26 de abril de 2019, 4:02:01
Sociedad

SALUD


Cada día se registra alguna intoxicación alimentaria con los productos más comunes

Sara Cabrero

La mayoría son leves, pero otras pueden llegar a provocar la muerte.


Todos los días se produce algún caso de intoxicación alimentaria en España, especialmente cuando las temperaturas son más altas.

Aunque esta semana el foco de la atención mediática está en el restaurante Riff de Valencia por la intoxicación que causó la muerte de una mujer de 46 años y la hospitalización de 19 clientes, lo cierto es que en Europa se comunican anualmente alrededor de 40.000 casos que derivan en 3.300 hospitalizaciones y cuestan la vida a una veintena de personas, según informa la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

Las intoxicaciones alimentarias se producen por el consumo de alimentos en mal estado o cuando han sido manipulados de manera incorrecta.

Los microorganismos potencialmente tóxicos pueden estar presentes en cualquier tipo de alimento: carnes, pescados, lácteos, mariscos, huevos, frutas o verduras. Es más, cabe la posibilidad de que la contaminación se produzca desde el origen hasta el momento del consumo en casa o en un restaurante.

Estas enfermedades presentan un periodo de incubación aproximado de entre 12 y 72 horas, con una duración del proceso muy variable que puede producirse en cuestión de horas hasta una semana. Los principales grupos de microorganismos causantes de toxiinfecciones alimentarias son la Salmonella, Campylobacter, Escherichia Coli, las toxinas bacterianas del Bacillus y Staphylococcus y algunos virus como el grupo de los norovirus.

Es más fácil encontrarlos en alimentos frescos que han permanecido tiempo a temperatura ambiente o en los que se ha roto la cadena del frío, ya que los microorganismos prefieren temperaturas templadas para vivir y reproducirse.

En la mayoría de los casos, las intoxicaciones son leves y los signos desaparecen 2 o 3 días después, cuando se han eliminado por completo los alimentos contaminados

Los síntomas más comunes son náuseas, vómitos, diarreas que pueden ser sanguinolentas, fuertes dolores abdominales, debilidad y, en ocasiones, fiebre. Unos síntomas que se vuelven más comunes sobre todo en verano por las temperaturas elevadas de la estación.

Para evitar posibles intoxicaciones, basta con seguir unas simples recomendaciones diarias como, por ejemplo, regular la nevera a cuatro grados y el congelador a -18ºC y descongelar siempre los alimentos en el frigorífico para no romper la cadena de frío.

Además, se aconseja lavar bien la fruta y la verdura; cocinar los alimentos a más de 65ºC como mínimo durante dos minutos; lavarse las manos antes de manipular cualquier alimento y disponer de un espacio limpio y libre de posibles contaminaciones.

También hay que prestar especial atención a las latas de conserva y no coger aquellas que tengan golpes, estén abombadas o presenten zonas oxidadas. Y siempre, ante la duda de que un alimento pueda estar en mal estado, nunca tomarlo.

Aunque todas las intoxicaciones anteriormente descritas suelen ser leves y sus síntomas desaparecen dos o tres días después, hay otras que pueden llegar a provocar incluso la muerte como es el caso de la intoxicación por clostridium botulinum -que crece en las latas de conservas y en los botes de plástico ante la ausencia de oxígeno- o por la ingesta de determinadas setas, como es la amanita phalloides -que produce un fallo hepático muy severo y puede ser mortal a escasas horas-.

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