26 de septiembre de 2021, 13:54:10
Opinión


IBERIA, BRITISH AIRWAYS

Luis María ANSON


Mi aplauso, incluso encendido, para los gestores de Iberia que han movido certeramente los peones necesarios, también los alfiles, para el acuerdo con British Airways. Sobre los españoles, sobre los ingleses, va a caer una lluvia fina de beneficios. La globalización exige, en todos los sectores, grandes estructuras de negocios.

Iberia es una compañía potente. Lo viene siendo desde su creación. España, segundo destino turístico del mundo, con cerca de 60 millones de visitantes, ha sido capaz de mantener una compañía de bandera que se encuentra entre las más sólidas del mundo cuando líneas, otrora cimeras, se resquebrajan o malviven porque la competencia es atroz.

British Airways, además del soporte turístico y el propio de una gran potencia económica, levantó su vuelo sobre el antiguo imperio británico, transformado hoy en comunidad de naciones con incidencia clave en el mundo. Se olvida que la Reina de Inglaterra es Jefe de Estado de Canadá, de Australia o de Nueva Zelanda, entre otras relevantes naciones.

Iberia-British Airways se convertirá en la primera línea aérea del mundo, derrotando a las norteamericanas. La vieja Europa todavía sabe hacer movimientos relevantes en el ajedrez del mundo. Entre el alud de noticias que galopan sobre la crisis económica, reconforta recibir una que, si las cosas no se estropean, sólo redundará en beneficios para todos. El avión tropieza ya con la competencia altiva, a escala nacional, del ferrocarril de alta velocidad. Desde el punto de vista internacional y, sobre todo, en los viajes intercontinentales, la aviación no tiene rival. Escribo, en fin, estas líneas albriciado por la suculenta noticia que ha conmovido hoy al mundo del transporte.
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