en los últimos días, no le privaron de la competitividad que le es característica. No obstante, ese infortunio lo sufrió un mes antes de comenzar el Dakar, cirugía mediante. Mas su fuerza de voluntad y consistencia psicológica le han disparado hasta el paroxismo. Más de 5.000 kilómetros de incómodo trancurso para adjudicarse el anhelado objetivo. Price partía con un minuto de diferencia con respecto al chileno y le bastó. Y es que Quintanilla se caería en su intento de remontada, cediendo más de 20 minutos y cayendo al tercer puesto.

"La muñeca me duele como si cinco personas me clavaran un cuchillo simultáneamente. No es nada agradable, pero al final, con la victoria, seguro que se me va el dolor. La alegría es más fuerte que el dolor. Este Dakar ha sido de locos. Es una locura pensar hemos ganado el Dakar, sin ninguna victoria de etapa hasta hoy. Estoy que no me lo creo", aseveró. "Han sido diez días muy largos. El dolor y la tortura de la muñeca han merecido la pena. Pensaba que solo podría hacer dos etapas y luego tendría que dejar el rally, pero he recibido mucho apoyo de Australia y no me he rendido", zanjó. La evacuación forzada de Joan Barreda, sin duda, le allanó el camino del éxito.

Por último, el chileno Francisco 'Chaleco' López se proclamó campeón en la categoría de los coches ligeros UTV (vehículos utilitarios todoterreno), por delante del español Gerard Farrés y el brasileño Reinaldo Varela, segundo y tercero, respectivamente. En su reaparición en este evento, después de cinco años de elipsis, López llegó a la orilla en la primera plaza a pesar de los continuados cambios en la general. "Nunca pensé que iba a triunfar, así que esperamos volver el año que viene. Las cosas se dieron y estoy muy contento por eso", sintetizó un piloto que acabaría sacando más de una hora a Farrés. Todos ellos debutantes en la categoría, si bien 'Chaleco' ya conocía elDakar -compitió seis veces en motos-.

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