9 de diciembre de 2019, 13:02:47
Deportes

BALONMANO


Mundial. España cae ante Francia y se despega de las semis | 33-30

EL IMPARCIAL

Los 'Hispanos' empezaron al main round de la peor forma.


España debía ganar los tres partidos siguiente al final de la primera fase para acceder a las semifinales del Mundial de Alemania y Dinamarca de balonmano. Casi nada, si se contempla que en ese paquete se encontraban Brasil, Alemania y, sobre todo Francia. Pues bien, esa premisa se ha roto a las primeras de cambio. Y es que los 'Hispanos' se estrellaron ante el resurgir de la selección gala este sábado y cayeron por un 33-30 que reduce considerablemente el horizonte nacional en este campeonato. Los once goles de Ferrán Solé y las paradas del comodín eterno, Arpad Sterbik, no bastaron.

Los pupilos de Jordi Ribera no fueron consistentes y equilibrados. Así de simple. Si apretaban en defensa sufrían un bloqueo ofensivo y viceversa. Y, claro, esa bipolaridad ante uno de los candidatos al título se paga muy cara. Ya desde el comienzo del envite, los jugadores españoles no supieron cómo desentrañar la red de ayudas francesa que les forzaba amontonar pérdidas de balón en su intento apresurado por enlazar las circulaciones con el pivote.

Los colosos franceses, por su parte, hicieron pleno en sus cinco primeras posesiones, con lo que a los siete minutos de juego ya se distanciaron en el marcador con una brecha de tres goles. La urgencia temprana aumentaría la presión que atenazaba a un combinado nacional sin alternativas, en el que sólo el portero Gonzalo Pérez de Vargas sostenía al colectivo. Para el recuerdo la intervención que abortó el contraataque de Michael Guigou y la renta en contra de cinco dianas. Supondría esta jugada un punto de inflexión coyuntural, ya que Ferrán Solé saldría al rescate con 9 goles en el primer tiempo. Una barbaridad que subrayó al extremo como indefendible.

La exhibición del anotador nacional llevó a un equilibrio en el electrónico (9-8). Sin embargo, la fiabilidad del achique brillaría por su ausencia y Francia amortizaría la clase del pivote Ludovic Fabregas. N'Guessan se aliaría con los azules para empujar a Pérez de Vargas al banquillo. Ribera acudía, socorrido, a Arpad Sterbik. Y el sempiterno portero, que sólo hacía seis horas de su incorporación a la concentración mundialista, daría la cara. Los que no gozarían de una tarde favorable fueron los creativos Goñi y Alex Dujshebaev.

La primera línea padecería y sus imprecisiones volvieron a nutrir a unos franceses más sólidos. Establecerían un 17-12 alarmante antes del descanso, junto antes de la aparición determinante de Sterbik. Tres paradas encadenadas del icónico meta -a Nedim Remili y Ludovic Fabregas- ejercieron como filtro para el respingo español. La desventaja se recortaría a dos goles antes de emprender el camino a vesturarios, un balance que, visto lo visto, permitía digerir lo jugado con optimismo. La remontada estaba a tiro de piedra al fin y al cabo.

Y Sterbik no soltaría el rol protagónico en la reanudación. Trompicaría la efectividad de Kentin Mahe y Fabregas para abrir un segundo tiempo que alzó el telón con empate a 18. España había remontado, mas la exclusión de Viran Morros le cortaría la inercia. No obstante, esta ausencia detonaría un estirón galo hasta el 23-19 que remarcaba la exigencia. Por si fueran pocas las dificultades, Ferrán Solé se secaría: anotó once lanzamiento seguidos pero no vería más puerta. Y la preciputación regresó con vigencia al ataque nacional. Promocionando el contragolpe rival.

Cuando se atravesaba el ecuador del periodo definitivo la máxima ventaja del día tocó tierra (26-20). El escuadrón de Ribera debía ya abrazar la épica para sobrevivir a la contrarreloj. Sterbik cumpliría como retén del vendaval y a partir de ese cimiento el orgullo y la jerarquía del colectivo español entraría en una ignición que le mantuvo en el partido hasta el final. Apretaron el devenir hasta el 26-23 que sembró dudas en los galos. A pesar de la fortaleza de Dika Mem o Melvin Richardson, hijo del legendario Jackon.

Finalmente, los españoles batallarían sin respiro. Se vaciaron. Y lograron hacer buena la persecución utópica emprendida, con un 32-30 impensable que les dejaba a dos goles de la machada. Quedaban dos minutos y la personalidad de los 'Hispanos' les permitió creer en la hazaña, pues disfrutaban de la pelota. Ciryl Doumoulin, portero galo, evitaría el paroxismo nacional con paradas a Aitor Ariño y Alex Dujshebaev. Murió en la orilla y de pie el seleccionado español. Con todo, ya sólo un milagro les enviará a semis.


- Ficha técnica:

33 - Francia: Gerard; Porte (-), Mem (5), Mahe (4, 2p), Nikola Karabatic (1), Guigou (4, 3p) y Fabregas (6) -equipo inicial- Dumoulin (ps), Remili (2), Lagarde (-), Richardson (4), Grebille (2), N'Guessan (3), Abalo (2), Luka Karabatic () y Dipanda ()

30 - España: Pérez de Vargas; Solé (11, 3p), Gurbindo (1), Gedeón Guardiola (1), Morros (-), Raúl Entrerríos (5) y Ángel Fernández (-) -equipo inicial- Sterbik (ps), Alex Dujshebaev (3), Sarmiento (4), Aginagalde (1), Cañellas (-), Aleix Gómez (-), Ariño (1), Goñi (-) y Figueras (3, 1p)

Marcador cada cinco minutos: 3-2, 6-4, 9-8, 13-12, 17-12 y 17-15 (Descanso); 20-18, 23-19, 26-21, 29-24, 31-27 y 33-30 (Final)

Árbitros: Jorum y Kleven (NOR). Excluyeron por dos minutos a Mem, Luka Karabatic (2) y Nikola Karabatic, por Francia; y a Gedeón Guardiola, Morros (2) y al técnico Jordi Ribera, por España.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la primera jornada del grupo I de la segunda fase del Mundial de balonmano de Alemania y Dinamarca disputado en el Lanxess Arena de Colonia ante unos 18.000 espectadores.

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