4 de julio de 2020, 19:34:24
Cultura

ARTE


Fallece el icono de la escultura abstracta española Martín Chirino

EL IMPARCIAL/Efe

El afamado escultor ha muerto a los 94 años en un hospital.


El escultor grancanario Martín Chirino ha muerto en la tarde de este lunes, a los 94 años en un centro hospitalario de Madrid, según han informado fuentes de su Fundación. Chirino ha fallecido a las 18.45 horas, en las instalaciones del Hospital Universitario de Navarra en la capital española, donde ingresaba periódicamente. La capilla ardiente en su memoria quedará instalada mañana en el Tanatorio de La Paz, Alcobendas (Madrid) adonde será trasladado esta misma noche, según han informado fuentes de su Fundación.

El escultor y académico de las Bellas Artes, que acababa de cumplir los 94 años el pasado 1 de marzo, era uno de los máximos representantes de la escultura abstracta española y cofundador del grupo El Paso en 1957. Instalado en Madrid desde hace 70 años, donde dirigió el Círculo de Bellas Artes, recibió entre otros reconocimientos el Premio Nacional de Artes Plásticas, la Medalla de Oro de Bellas Artes o el Premio Cristóbal Gabarrón de Artes Plásticas.

Con motivo de una gran exposición sobre toda tu trayectoria en la galería Marlborough, Martín Chirino -el artista del hierro y las espirales- concedió una entrevista en enero de 2018, en la que aseguraba: "Mi vida ha sido una obra continua, es mi pasión y mi fortaleza". "Sigo trabajando diariamente y por ello la mayoría de obras son de reciente creación", remató, en ese momento.

Vinculado desde siempre al entorno portuario de la ciudad donde nación, Martín Chirino contó desde marzo de 2015 con un museo dedicado a su obra en Las Palmas de Gran Canaria que ocupa la primera fortificación erigida en las islas durante la Conquista, el Castillo de La Luz. Este museo funciona desde su inicio como una fundación de arte y pensamiento que promueve regularmente debates sobre la creación cultura y sobre los grandes temas sociales.

Miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando desde 2014, Martín Chirino nació en Las Palmas de Gran Canaria, cerca del mundo de los astilleros del Puerto de la Luz, del trabajo de la forja, de la talla de la madera. En 1948 se instaló en Madrid para estudiar Bellas Artes en la Escuela de San Fernando. Después, el escultor, uno de los artistas españoles que más proyección internacional obtendría en estos últimos decenios, completó sus estudios en Italia, en Londres, en París y aquí supo de la obra de Julio González.

En 1960 expuso por vez primera sus espirales, inspiradas en el arte insular canario, en la exposición "News Spanish paintings and sculpture" en el MOMA de Nueva York y en 1967 abrió un segundo estudio en Nueva York. No hay que olvidar la labor de gestor de Martín Chirino: presidente del Círculo de Bellas Artes de Madrid, vicepresidente del patronato del Museo Español de Arte Contemporáneo, asesor del Reina Sofía y del Centro Atlántico de Arte Moderno de Las Palmas de Gran Canarias, del que fue fundador y su director hasta 2002.

Su preocupación por el espacio en la escultura le valieron reconocimientos, del Premio Nacional de Artes Plásticas a la Medalla de Oro de Bellas Artes o el Premio Cristóbal Gabarrón de Artes Plásticas, el Canarias de Artes Plásticas (1986) y el Nacional de Escultura de la CEOE (1989). Así como la Medalla de Honor del Círculo de Bellas Artes (1991), el de Artes Plásticas de la Comunidad de Madrid (2002) y el Tomás Francisco Prieto de la Fundación Casa de la Moneda (2004). Además, era doctor honoris causa por la Universidad de las Palmas de Gran Canaria (2008) y por la Universidad Antonio de Nebrija de Madrid (2011).

Sus esculturas eran, por lo general, piezas de grandes dimensiones, como la popular "Lady Harimaguada", instalada en la avenida marítima de Las Palmas. Conjugaba un enorme potencial expresivo y el mínimo de materia; los valores del arte africano y los materiales de su tierra nativa; las geometrías espaciales y la delicadeza de sus trazos. Porque, como advertía en aquella exposición en la Marlborough en 2018, siempre había trabajado "apasionado por lo que hacía", en sus espirales, sus vientos solanos, afrocanes y aeróvoros, en su empeño de "conseguir que el hierro quiera definir lo sublime".

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