18 de noviembre de 2019, 12:27:28
Economía

RESULTADOS


CaixaBank apuesta por repensar su red de oficinas para encarar el futuro

Daniel Villagrasa


Prudencia. Esta ha sido la idea que ha orbitado durante la presentación de los resultados de CaixaBank en su sede valenciana. El banco, cuyo principal accionista es la Fundación “la Caixa”, ha aumentado sus beneficios un 17,8% hasta los 1.985 millones de euros. Tanto el consejero delegado Gonzalo Gortázar como el presidente de la entidad, Jordi Gual, han remarcado que, pese a los buenos resultados obtenidos por la entidad en un difícil entorno, se avecinan tiempos muy complejos para la actividad bancaria.

En primer lugar, el contexto de bajos tipos de interés no ayuda. El consejero delegado Gortázar ha explicado que prevén que los tipos de interés no suban por encima de cero en los próximos tres años, con lo que, según su vaticinio, el precio del dinero sumará siete años en esta anómala circunstancia. Todo ello se produce en medio de una revolución digital, en la que los hábitos de los clientes de banca están cambiando, y donde la competencia ya se compone de actores "bancarios y no bancarios".

“Hay que repensar la red de oficinas”, ha remarcado el presidente Gual, que se ha mostrado partidario de seguir apostando por el valor añadido que aporta en combinación con otros canales, como el digital. En este sentido, han anunciado que CaixaBank invertirá 250 millones de euros en su red de oficinas durante los próximos tres años.

Por ello, los directivos de CaixaBank han puesto en valor las 1.100 oficinas rurales que mantiene la entidad. “Mantener nuestra presencia en la red rural ha sido un grandísimo acierto”, ha reconocido Gortázar. “No queremos irnos de un sólo pueblo en España”, ha recalcado, “ahí queremos seguir”.

Sin embargo, tal y como han explicado, la actividad en las propias oficinas está cambiando, ya que la tecnología permite a los clientes realizar algunas las operaciones transaccionales a través de otros canales. Es por ello que la apuesta de banca de cercanía se encamina a un servicio de valor añadido.

“Vamos a tener menos oficinas pero vamos a tener superoficinas”, ha resumido el consejero delegado de la entidad, “a nadie le va a importar andar siete minutos en vez de cuatro si va a recibir un servicio mejor”.

En este contexto, los directivos de CaixaBank se han referido al ERE que ha emprendido el banco, lo que han contextualizado dentro del plan estratégico que presentaron en noviembre. Gortázar ha hecho una llamada al “reconocimiento de la realidad”, ya que la manera de hacer banca está cambiando y se deben tomar las decisiones en este momento para prevenir las consecuencias futuras.



En cuanto a la actividad del año de 2018, el banco ha destacado su liderazgo en banca comercial, ya que CaixaBank es el principal banco para el 26,3% de la población española, con doce puntos porcentuales de diferencia con respecto al competidor más cercano.

Entre los planes de la entidad figura replicar en Portugal las principales fortalezas del negocio bancario a través de su filial BPI.

Se han referido también a algunas de las operaciones extraordinarias del ejercicio como la desinversión en Repsol, que ha costado 453 millones al balance de la entidad, así como la reclasificación del Banco de Fomento de Angola, que controla a través de BPI, que ha costado 139 millones de euros.

Los directivos de CaixaBank se han mostrado muy satisfechos con los resultados de la entidad que practica una “banca socialmente responsable”, algo que “marca la diferencia” frente a otras entidades, ya que su principal accionista, la Fundación “la Caixa”, presidida por Isidro Fainé, se nutre de sus beneficios para realizar su labor social.

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