15 de noviembre de 2019, 9:04:03
Deportes

RÍO 2016


JJ.OO. Ingrid Oliveira, atleta olímpica, relata su calvario por un encuentro sexual

M. Jones


Ingrid de Oliveira tiene 22 años. Nació en Río de Janeiro y en esa ciudad cumplió su sueño de se deportista olímpica, en los Juegos celebrados en 2016. Pero ese evento que vino a redondear todas las expectativas de la promesa carioca, clavadista de prestigio, se tornaría en una pesadilla. Y todo porque su nombre quedaría pegado a del "escándalo sexual" con el que los medios de comunicación de su nación tildaron el encuentro que mantuvo con el remero y compatriota Pedro Gonçalves.

Todo se remonta al 5 de agosto de 2016, noche en la que esa ciudad brasileña emanó magia en la ceremonia de inauguración de sus anhelados Juegos Olímpicos. Ingrid había peleado por comparecer en esa cita deportiva, tras haber alcanzado la medalla de plata en la prueba sincronizada de rampolín de tres metros -haciendo pareja con Giovanna Pedroso- en los Juegos Panamericanos de 2015. Partía como una de las esperanzas de medalla del gigante americano y anfitrión.

Pero todo se torció. Después de la gala, Oliveira, de 20 años, quedó en verse con Gonçalves en su habitación del hotel para mantener relaciones sexuales. Le conocía y tenían trato a través de las redes sociales. Pasada la noche se filtró el encuentro, que quedaría definido como "maratón sexual". La campaña en su contra pasó de tildarla de "irresponsable" por haber tenido sexo el día antes de su estreno en competición a difundir que la delegación brasileña la había expulsado. Lo primero era mentira, pues saltaría cuatro días despues, y esto último también era un embuste, ya que participaría en dos pruebas. El problema es que su mente ya no estaba centrada en el deporte. Fue última en sincronizada y 22ª -de 28- en la disciplina individual. Muy lejos de su nivel real.

Ver esta publicación en Instagram

SUL AMERICANO - LIMA 2018 🇵🇪. Não poderia estar mais feliz por cada conquista desse ano, semana passada competi minha última competição internacional do ano, ao todo foram 5 medalhas, 3 ouros, 1 prata e 1 bronze, com direito ao meu título de bi-campeã sul-americana, vaga para o Pan Americano de 2019 e índice para o Mundial na Coreia do Sul 🇰🇷. Gostaria de agradecer a todas as pessoas que torcem por mim e a todos os profissionais que ajudaram a chegar novamente ao ponto mais alto do pódio. @andreiaboehme @nellsalgadocoach @gabrielmolon @rachelamorim_nutri @giocupolillo @peuguima @icons.agency @speedo_msport @cbdaoficial @timebrasil @fluminensefc, sem vocês tudo isso seria apenas um sonho. 🥇🇵🇪🙃

Una publicación compartida de ➝ Ingriԃ Oliʋeiɾα (@ingrid.oliveira96) el

En el presente, dos años y medio después, ha decidido que está en condiciones de sacar a la luz pública el sufrimiento que le causó aquel encuentro. "Me acosaron. Recibí pornografía. Recibí ofertas sexuales. Perdí trabajos. Fui atacada por periódicos de todo el mundo", ha confesado al portal de noticias brasileño UOL, en una charla en la que denuncia haber sido víctima del machismo porque, afirma, fue acosada por el hecho de ser "una mujer que practica sexo".

Y se ha defendido de las críticas por haber tenido un encuentro sexual en la Villa Olímpica resaltando que el sexo entre atletas es normal durante los Juegos Olímpicos. Un dato refuta esa aseveración: en ese mismo evento celebrado en Río de Janeiro la organización repartiría 450.000 preservativos entre los 10.500 deportistas de todas las delegaciones nacionales que acudieron a competir en tan pomposa cita. Pero sólo el peso de los ataques cayeron sobre ella, replica.

Ingrid relata que "llevé a Pedro Gonçalves a mi habitación. Pero no fue en la víspera de la competición de ninguno de los dos. Y no pasó la noche conmigo. No eché a nadie de la habitación y no me expulsaron de los Juegos (testimonios todos publicados en esos días de vorágine). Lo que hice estuvo mal y soy consciente de ello. Me torturé mucho pero me di cuenta de que el trato que recibía no era justo". Y prosigue su argumentación con vehemencia y la madurez que ha ganado, forzosamente, con todo el proceso padecido.

Ver esta publicación en Instagram

O melhor está por vir 🧿🍀🤞🏼 Um feliz 2019 para cada um de vocês

Una publicación compartida de ➝ Ingriԃ Oliʋeiɾα (@ingrid.oliveira96) el

"En los Juegos Olímpicos nos encontramos y empezamos a hablar. Y al final quisimos algo más. Antes de la ceremonia de apertura hablé con mi compañera de habitación para ver si podía llevarlo allí. Me dejó. No fui la única. Muchos también lo han hecho en otras competiciones. Tendrías que haber visto el número de preservativos que repartieron en la Villa. ¿Qué eran, para hacer globos? Usain Bolt se llevó a una chica sin acreditación a la habitación y hubo gente que se hizo Tinder para ligar. Pero esos casos no se filtraron", subraya.

La clavadista, que se encuentra en pleno proceso de preparación de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, reconoce que "a veces las personas me paran y me preguntan: '¿Eres Ingrid?' ¿De la olimpiada?' Y yo ya me imaginaba a aquella persona leyendo noticias hablando de mí. Maratón de sexo salvaje, orgía, polémica". "A la gente le gusta utilizar esa palabra para hablar de mí: 'polémica'. Eso cuando no hablan de mi culo. Pasé de 90.000 a 250.000 seguidores en Instagram", incide.

Tras definir su estancia en la Villa Olímpica como una "tortura" por el brete sobrevenido, narra que "salía sólo una vez al día, para tomar el desayuno. O si mi entrenamiento era por la tarde, para almorzar. La historia fue distorsionada y yo quería contar mi verdad, pero mi entrenadora me decía que ya lo iban a olvidar. Pero no fue olvidado". "Yo entraba en el Instagram de Pedro (Gonçalves) y no había insultos. Le decían 'enhorabuena, tú eres un macho'. En el periódico aparecía una foto de él con una medalla de oro y mi foto dentro. Las personas que tratan al hombre como semental son las mismas que llaman a la mujer puta. Era ridículo", sostiene.

Ver esta publicación en Instagram

caRIOca

Una publicación compartida de ➝ Ingriԃ Oliʋeiɾα (@ingrid.oliveira96) el

En esa charla pública ha explicitado, también, que en sus redes sociales "además de escribir cosas asquerosas que no quiero reproducir, me mandaban fotos desnudos por mensaje directo. Uno hasta me preguntó: '¿Cuánto cobras por tener sexo conmigo?' ¡Ay que asco! Mi voluntad era bloquear a la humanidad entera. ¿Tiene esa opción Instagram?". "Fue todo tan loco que hicieron un balance y quedé como uno de los cinco atletas más comentados de las Juegos Olímpicos en todo el mundo. Yo, Simone Biles, Michael Phelps... Tengo más seguidores que Jack Laugher, que ganó el oro en los Juegos Olímpicos. ¿Sabés por qué? Porque yo simplemente tuve sexo. Ellos hicieron que mi culo valga más que una medalla olímpica", expone, con crudeza.

Por último, especifica que Gonçalves no fue machista, que le costó volver a abrirse al amor porque tenía miedo que se pensara que "era una chica fácil" y que ahora pelea por pasar de ser "la chica linda de los saltos" para ser reconocida como "la atleta Ingrid de Oliveira". En los últimos Juegos Sudamericanos, de 2018, ha cosechado tres medallas de oro, una de plata y una de bronce. Con lo que parecería que ya ha dado el paso al frente para sanar del shock y retomar la carrera deportiva que apuntava a ser explosiva en Río 2016.

El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es