21 de agosto de 2019, 17:33:24
Deportes

TENIS


Indian Wells. Thiem inaugura su leyenda ante Federer

Diego García

Además, la versión femenina del torneo contempló la coronación de la juvenil Andreescu.


El desenlace del Masters 1.000 de Indian Wells, el primer torneo de este tipo de 2019, ha roto todos los pronósticos. Comparecieron Novak Djokovic y Rafael Nadal como favoritos, pero el serbio sería eliminado a las primeras de cambio y el español se tuvo que retirar en semis por una preocupante lesión de rodilla. Así las cosas, la nueva generación se hizo con un hueco en la lucha por el trofeo ante Roger Federer. Y no sólo eso, tumbó a la leyenda.

El encargado de plantar esta bandera es Dominic Thiem. El austríaco alcanzó este lunes a completar el mayor logro de su currículo. Derrotó al helvético por 3-6, 6-3 y 7-5, en dos horas y tres minutos. Le ganó a pesar de que el jugador de Basilea venía de descansar por la baja de Nadal. Roger no pudo resolver un envite al que se presentaba con la ambición de alzar su sexta copa en el valle de Coachella -récord-, tras los triunfos logrados en 2004, 2005, 2006, 2012 y 2017.

El debutante en las finales del torneo californiano se desataría pasada la ráfaga jerárquica de Federer. Y es que el icono empezó con un 3-0 sólido que contaminó de dudas al austríaco. Tardaria sólo 36 minutos en hacerse con el primer set el veterano competidor, por lo que al jugador de 25 años, aspirante a todo en el medio plazo, debía reaccionar si no quería naufragar con celeridad. Mas, a pesar de lo oscuro de su inicio, avisaría rompiéndole el saque a su rival en el séptimo juego (cuando iban 4-3).

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El caso es que Thiem, que con la victoria de este día va ganando 3-2 en los duelos contra el suizo-, renació. Nunca le había ganado un set a Roger en cemento, pero esta sería una ocasión propicia. Se quitó la presión de los focos y, mucho más suelto, desencadenó su tenis, cansando al treintañero. Desde el fondo y apoyado en su fino revés se granjearía la iniciativa con un 3-1 que dio paso a una detonación maravillosa de tenis. Los puntos mágicos correspondieron al austríaco, que estaba convencido de sus posibilidades, corriendo más rápido y pegando más fuerte que el número 4 de la ATP.

Así llegarían a la determinante tercera manga. En la sucesión consiguiente de juegos que condujeron al desempate los dos competidores se sacaron sus golpeos más exquisitos, aferrándose a la defensa de sus servicios. Hasta que, con 5-5 en el electrónico, Thiem arrancó el único break del set a su rival y se allanó una victoria que le coloca entre los nombres gruesos del presente. Federer encajó la derrota con clase, tratando con cariño al justo vencedor, con la tribuna complacida por el nivel de tenis visto.

Y si en la vertiente masculina triunfaría un jugador imprevisto, en la femenina se redoblaría esa situación. Porque ganó, por primera vez en la historia del torneo estadounidense, una jugadora invitada. Bianca Andreescu, canadiense de 18 años, derrotó a Angelique Kerber por 6-4, 3-6 y 6-4 en dos horas y 20 minutos. Toda una campanada que ya venía avisando toda vez que venía de eliminar a Garbiñe Muguruza con total rotundidad.

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"Están pasando tantas cosas por mi cabeza ahora mismo. Estoy tan agradecida... Ha sido uno de los partidos más difíciles de mi vida, en un ambiente realmente increíble. He hecho muchos sacrificios en mi vida, y mi familia también. Hay mucho trabajo duro detrás de esto. Estoy realmente feliz. Veremos a dónde me lleva esto ahora", reflexionaría la perla canadiense, sensación del evento y del tenis femenino en este punto del calendario. Su gesta la ha catapultado a las portadas y al puesto 24 del ránking WTA.

Derribó a la octava cabeza de serie desplegando toda su calidad y evidenciando más compostura que una tenista germana más veterana y nerviosa. De hecho, cedería su primer juego con una doble falta, retrato de su tensión. Así, Andreescu no desaprovechó el brete y se lanzó a un 2-4 y amortiguó la reacción rival para zajar el set en 41 minutos, Y tomar el testigo que dejó hace doce meses como estrella incipiente la japonesa Naomi Osaka.

Kerber respondería en la segunda maga. Arrancó su primer break en el cuarto juego y gestionaría esa ventaja con oficio para empatar la final. A esa altura de esfuerzo la canadiense aparentaba estar extenuada. Prueba de ello era la montonera de dejadas que implementó. Pero esa táctica le valió para desconcertar a una jugadora alemana que se pegó a la pista para no sucumbir. Con 5-3 fue capaz de savar tres bolas de partido y llevarse una rotura que le dio algo de alivio. Finalmente, en cambio, la tenista de 18 años superaría los calambres qe la perseguían y acabaría coronándose en el Premier Mandatory calironiano. Derribando la puerta del tenis de élite.

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