23 de marzo de 2019, 21:51:56
Deportes

ESQUÍ ALPINO


Mundiales. Llegó el día: la histórica Lindsay Vonn se jubila del profesionalismo

EL IMPARCIAL

La estadounidense se despidió con una medalla de bronce que le valió el homenaje de todos.


El pasado 1 de febrero Lindsey Vonn anunció que se retiraría al término de los Mundiales de Are (Suecia). Expuso la esquiadora más afamada de esta década que "las últimas dos semanas han supuesto los días más desafiantes y emocionales de mi vida. Una lucha incesante entre lo que me dice mi organismo y de lo que mi mente y mi corazón creen que soy capaz". Lo hizo en una carta publicada en sus redes sociales en la que compartía su decisión de jubilarse del profesionalismo.

Con 34 años, y con la reputación intacta después de atesorar cuatro victorias de la Copa del Mundo de esquí alpino -en la que es la mujer con más victorias (82)-, un oro olímpico y dos oros Mundiales, Vonn explicó que tras haber logrado el bronce en el descenso de los pasados Juegos de PyeongChang (Corea del Sur) decidió posponer su retirada. Tenía en mente estirar su trayectoria deportiva para tratar de batir el récord absoluto de victorias en la Copa del Mundo del sueco Ingemar Stenmark (86).

Participaría en el supergigante y en el descenso de los Mundiales al aire libre que se desarrollaría en Suecia este fin de semana. "La desafortunada realidad es que mi mente y mi cuerpo no están en la misma página. Y después de muchas noches en vela, he aceptado finalmente que no puedo seguir esquiando. Competiré en el descenso y el supergigante de los Mundiales de la próxima semana en Are y ésas serán las dos últimas pruebas de mi carrera", amplió en su reflexión Lindsey.

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It’s been an emotional 2 weeks making the hardest decision of my life, but I have accepted that I cannot continue ski racing. I will compete at the World Championships in Downhill and SG next week in Åre, Sweden and they will be the final races of my career. I have always pushed the limits of ski racing and it has allowed me to have amazing success but also dramatic crashes. I have never wanted the storyline of my career to be about injuries and because of that I decided not to tell anyone that I underwent surgery this past spring. A large portion of cartilage that had delaminated from my bone was removed. My crash in Lake Louise last year was much more painful than I let on, but I continued to race because I wanted to win a medal in the Olympics for my late grandfather. Again, I rehabbed my way back this summer and I felt better than I had in a long time. Then I crashed in Copper this November and injured my left knee, tearing my LCL plus sustaining 3 fractures. Despite extensive therapy, training and a knee brace, I am not able make the turns necessary to compete the way I know I can. My body is broken beyond repair and it isn't letting me have the final season I dreamed of. My body is screaming at me to STOP and it’s time for me to listen. Honestly, retiring isn’t what upsets me. Retiring without reaching my goal is what will stay with me forever. However, I can look back at 82 World Cup wins, 20 World Cup titles, 3 Olympic medals, 7 World Championship medals and say that I have accomplished something that no other woman in HISTORY has ever done, and that is something that I will be proud of FOREVER! I always say, “Never give up!” So to all the the kids out there, to my fans who have sent me messages of encouragement to keep going… I need to tell you that I’m not giving up! I’m just starting a new chapter. Don’t lose faith in your dreams, keep fighting for what you love, and if you always give everything you have you’ll be happy no matter what the outcome. Thank you for the amazing years, for always supporting me, and for making my job so fun. Can’t wait to see some of you in the finish in Åre where I will give it my all one last time. Love always, Lindsey

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Vonn, que hace cuatro años rompió el histórico récord de la austriaca Annemarie Moser-Pröll -vigente durante más de 30 años, con 62 victorias en la Copa del Mundo-, admitió en su catarsis pública que su "cuerpo está roto y no" la permitirá "tener la temporada final soñada". "Mi cuerpo me grita que PARE y ya es hora de que yo le escuche. En este punto, la artritis es la menor de mis preocupaciones y espero poder seguir esquiando con mis hijos algún día. Porque, aún sabiendo lo que le queda por delante a mi organismo, ha merecido la pena. Siempre trabajé duro, contraataqué y he asumido todo lo que me ha sucedido, porque simplemente me encanta esquiar", arguyó.

El texto que oficilizaba su inminente despedida concluiría de esta manera: "Sinceramente, la retirada no es lo que me molesta. Retirarme sin haber alcanzado mi objetivo es lo que se quedará conmigo para siempre. No obstante, puedo mirar atrás a 82 triunfos en la Copa del Mundo, 20 títulos en esa competición, tres medallas olímpicas, siete medallas en Mundiales; y puedo decir que he logrado algo que ninguna otra mujer en la HISTORIA ha hecho nunca. Y eso es algo de lo que estaré orgulloso PARA SIEMPRE. Así que, por favor, permitid que mi historia sea la de los regresos, victorias y hasta lesiones; pero no contéis mi historia como una de fracasos y metas inalcanzadas".

Pues bien, psaron los días y llegó la hora de competir por última vez. El pasado martes compareció en el supergigante que se disputó en Are, pero no pudo concluir la prueba, al haberse caído en el primer tercio del evento. Buscó arriesgar para saborear la victoria, mas le jugó una mala pasada e impactó con tres banderas de forma consecutiva, desequilibrándose y chocando contra la red de protección lateral. Ya sin opciones, tras cinco minutos se laventó y bajó de manera sosegada, saludando a un público que le ovacionaba.

La esquiadora más triunfal en la Copa del Mundo volvería este domingo, en la prueba del descenso. Mermada por la mencionada caída, salió a la pista luciendo orgullo y categoría, pues llegó a cosechar una celebrada y aplaudida medalla de bronce. No cometería errores y marcó un crono de 1:02.23, siendo sólo superada por Ilka Stuhec -ganadora, con 0.49 segundos menos que la estadounidense- y por Corinne Suter -tercera, a 0.23 del liderato-.

Los focos se centraron en Vonn, por última vez. Junto a la masa de público que le rendía tributo se encontraban su heredera y compatriota Mikaela Shiffrin, y el legendario Ingemar Stenmark, a quien Vonn no pudo arrebatar la plusmarca. Él mismo le entregó un ramo de flores para conmemorar la excelsa carrera de la estadounidense. "Por última vez lo iba a arriesgar todo. Una última vez estaré en la puerta de salida. Una última vez sentiré la adrenalina corriendo por mis venas. Una última vez... Y la recordaré para siempre", había escrito en Twitter antes de competir. A partir de ahora habrá de vivir sin la adrenalina de pujar contra ella misma en la cima del esquí alpino.

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