15 de noviembre de 2019, 19:50:37
Mundo

Secuestro Venezuela


Detenidos los asaltantes de un BBVA en Venezuela



Los asaltantes de un banco en Venezuela se entregaron hoy a la Policía, que interceptó la ambulancia en la que huían, y quedaron libres los cinco rehenes que habían aceptado acompañarles para poner fin al secuestro de unas 40 personas en una sucursal del BBVA en Guatire (Venezuela).

El vehículo con los cuatro asaltantes y los cinco secuestrados fue detenido en las cercanías de la población de Guatire, a unos 50 kilómetros al este de Caracas.

Eduardo Manuit, gobernador del estado Guárico, donde ocurrieron los hechos, relató que los secuestradores dejaron salir del vehículo a un primer grupo de tres rehenes, luego arrojaron las pistolas a la calzada y después salieron junto con los dos restantes.

La ambulancia había partido dos horas y media antes de la población de Altagracia de Orituco, a 150 kilómetros de la capital venezolana, donde los delincuentes tuvieron secuestradas durante más de 27 horas a unas 40 personas que se encontraban en un banco.

Los cuatro delincuentes y los cinco voluntarios, tres mujeres y dos hombres, abandonaron sobre las 15.00 horas (19.30 GMT) la oficina del Banco Provincial en la localidad de Altagracia de Orituco en la ambulancia facilitada por las autoridades.

Tras la huida, el gobernador del estado dijo que el objetivo era lograr que los cinco voluntarios recuperaran la libertad sanos y salvos y capturar a los delincuentes, que habían sido identificados y cuyo jefe fue calificado de "muy peligroso".

No está claro por ahora si la ambulancia llevaba también el dinero que había en la bóveda del banco asaltado, cuyo monto las autoridades no han revelado.

Tampoco se ha confirmado con precisión cuántas personas permanecieron retenidas en la oficina bancaria, aunque el ministro del Interior, Ramón Rodríguez Chacín, habló de "mas de 40", cuando otras fuentes daban una treintena.

Las autoridades decidieron proporcionar la ambulancia que pedían los asaltantes, si bien el ministro había indicado anteriormente que no se aceptaría esa petición, ante la amenaza de que iban a comenzar a matar rehenes y un disparo hecho contra una de las ventanas del banco.

Al llegar la ambulancia, inmediatamente los cinco rehenes y los secuestradores abordaron el vehículo por la parte de atrás y al amparo de unos cartones que impedían su identificación.

La policía abrió paso por el pueblo a la ambulancia, que partió entonces con destino desconocido.

Siguieron momentos de confusión cuando decenas de personas de la localidad, entre ellas familiares de los retenidos, se precipitaron hacia la sede bancaria para rescatar a los rehenes que habían quedado allí.

Algunos de los secuestrados, ya libres, pudieron volver a sus casas, sanos y salvos, mientras otros fueron llevados al hospital por presentar estados de ansiedad o deshidratación.

En declaraciones a la prensa, el ministro del Interior señaló que los delincuentes tenían armas cortas y una granada de mano y que durante la pasada noche consumieron licor y algún tipo de droga.

El secuestro comenzó este lunes cuando los delincuentes trataron de asaltar la sucursal del Banco Provincial en Altagracia de Orituco y fueron sorprendidos por la policía.

Al verse descubiertos, se atrincheraron en el banco con los clientes y empleados que en ese momento se encontraban allí.

A partir de ese momento las autoridades trataron de negociar, pero la liberación de la mayoría de los rehenes se produjo hasta la tarde de este martes.

Entre el grupo de retenidos había al menos cuatro menores de edad, uno de ellos de apenas 15 días y una mujer embarazada de ocho meses.

Dos de los rehenes lograron escaparse el lunes, cuatro fueron puestos en libertad ese día, y un mujer fue liberada hoy por presentar síntomas de enfermedad.

La identificación de los secuestradores permitió a la policía contactar con algunos de sus familiares que fueron llevados en helicóptero hasta Altagracia de Orituco para que contribuyeran a la solución pacífica del problema.

Entre los rehenes también se encontraba una mujer de 36 años, Marlene Martín Brito, y sus dos hijas pequeñas, de 9 y 6 años, de nacionalidad española y venezolana, que una vez liberadas fueron llevadas al hospital local para ser atendidas.
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