23 de febrero de 2019, 8:30:48
Deportes

JORNADA 20


ACB. El Real Madrid muestra su músculo ante el Baskonia

EL IMPARCIAL

Los merengues se lucieron a días del inicio de la Copa del Rey.


La última jornada previa a la disputa de la Copa del Rey vio un par de contratiempos reseñables -los tropiezos caseros de Valencia Basket o Tenerife- y la exhibición de los dos primeros clasificados. El líder, el Barcelona, disfrutaría de una victoria plácida ante el Fuenlabrada. Se deshicieron de los madrileños por un 106-76 descriptivo de lo visto. Los azulgrana quieren llegar con el máximo de confianza al torneo copero y en el primer tiempo ya había resuelto un partido que vino horas después del despido del entrenador visitante, Nestor García.

Por otro lado, el Real Madrid tuvo que afrontar un duelo de campanillas en la recepción del Baskonia en cancha propia. Los vitorianos, también en la cima clasificatoria, les complicarían mucho la papeleta a los vigentes campeones de Europa, mas el sistema de Pablo Laso fue capaz de romper su inercia negativa -habían perdido contra Unicaja y CSKA- y homenajear al histórico Felipe Ryees como merece un jugador con tantos partidos a la espalda. Cantarían victoria por 82-76, aglutinando convicción para lo venidero. Aunque se resintieron varios jugadores de sus problemas físicos.

Por detrás sigue viajando el Unicaja. Los malagueños recibieron en el Carpena al Manresa y otra vez dejaron su triunfo en manos del desenlace paretado de turno. Una canasta sobre la bocina de Kyle Wiltjer terminó de derrumbar el sensacional esfuerzo de un bloque catalán pegajoso, capaz de aguantar. La maravillosa actuación de Ryan Toolson (30 puntos, seis triples y 31 de valoración) les mantuvo con opciones hasta el final, pero se quedarían en la orilla (99-97).

Esta fecha contempló cómo la astucia del Monbus Obradoiro bastó para dar la campanada y someter a un Valencia Basket acomodado en la complacencia del favorisitmo. La gran direccción técnica del preparador Moncho Fernández se aliaría con la lectura de juego de David Navarro y el tino y la potencia de dos peones como Vladimir Brodziansky y Kostas Vasileidadis. En consecuencia, los gallegos tomaron la Fonteta y dieron un golpe de realidad a un combinado levantino demasiado seguro de su calidad.

El San Pablo Burgos, con mucho menos presupuesto, repetiría la gesta asaltando la cancha de un Tenerife que se dejó sorprender al no implementar toda la concentración que le fue exigida. El 83-88 con el que quedó silente el Santiago Martín fue sembrado por un ardor castellano que les entregó el mando desde el primer minuto. Los respingos isleños nobastarían para poner una enmienda a la consistencia visitante y los burgaleses saldría victoriosos apoyados en la defensa y en la pericia anotadora de un trascendental Dominique Sutton.

Asimismo, el Divina Seguros Joventut catapultó su autoestima antes de viajar al torneo copero. Su paliza asestada al Zaragoza (88-73) les devolvióa séptima plaza clasificatoria, sustentada en sus doce triunfos. Y en una dinámica anímica similar competirá el Estudiantes. Los colegiales supieron cosechar su cuarta victoria seguida como local, la octava del curso, al sobrevivir por 91-90 ante el MoraBanc Andorra. El hambre de los capitalinos marcaría las escuetas diferencias.

Finalmente, en lo relativo a la batalla por la supervivencia, el Cafés Candelas Breogán dio un golpe sobre la mesa, una suerte de espaldarazo, al ganar por 77-73 ante un UCAM Murcia que sigue cayendo. Lo cierto es que con este marcador, los gallegos yacen con dos duelos de ventaja sobre los equipos que ocupan puestos de descenso, mientras que los murcianos, que siguen estancados en sus nueve triunfos, se complican sobremanera al rubricar su novena derrota encadenada. Toda una crisis que no parece amainar el cambio de entrenador.

Por último, no se atisban síntomas de mejoría tampoco en la delegación que conforma el Gran Canaria. Los amarillos, que siguen penando en su histórica participación en la Euroliga, evidenciarían sus dificultades para ser firmes y tiraron por la borda una renta de 19 puntos -con la que competían en el tercer cuarto-. Perderían frente al colista Delteco Guipuzkoa (85-90), haciendo saltar todas las alarmas. Los isleños fueron el club que frenó al debacle guipuzcoana -llegaban con siete derrotas consecutivas- para quedar contaminados definitivamente del peligro sucumbir a los nervios.

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